7 oct 2011

Fitch rebaja la calificación de deuda de España

Por Pablo Domínguez

MADRID (EFE Dow Jones)--Fitch Ratings dijo el viernes que ha rebajado la calificación crediticia de España en dos escalones por la intensificación de la crisis de la eurozona y por los riesgos que para el plan de consolidación fiscal del país suponen los presupuestos de algunos gobiernos regionales.

La firma de calificación rebajó a España a AA- desde AA+, con perspectiva negativa, con lo que no descarta nuevas rebajas en los próximos meses.

Fitch dijo que los costos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, el fondo de rescate bancario del país, son manejables. Fitch estima que el dinero desembolsado por el FROB al cierre de 2011 será de 17.300 millones de euros, a lo que se sumarán otros 30.000 millones de euros a partir de 2012. Sin embargo, si los costes superan estas estimaciones, podría haber una nueva rebaja de la calificación de España dentro del área de una calificación A, dijo Fitch.

Así mismo, la firma anunció que rebajó la calificación de Italia en un escalón por el menor perfil de riesgo soberano del país como consecuencia de la intensificación de la crisis de la eurozona.

La agencia rebajó a Italia a A+ desde AA-, con perspectiva negativa.

Además de la crisis de deuda que afecta a toda la eurozona, Fitch destacó que el elevado nivel de endeudamiento de Italia y el bajo potencial de crecimiento hace que la tercera mayor economía de la eurozona sea especialmente vulnerable a los impactos externos.

Moody's Investors Service rebajó el martes su calificación de Italia en tres escalones. Citó un débil tono del mercado y una creciente incertidumbre que podrían hacer más difícil la colocación de deuda.

Por su parte, Standard & Poor's Ratings Services recortó el mes pasado la calificación de Italia en un escalón y señaló que el débil crecimiento económico del país y la fragilidad de la coalición de gobierno del país dificultarán la salida de la crisis que está afectando de manera creciente a la eurozona.

La economía de EE.UU. creó 103.000 empleos en septiembre

Por Luca Di Leo y Jeffrey Sparshott

WASHINGTON (Dow Jones)--La economía estadounidense creó en septiembre más empleos que los esperados, mientras que los incrementos en el empleo durante los dos meses anteriores fueron revisados al alza, lo que brinda cierta esperanza sobre la situación del debilitado mercado laboral del país.

Las nóminas de empleo crecieron en 103.000 en septiembre, luego que las empresas del sector privado crearan 137.000 empleos, informó el viernes el Departamento de Trabajo.

Las cifras de las nóminas de los dos meses anteriores fueron revisadas al alza, en un total de 99.000. Las nóminas crecieron 57.000 en agosto y 127.000 en julio.

La tasa de desempleo, que se obtiene a partir de una encuesta separada a los hogares, no experimentó cambios en septiembre al ubicarse en el 9,1% por tercer mes consecutivo.

Sin embargo, las cifras de las nóminas fueron impulsadas en septiembre por un acontecimiento extraordinario: cerca de 45.000 trabajadores del sector de las telecomunicaciones regresaron a sus puestos de trabajo tras una huelga en Verizon Communications Inc. (VZ) en agosto.

Las cifras fueron mejores de lo que se esperaba. Los economistas consultados por Dow Jones Newswires habían proyectado, en promedio, que las nóminas aumentarían en 60.000 en septiembre y que la tasa de desempleo se mantendría sin cambios en un 9,1%.

El mercado laboral permanece débil más de dos años después del fin de la recesión del 2008 y el 2009. Pero las últimas cifras sugieren que la debilidad observada durante el verano, que generó temores de una recesión de doble caída, habría correspondido a un período de desaceleración.

Según el informe, los empleos en el sector de los servicios profesionales y corporativos crecieron en 48.000 el mes pasado. La creación de empleos en el sector de la construcción fue de 26.000 empleos, mientras que en el sector de la información fue de 34.000, impulsado por los empleos de Verizon.

