15 may. 2009

La recesión frena el crecimiento de los hispanos en EE.UU.

Por Conor Dougherty

La recesión ha reducido el crecimiento de las poblaciones hispana y asiática en Estados Unidos, informó la Oficina de Censo el miércoles, disminuyendo la propagación de diversidad en los suburbios y su periferia.

Las minorías, sobre todo los latinos, aún representan la mayor parte del crecimiento de la población estadounidense, según el informe del Censo. Los hispanos son el 15% de la población estadounidense, pero representaron más de la mitad del crecimiento de la población entre julio de 2007 y julio de 2008, de acuerdo con un análisis del Censo realizado por Kenneth Johnson, experto demográfico del Instituto Carsey de la Universidad de New Hampshire.

Pero con la desaparición de puestos de trabajo en las industrias de la construcción y el servicio, la inmigración, inclusive la indocumentada, ha disminuido.

La tasa de crecimiento combinada de asiáticos y gente proveniente de las islas del Pacífico cayó más de un punto porcentual a 2.5% en 2007-2008, comparado con 3.7% en 2000-2001, según el Population Reference Bureau (PRB), un grupo sin fines de lucro con sede en Washington. El crecimiento hispano fue 3.2% durante el último periodo, comparado con 4% en 2000-2001.

"Tenemos una ralentización de la inmigración", dijo Mark Mather, demógrafo de PRB.

La peor recesión en una generación ha convencido a gente de todas las razas y grupos étnicos a quedarse en su sitio, provocando una de las mayores disminuciones migratorias desde la Gran Depresión estadounidense. Una de las consecuencias es que las minorías, particularmente los hispanos, han permanecido en centros urbanos y en los estados donde ingresaron al país, como California. Durante el boom muchos negros, asiáticos y latinos se trasladaron a los suburbios y su periferia en busca de trabajo y menos competencia laboral por parte de otras minorías.

La disminución de la dispersión significa que las grandes ciudades y los estados fronterizos retienen más gente de razas y etnias distintas, mientras que en los suburbios y su periferia ahora hay menos diversidad. En California, que tuvo menos crecimiento hispano durante el boom inmobiliario –muchos inmigrantes evitaron ese estado y los hispanos nativos se alejaron buscando otras oportunidades–, la tasa de crecimiento latino subió a 2.4% en 2007-2008 en comparación con 2% un año antes.

El crecimiento de la población hispana disminuyó en 36 estados en 2007-2008, según un análisis de datos del Censo por parte de William Frey, demógrafo de la institución Brookings, un comité de expertos con sede en Washington.

Este fenómeno afecta mayoritariamente a los estados sureños de la llamada franja del sol, donde los trabajos de construcción y servicio desaparecieron cuando la burbuja inmobiliaria estalló. La población latina de Florida creció 3% en 2007-2008, comparado con 3.7% un año antes y 5.2% previamente en esta década. La comunidad hispana de Georgia aumentó 5.5% en 2007-2008, comparado con hasta un 9% anteriormente esta década.

Estados Unidos aún va camino a convertirse un país con una "mayoría de minorías"; es decir, que los blancos de origen europeo serán menos de la mitad de la población. El Censo calculó que este cambio ocurrirá aproximadamente en el año 2042, pero mucho antes entre niños y adolescentes.

Las minorías ya son mayoría en cuatro estados: California, Texas, Nuevo México y Hawai. Los datos divulgados el miércoles revelan que el 47% de los niños estadounidenses menores de 5 años son minorías, y un cuarto de ellos son hispanos.

"Los hispanos, asiáticos de ascendencia estadounidense y otros estadounidenses claramente tienen menos capacidad de moverse de un lugar a otro ahora mismo por el mal estado de la economía", dice D'Vera Cohn, escritora del centro de investigaciones Pew en Washington. "Los latinos han generado al menos la mitad del crecimiento del país... el ritmo habrá decrecido, pero la trayectoria básica sigue en pie".

La transición hacia una mayoría de minorías es el resultado de la inmigración, tasas de fertilidad generalmente más altas entre mujeres minoritarias y una población minoritaria más joven.

