23 sept 2011

La troika exige a Grecia que elimine 100.000 empleos en el sector público para 2015

Por Alkman Granitsas

ATENAS (EFE Dow Jones)--Los acreedores internacionales de Grecia han exigido al Gobierno que elimine 100.000 puestos de empleo públicos para 2015 --de los cuales 50.000 pasarían a un régimen de empleo especial con el sueldo reducido con efectos inmediatos-- como condición para poder reanudar las negociaciones, señaló el domingo un diario griego.

Según la edición digital del periódico To Vima, inspectores de la troika --formada por la Comisión Europea, el Fonso Monetario Internacional y el Banco Central Europeo-- han presentado 15 medidas de austeridad que Grecia debe implementar "aquí y ahora".

Entre ellas, la troika pide la abolición de miles de puestos de trabajo en 10 organismos públicos --desde la radio y televisión nacional hasta la agencia estatal de gestión de la propiedad--, así como el cierre o fusión de otras 65 organizaciones estatales para diciembre.

En mayo de 2010, Grecia evitó por poco la quiebra gracias a un rescate de 110.000 millones de euros de sus socios de la eurozona y del Fondo Monetario Internacional a cambio de implementar duras medidas fiscales y reformas económicas.

Como parte de las negociaciones con los acreedores, Grecia acordó en marzo de este año eliminar 80.000 puestos de trabajo públicos para 2015. Pero con el consentimiento de la troika, el Gobierno también ha contratado a 24.000 nuevos trabajadores en los dos últimos años para suplir la escasez de trabajadores en determinadas áreas del sector público, dijo el diario.

Ahora que es poco probable que Grecia cumpla con los objetivos de déficit este año, la troika ha elevado el número de despidos en el sector público a 100.000, exigiendo que el Gobierno lleve a cabo los recortes prometidos y que rescinda las nuevas contrataciones realizadas en los últimos 20 meses.

Por su parte, un alto cargo del Fondo Monetario Internacional dijo el lunes que el Gobierno griego tendrá que llevar a cabo "medidas adicionales" para cumplir sus objetivos presupuestarios, añadiendo que el país debe avanzar con los recortes en el sector público.

En una conferencia, Bob Traa, alto representante para Grecia del FMI, dijo que el Gobierno debe llevar a cabo las reformas estructurales y darse prisa en cerrar organismos vinculados al Estado, así como frenar la factura procedente de los salarios públicos.

"Se necesitarán medidas adicionales para que el déficit se reduzca a niveles sostenibles", dijo Traa.

Estos comentarios de produjeron sólo horas antes de la teleconferencia que va a celebrar el ministro griego de Finanzas, Venizelos Evangelos, con los responsables de la troika, formada por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, para valorar el progreso del país en sus esfuerzos de reducción del déficit.

Las presiones sobre Grecia han aumentado desde que las negociaciones con esos inspectores internacionales se suspendieron de forma abrupta a comienzos de septiembre debido a que el país parecía desviarse de sus objetivos de déficit para este año.

Pese a ello, Traa dijo que Grecia ha progresado mucho en los dos últimos años en cuanto a la reducción del déficit. "Grecia merece respeto por lo que ha hecho", añadió.

La Fed busca simplificar sus metas para calmar a los mercados

Por Jon Hilsenrath

Funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos, preocupados por que una economía vacilante y sus problemáticos debates estén confundiendo al público, están considerando adoptar metas económicas más específicas para aclarar su estrategia para reducir el desempleo sin alimentar la inflación.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, le pidió al presidente de la Fed de Filadelfia, Charles Plosser, y al presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans, dos adversarios intelectuales, que trabajen con la vicepresidenta de la junta Janet Yellen sobre cómo pueden hacer para que esa institución federal explique al público sus metas económicas de una manera más clara. Un tema prioritario en la agenda: detallar qué cambios haría falta que se produjeran en los índices de desempleo e inflación para que el banco central de EE.UU. alterara su política de bajas tasas de interés, según fuentes al tanto.

Es probable que los funcionarios de la Fed consideren otras medidas a corto plazo para impulsar a la economía cuando se reúnan el martes y miércoles, incluyendo la posibilidad de alterar la composición del portafolio de valores de la Fed para que contenga más deuda a largo plazo. La idea sería reducir las tasas de interés a largo plazo para estimular más inversión y gasto. También podrían intentar alentar los préstamos al recortar la tasa de interés de 0,25% que se le paga actualmente a los bancos privados cuando dejan dinero depositado en el banco central.

Bernanke tiene suficiente influencia como para obtener respaldo para esas medidas, si quiere. Pero no es probable que el tema de aclarar las metas sea resuelto en las reuniones de esta semana, si es que se resuelve en algún momento, debido al amplio rango de posturas en la Fed sobre cómo proceder.

Actualmente, varios de los presidentes de los 12 bancos regionales de la Fed se oponen a tomar nuevas medidas para impulsar el crecimiento. Tres de ellos se mostraron en desacuerdo durante su última reunión de políticas. Otros funcionarios de la Fed simplemente están convencidos de que hace falta tomar medidas más enérgicas de inmediato.