Los empleos en el sector manufacturero disminuyeron en 13.000. Por su parte, el gobierno eliminó un total de 34.000 empleos en el mes.

El informe del viernes mostró que un 44,6% de los desempleados, o 6,2 millones de estadounidenses, habían estado desocupados por más de seis meses en septiembre.

En tanto, el ingreso promedio por hora de los trabajadores ascendió en US$0,04 a US$23,12 el mes pasado. En el último año, el ingreso promedio ha crecido sólo el 1,9%.

6 oct 2011

La crisis de la deuda cobra nuevas víctimas en Europa

Por Matthew Dalton y David Enrich

Los gobiernos de la zona euro sufrieron el martes un golpe por partida doble en sus esfuerzos por contener la crisis de la deuda soberana, cuando uno de los 20 bancos más importantes del continente se disponía a ser desmantelado y la calificación de crédito de Italia fue rebajada de manera drástica.

Ejecutivos bancarios y funcionarios de los gobiernos de Francia y Bélgica trabajaban en un plan para dividir Dexia SA, uno de los mayores bancos europeos en términos de activos. Entretanto, Moody's Investors Service redujo la calificación de la deuda de Italia en tres peldaños para dejarla en A2, y advirtió que pronto podría volver a rebajarla.

El gobierno italiano expresó en un comunicado que la decisión de Moody's era esperada y reiteró su promesa de equilibrar el presupuesto para 2013.

Por su parte, los ministros de Finanzas europeos concluyeron una reunión de dos días en Luxemburgo en la que analizaron el deterioro de las finanzas de Grecia y la posible imposición de mayores pérdidas a los tenedores de bonos del gobierno griego que lo que habían acordado en julio.

Dexia, un banco franco-belga, depende más del mercado interbancario que cualquier otra gran institución europea, lo que la coloca en la línea de fuego cuando los inversionistas, espantados por las carteras de los bancos de bonos de los países europeos en aprietos, han dejado de financiar a los bancos.

La probable división de Dexia constituye un nuevo dolor de cabeza para los gobiernos europeos que hacen frente al agravamiento de la crisis de la deuda soberana que ha dañado severamente la confianza en los bancos del continente. La crisis se ha intensificado en los últimos meses, cuando los gobiernos de la zona euro insistieron en que los tenedores de Grecia tendrán que asumir pérdidas como el precio a pagar por un futuro rescate del país.

Los temores de una diseminación de la crisis causaron el martes una nueva ola de ventas en las bolsas. Las acciones de la mayoría de los grandes bancos europeos cayeron varios puntos porcentuales. Las acciones de Dexia se derrumbaron más de 20%, lo que se sumó a un retroceso de 10% el lunes.

Bélgica y Francia, dos países que hasta el momento no han estado en el epicentro de la crisis, anunciaron el martes que garantizarán los fondos recaudados por Dexia a medida que resolvía su crisis. Como resultado, aumentaron los costos de endeudamiento para ambos gobiernos.

[wsjamd2oct5]

Una serie de bancos ya han sido víctimas de casi dos años de crisis financiera en Europa. Después de una burbuja en el mercado de bienes raíces de proporciones épicas, algunos grandes prestamistas irlandeses se fueron a pique, endilgando abrumadoras pérdidas al gobierno de Irlanda que forzaron al país a aceptar un rescate internacional el año pasado.

En España, el gobierno ha asumido el control, recapitalizado o reestructurado más de una docena de bancos de ahorro locales conocidos como "cajas", que sintieron los estragos de su exposición al deteriorado mercado inmobiliario español. Y en Grecia, cuyos problemas fiscales dispararon la crisis en la eurozona, los bancos locales están en terapia intensiva, donde dependen en gran medida de los préstamos del Banco Central Europeo (BCE) y otras fuentes para financiar sus operaciones diarias.

Lo que distingue a Dexia es que, hasta ahora, las víctimas habían provenido de los países en el corazón de la crisis.