Mientras que la inmigración latinoamericana indocumentada sigue siendo un tema polémico para los políticos, el nacimiento de niños hispanos en Estados Unidos es lo que realmente está impulsando el crecimiento de la población latina. Pese a que la inmigración hispana menguó 14% el año pasado, la población latina del país creció en aproximadamente 1,5 millones de personas. Más de dos tercios del incremento se debieron a nacimientos, según un análisis del demógrafo Johnson.

Fuente: WSJ

14 may. 2009

El petróleo alcanza los US$60 por barril, a pesar de la recesión mundial

Por Russell Gold y Ben Casselman

El precio del petróleo superó ayer brevemente los US$60 por barril, provocando una inesperada ola de entusiasmo por el combustible en medio de la recesión de la economía global.

El aumento castigará los bolsillos de las personas y las empresas para las cuales la caída en el precio del combustible era uno de los escasos beneficios de la crisis económica.

El alza del petróleo, sin embargo, también podría revitalizar las ganancias de las petroleras lo suficiente para permitirles eludir las severas reducciones de gasto que, en opinión de muchos expertos, podrían provocar un violento incremento en los precios una vez que se recupere la demanda.

En las últimas semanas, los inversionistas han mostrado una mayor disposición al riesgo y han privilegiado activos tangibles como el petróleo, anticipándose a una recuperación de la economía mundial y un debilitamiento del dólar.

Después de llegar a los US$60 por barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX) por primera vez desde noviembre, el crudo cayó a US$58,85 el barril, 35 centavos al alza. Esto lo deja 73% por encima del mínimo de US$34 alcanzado en febrero.

Los precios están subiendo pese a que la demanda en Estados Unidos ha descendido a su nivel más bajo en una década. Pero aunque los conductores y empresas estadounidenses han demorado en elevar su consumo de energía, la demanda en China es fuerte. El martes, Beijing reveló que las importaciones de crudo casi alcanzaron un récord, un indicio de que el agresivo plan de estímulo económico del gobierno está reanimando el consumo. Las importaciones de abril crecieron 13% frente al mismo mes del año previo. Las ventas de autos, a su vez, registraron un nuevo récord el mes pasado.

La sed de crudo de los mercados emergentes fue una de las principales razones detrás del boom del petróleo hace varios años, cuando perforó por primera vez los US$60 el barril a mediados de 2005. El rápido crecimiento de la demanda china sentó las bases para un período de precios y ganancias récord.

Cerca de 2.500 millones de personas en China e India están accediendo a la clase media, al tiempo que caen los niveles de producción en los yacimientos más antiguos, señala Chris Ross, vicepresidente de CRA International, una firma de consultoría. "Todo eso se traduce en una base seria para un entorno de precios más robusto".

El acelerado ascenso en el precio del crudo ha desatado temores de que podría restarle fuerza a una recuperación económica. Luego de señalar que un aumento de US$10 en el barril de crudo se traduce en un golpe mensual de US$5.500 millones para los consumidores y las industrias estadounidenses, analistas de J.P. Morgan dijeron recientemente que en el "frágil estado actual de la economía, podría ser un shock innecesario".

De persistir, el repunte en los precios de la energía y otras materias primas como el cobre podrían complicar el panorama para la Reserva Federal, que sigue concentrada en mantener bajas las tasas de interés para estimular la economía estadounidense.

De todas maneras, el alza en el precio del petróleo palidece en comparación con la carrera del año pasado que lo llevó a US$145 el barril. Muchos en la industria argumentan que el actual repunte podría ayudar a prevenir un aumento más drástico cuando se recupere la demanda.

Los precios deberían reforzar las decisiones de las compañías de energía de continuar perforando en medio de lo que ha sido un período relativo de precios bajos, limitando la posibilidad de futuros cuellos de botella en el suministro. Gigantes como Exxon Mobil Corp. y Royal Dutch Shell PLC han mantenido sus multimillonarios gastos de capital a pesar de la caída de las ganancias en trimestres recientes.

La mayoría de las empresas energéticas concuerda en que un precio de US$60 el barril hace que gran parte de sus nuevos proyectos de producción sean rentables. Tony Hayward, presidente ejecutivo de la petrolera británica BP, señaló recientemente que US$55 el barril bastaba para no perder dinero.