Algunos expertos sostienen que la cacofonía misma podría socavar los intentos de la Fed por ayudar a la economía, al generar dudas entre el público respecto de sus próximos pasos. Unas metas económicas más explícitas podrían ser una forma de clarificar cómo reaccionará la Fed y tranquilizar al público y los mercados.

"Sin duda me preocupa que se esté enviando más de un mensaje de manera simultanea por parte de personas distintas", indicó Michael Woodford, un economista monetario de la Universidad de Columbia. Indicó que las señales contradictorias han generado confusión entre el público sobre el compromiso de la Fed de mantener las tasas de interés bajas, lo que reduce el impacto de sus políticas. "Si yo hiciera parte de la institución, estaría preocupado por eso".

En épocas normales, la Fed anuncia cambios en la tasa de interés y los mercados responden de manera predecible. Pero estas no son épocas normales. La Fed ha mantenido sus tasas a corto plazo de referencia cerca de cero desde diciembre de 2008. No puede bajarlas mucho más.

En este tipo de situaciones, según ha señalado Bernanke una y otra vez, una comunicación clara por parte de la Fed sobre la economía y la dirección de las tasas de interés se convierte en una herramienta crucial de la política monetaria porque influye en las expectativas y el comportamiento de inversionistas, empresas y hogares. Al darles una guía clara sobre cuánto tiempo podría llevar subir las tasas de interés a corto plazo, por ejemplo, podría reducir las tasas de interés a largo plazo ahora.

Funcionarios de la Fed ya han dado pasos para simplificar su mensaje. En agosto, Bernanke intentó aclarar las intenciones de la Fed con una declaración pública en la cual indicó que las tasas de interés a corto plazo probablemente se mantendrían cerca de cero por lo menos hasta mediados de 2013. Y Bernanke ahora ofrece conferencias de prensa cuatro veces al año, lo que le brinda la posibilidad de llegar a más personas y más chances de explicar las acciones de la Fed.

Los próximos pasos en la agenda de comunicación en marcha podrían involucrar una guía explícita para el público sobre qué haría falta para que la Fed cambie su postura.

Fuente: WSJ

22 sept 2011

La crisis le quita presión al alza del yuan

Por Tom Orlik

Una de las primeras víctimas del desvanecimiento de la recuperación global ha sido la presión para que el yuan se aprecie.

La elite económica mundial está en Washington para las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional, del 23 al 25 de septiembre. En el pasado, esta ha sido una oportunidad para ejercer un poco de presión sobre China para que permita una apreciación más rápida del yuan.

Las señales en agosto ciertamente eran positivas. El ritmo anualizado de la apreciación del yuan contra el dólar repuntó a más de 11%, frente a un promedio de alrededor de 5% en los primeros siete meses del año. La tasa de cambio ponderada al comercio —una medida más amplia de los movimientos del yuan— también avanzó un poco.

Pero el aumento marcado de agosto ya se ha desvanecido. La apreciación casi se detuvo por completo en la primera quincena de septiembre, y es poco probable que retome el ritmo de agosto. Hay tres razones por las cuales Beijing permite la aceleración de los avances en su moneda: fuertes exportaciones, alta inflación y presión internacional. Una recuperación global menguante conspira contra las tres.

Las cifras de comercio para agosto, según las cuales las exportaciones estuvieron cerca de un récord, fueron sorprendentemente fuertes. Pero ahora que las economías de Estados Unidos y de Europa están al borde del precipicio, la perspectiva es sombría. La encuesta oficial más reciente de los productores fabriles chinos muestra una caída de los pedidos extranjeros, lo cual inquietará a Beijing acerca de imponer presión monetaria adicional sobre los exportadores.

La inflación, entretanto, está alta pero parece haber superado su cenit. El índice de precios al consumidor cayó a 6,2% interanual en agosto de 6,5% en julio y se espera que una recuperación económica debilitada lastre aun más los precios. Los precios de las importaciones de materias primas por China también se han moderado. El crudo cayó a US$86 por barril en la primera quincena de septiembre frente a US$113 por barril en abril. Ello reduce la presión inflacionaria importada, y el incentivo para acelerar la apreciación del yuan.

En el frente político, la crisis de deuda soberana de Europa ofrece cobertura para los líderes de China. Un yuan subvaluado —que ayuda a las firmas chinas a ganar cuota de mercado a expensas de rivales extranjeros— podría ser parte de la razón de los padecimientos de Europa. Pero la inmediatez de la crisis distrae la atención de problemas que arden a fuego lento, como la tasa de cambio. Las pujantes reservas de divisas, también producto del yuan controlado, incluso permiten que los líderes de China se hagan pasar por los salvadores de Europa, comprando deuda soberana en su hora de necesidad.