De acuerdo con fuentes cercanas, el plan de desmantelamiento de Dexia busca colocar activos por al menos 125.000 millones de euros en un llamado "banco malo" que se beneficiaría de las garantías provistas por los gobiernos belga y francés. La entidad propuesta incluiría una cartera de bonos por un valor de 95.000 millones de euros (US$125.800 millones), y unos 30.000 millones de euros (US$39.800 millones) en préstamos considerados no estratégicos y el negocio de créditos municipales en Italia y España. Tales activos podrían llevar el valor total del "banco malo" a más de 200.000 millones de euros. El organismo también absorbería unos 21.000 millones de euros (US$26.800 millones) en bonos soberanos de las economías más débiles de la zona euro.

Se espera que Dexia también venda su negocio de administración de activos y DenizBank, su banca minorista de rápido crecimiento en Turquía.

"Será algo drástico", afirmó una fuente cercana a la situación. "Cualquier otra solución no será aceptada por los mercados financieros", añadió. No se espera que una disolución resulte fácil. La cuestión más difícil sería probablemente la forma en que se repartirán las garantías entre los gobiernos de Bélgica y Francia.

Dexia ha pasado los últimos tres años intentando dar marcha atrás después de una década en la que privilegió el crédito a gobiernos y autoridades locales de todo el mundo, a través de la volátil financiación en el mercado interbancario. El congelamiento de los mercados financieros a raíz del colapso de Lehman Brothers expuso profundas fallas del modelo de negocios de Dexia.

Fuente: WSJ

La inflación en los países desarrollados subió en agosto, dice la OCDE

Por Paul Hannon

LONDRES (EFE Dow Jones)--La tasa interanual de inflación de los países desarrollados subió en agosto por segundo mes consecutivo, debido a que los precios de los alimentos siguieron creciendo con fuerza.

Pero, debido a que la recuperación económica está bajo una amenaza creciente en las economías más desarrolladas, es improbable que este dato genere una respuesta inmediata por parte de los principales bancos centrales.

A pesar de que el Banco Central Europeo subió los tipos de interés en abril y julio, ahora se espera que los vuelva a bajar en los próximos meses. La Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra también han apuntado que mantendrán sus respectivos tipos de interés en sus actuales niveles bajos durante un largo tiempo. En el caso del Banco de Inglaterra, incluso, se espera que amplíe sus compras de bonos con dinero nuevo, lo que se conoce como expansión cuantitativa.

Los datos publicados el martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico mostraron que los precios de consumo de sus 34 países miembros subieron un 3,2% interanual en agosto, tras subir un 3,1% en julio.

Los precios de los alimentos fueron los principales causantes del avance, al aumentar un 4,6% interanual en agosto, tras haber crecido un 4,5% en julio.

Un asunto negativo para los bancos centrales es que los precios de los bienes y servicios, excluyendo la energía y los alimentos, subieron un 1,8% interanual en agosto, por encima del avance del 1,7% registrado en julio.

Sin embargo, la tasa interanual de inflación se ralentizó en algunas de las mayores economías desarrolladas, entre ellas China, Sudáfrica y Rusia.

5 oct 2011

China estornuda y los commodities caen estrepitosamente

Por Liam Pleven

Los últimos años han demostrado el poder de China para mantener a flote los precios de las materias primas, incluso en medio de condiciones adversas.

Pero en días recientes, se ha visto cómo pueden reaccionar los mercados de commodities si China se inclina un poco.

A dos semanas de que se acabara el tercer trimestre, el índice de materias primas de DJ-UBS estaba en territorio positivo, a pesar de las preocupaciones sobre los problemas de deuda soberana en Europa y crecientes temores de otra recesión en Estados Unidos.

Sin embargo, el índice de 19 recursos naturales ampliamente consumidos terminó el trimestre con una baja de 11,3%, ante la posibilidad de que un enfriamiento de China y otros mercados emergentes de rápido crecimiento quite el soporte a los precios.