La apreciación del yuan no se detendrá por completo. Un acción resuelta de la Reserva Federal que tenga el impacto de debilitar aun más el dólar podría obligar a avances en la tasa de cambio bilateral. Pero una recuperación global menguante significa que la apreciación acelerada de agosto ya es noticia vieja.

Fuente: WSJ

Los BRICS no son una panacea para Europa, advierte Zoellick

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirtió que Europa no puede contar con el dinero de naciones emergentes como China y Brasil para ayudar a rescatar a la zona euro y que sus líderes deben tomar decisiones fundamentales sobre la dirección de la unión monetaria.

"No hay un santo remedio ni una panacea", sostuvo Zoellick, en una entrevista ofrecida el viernes, mientras los ministros de Finanzas europeos se reunían en Polonia. "Nadie va a venir con una gran bolsa de dinero para resolver el problema", añadió.

Los funcionarios europeos pusieron la mira en Brasil, China y otros grandes mercados emergentes, que suman billones (millones de millones) de dólares en reservas, como lugares para vender grandes volúmenes de deuda soberana. Al menos de manera retórica, algunos países han hecho su aporte. Brasil, por ejemplo, ha dado a conocer una reunión del llamado grupo BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, esta semana en Washington, donde se tratarán los problemas de la zona euro. En tanto, China insinuó que podría proporcionar financiamiento a cambio de concesiones comerciales.

Christine Lagarde, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), catalogó la semana pasada la idea de una ayuda conjunta de los BRICS como "un acontecimiento interesante".

Sin embargo, Zoellick sugirió que la asistencia de los BRICS es un tema secundario. En cambio, afirmó que los líderes europeos deben decidir qué tipo de unión monetaria desean, ya sea al forjar una unión fiscal más estrecha o afrontar las consecuencias cuando los miembros más débiles fallan. Aunque no mencionó de manera específica la ruptura de la zona euro como una posibilidad, indicó que podría ser un desenlace posible.

"Esas son decisiones europeas", manifestó Zoellick. "Se puede ir en cualquier dirección, pero se necesita saber hacia dónde uno quiere dirigirse. Como mínimo, se necesita saber eso, de modo que si uno está en una verdadera crisis, sabe hacia dónde tienen que apuntar" las políticas.

La semana pasada, cinco bancos centrales actuaron en conjunto para inyectar liquidez al mercado. No obstante, los líderes europeos tienen que resolver los problemas de fondo, expresó Zoellick. "No menosprecio la compra de tiempo, pero sugiero que cuando se compre tiempo, luego se haga uso de él", explicó.

La crisis de la zona euro pesa cada vez más sobre las economías fuera de Europa.

Los países en desarrollo, según Zoellick, ya enfrentan un mayor riesgo país y un debilitamiento de sus mercados de valores, al tiempo que se preparan para una caída en la demanda de las exportaciones. Además, los sucesos en EE.UU. y Europa estarían empezando a filtrarse a los consumidores y las empresas de los mercados emergentes, de manera tal que afecte la demanda interna.

"Si su crecimiento cae de manera demasiado abrupta, entonces comenzarán a tener problemas con las carteras en mora", añadió Zoellick.

Los mercados emergentes que en los últimos meses habían estado casi exclusivamente preocupados de un sobrecalentamiento, están ahora "en un momento muy delicado", opinó. "Tienen que empezar a prever, en función de lo que ocurra en Europa, que podría registrar una caída significativa de la demanda y la confianza".

Fuente: WSJ

21 sept 2011

El gobierno argentino defiende el uso de reservas para pagar la deuda

Por Taos Turner

BUENOS AIRES (Dow Jones)--Antes de presentar el presupuesto para 2012 el jueves por la tarde, el gobierno de Argentina defendió sus planes de usar hasta US$7.500 millones en reservas internacionales del banco central para realizar pagos de deuda.

En un borrador del presupuesto enviado a los legisladores, el gobierno destacó el razonamiento tras elementos clave del presupuesto 2012, según documentos revisados por Dow Jones Newswires.

Como ejemplo, el gobierno intento convencer a los legisladores de la prudencia de usar las reservas del banco central para cancelar deuda, lo que ha llevado a cabo en medio de fuertes críticas en años anteriores.

"Cabe resaltar los logros en materia de reducción de los costos de financiamiento, y reservas internacionales, las que, en lugar de reducirse luego de la aplicación del fondo, se han incrementado", señaló el gobierno.

Los planes para hacer uso de reservas en 2012 a través de un fondo de reducción de deuda se explican en el artículo 56 de al menos una versión del borrador. El viernes por la mañana aún no estaba claro si el artículo sería incluido en el documento final. Funcionarios del Ministerio de Economía no estuvieron disponibles para efectuar comentarios.

El gobierno dijo que usaría las reservas "a efectos de afianzar el normal cumplimiento de las obligaciones del Estado Nacional aún en caso de que persistan los efectos de la crisis en los mercados financieros internacionales que han impedido en los últimos años el acceso al financiamiento de mercado a tasas razonables".