La soya, que China importa en altos volúmenes, registró un alza de 4% entre el 30 de junio y el 15 de septiembre, mientras que el cobre, que China consume más que cualquier otro país, cayó 8%. Desde entonces, los dos se han desplomado. Para el fin del trimestre, la soya cerró 9,7% a la baja, mientras que el cobre cayó 26%. Commodities como aluminio y maíz siguieron trayectorias similares, ya sea profundizando descensos previos o pasando a territorio negativo en las últimas semanas. El cobre y el petróleo, que cayó 17%, tuvieron su peor desempeño trimestral desde los últimos tres meses de 2008.

Los inversionistas "van a vender petróleo, y van a vender otros commodities, porque les preocupa una desaceleración global", dijo Paul Simon, director general de finanzas de Tactical Allocation Group, una firma que gestiona unos US$1.600 millones y quien a fines de septiembre retiró dinero de un fondo ligado al índice de commodities DJ-UBS.

A diferencia de lo que ocurre en los países desarrollados, China no tiene una deuda onerosa ni su economía está estancada. El gobierno intensificó esfuerzos hace unos meses para enfriar la economía y eso parece estar surtiendo efecto, así que puede que los inversionistas apenas estén tomando nota.

En años recientes, los vendedores de materias primas han podido contar con el creciente apetito de China, así que incluso mantener el status quo puede equivaler a la proyección de una menor demanda. Y a algunos inversionistas les preocupa que los problemas de China se agraven.

Los problemas del resto del mundo también podrían reducir la demanda de commodities de China. Calvin Lee, que estudia el mercado del crudo chino para el proveedor de datos Platts, dijo que si disminuyen los pedidos de bienes chinos por parte de otros países, eso podría llevar a una caída adicional en la demanda de crudo de China. Platts ya estimó que en agosto se registró el nivel más bajo en 10 meses, aunque también anticipa que la demanda china podría elevarse debido a las fiestas de fin de año.

En los últimos meses, los precios del crudo en EE.UU. han sido golpeados fuertemente, con una caída de 32%, frente a su punto máximo de 2011, alcanzado en abril. El viernes cerró a US$79,20 por barril, el nivel más bajo desde el 29 de septiembre de 2010. Si la demanda sigue cayendo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo podría recortar el suministro para apuntalar los precios.

Los precios de las materias primas agrícolas también pueden ser protegidos de una caída brusca con restricciones de suministro, dijo Kevin Norrish, director ejecutivo de investigación de commodities en Barclays Capital.

Algunos inversionistas, incluyendo Simon, piensan que el reciente retroceso del oro podría ser temporal.

Los precios del lingote han caído 14% desde que alcanzaron un nivel máximo en agosto, pero aun están 14% al alza en lo que va del año, lo que refleja que los seguidores del oro siguen teniendo poca fe en las divisas de papel y además creen que los bancos centrales debilitarán aún más las monedas al inyectar dinero adicional en sus economías.

"A la larga, creo que la Fed va a pisar el acelerador de nuevo", dijo Simon, cuyo portafolio incluye posiciones en fondos que cotizan en bolsa y que están respaldados por oro físico.

Por otro lado, el cobre podría ser vulnerable si China se debilita junto a EE.UU. y. El cobre de referencia para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró el viernes a US$7.018 la tonelada.

Algunos inversionistas no creen que la demanda de commodities desde China y otros mercados emergentes caerá significativamente. Gobiernos en muchos de estos países están financiando grandes proyectos de infraestructura que consumen mucha energía, metales y otros bienes, dijo Paul Dietrich, quien encabeza Foxhall Capital Management, firma gestora de dinero.

De todas formas, incluso sin caídas adicionales, la historia reciente sugiere que pasará algún tiempo antes de que los precios regresen a sus máximos recientes. El crudo empezó a declinar en julio de 2006 hasta alcanzar un descenso de US$34 y no regresó a su anterior punto máximo sino hasta un año después. Igualmente, el maíz retrocedió de un máximo en 2008 y más adelante cayó 61%. Los precios del grano no se recuperaron sino hasta comienzos de este año.

Fuente: WSJ