Daniel Yergin, presidente de IHS Cambridge Energy Research Associates, afirmó que los productores de petróleo parecen estar ganando "tanto en capacidad como en confianza" para mantener un flujo estable de inversiones de capital en operaciones nuevas de producción y refinación. Eso debería ayudar a prevenir el daño producido por una inestabilidad severa de precios. "Muchos han olvidado que uno de los factores que llevó a la profunda recesión en EE.UU. fueron los precios muy altos del crudo. La industria automotriz no fue derribada por el colapso de Lehman Brothers, sino por lo que pasó en las estaciones de gasolina", agregó Yergin.

No se espera que la Organización de Países Exportadores de Petróleo reduzca la producción cuando se reúna dentro de unos días en Viena. Aunque los precios siguen por debajo de los US$75, el objetivo establecido por Arabia Saudita, el miembro dominante de la OPEP, la mayoría de los observadores cree que el organismo es renuente a dejar que los precios suban demasiado rápido, lo que impediría una recuperación económica.

Pero a algunos analistas les preocupa que el precio pueda colapsar ya que la demanda de energía en EE.UU., el mayor mercado de crudo del mundo, aún tiene que recuperarse y todavía hay un exceso de inventario. "No creo que un barril a US$60 en esta economía tenga sentido", dijo Stephen Schork, editor de Schork Report, un boletín sobre los mercados energéticos.

El consumo de la gasolina en EE.UU. ha caído 4% frente a hace un año, de acuerdo con estadísticas del gobierno. La demanda por diesel ha declinado un 17,7%.

"El mercado se está comportando como si los fundamentos hubiesen cambiado radicalmente", indicó Tim Evans, analista de energía de Citigroup. Pero, en realidad, el alza se debe a una reacción de operadores que compran ante la más mínima señal de una mejora, agregó. Evans advirtió que el crudo podría regresar al vecindario de los US$40 por barril. En todo caso, muchos creen que el apetito global por el crudo sigue siendo voraz y que, a largo plazo, no será fácil que el suministro satisfaga la demanda.

[Petroleo60]
Fuente: WSJ

13 may. 2009

Los brókers también tienen su parte de culpa

por John Authers

Los brókers han recibido muchas menos acusaciones de culpabilidad por la actual crisis que sus colegas. Son en su lugar las agencias de ráting y los banqueros de inversión los que han caído en desgracia. Sin embargo, también contribuyeron a la creación de la última burbuja, y han desempeñado un papel clave en el repunte de las bolsas de los dos últimos meses.

Los beneficios para las empresas del S&P 500 tocaron techo en el segundo trimestre de 2007. A medida que la crisis se agravaba, las compañías sufrieron siete trimestres consecutivos de caídas, liderados por los valores financieros y de consumo. Pero, según ThomsonReuters, los brókers no comenzaron a predecir el descenso de los beneficios hasta la quiebra de Lehman Brothers en septiembre del año pasado.

Con el inicio de 2008, los beneficios bancarios ya caían. Los economistas predecían una fuerte ralentización, si bien aún no una recesión. Sin embargo, ThomsonReuters descubrió que los analistas esperaban que los beneficios globales crecieran un 11,8%, siendo la subida en EEUU del 14,9%. Con estas expectativas poco realistas sirviendo de guía a los operadores, no sorprende que los mercados se dieran semejante golpe.

Los resultados para el primer trimestre de este año parecen, por lo tanto, interesantes. Los brókers redujeron finalmente sus previsiones lo bastante como para tildarles de ser demasiado pesimistas, y generaron así las condiciones para un rebote de las cotizaciones.

El uno de enero, esperaban una caída del 12,5% en los beneficios para el trimestre, después de haber previsto un aumento del 37% seis meses antes. Ahora abogan por un descenso del 37%. Pero esta cifra es superior a la de hace un mes. Tras seis trimestres consecutivos en los que los beneficios reales han permanecido por debajo de las expectativas, este trimestre las ganancias han sido un 6% superiores a sus previsiones.

Los beneficios de este trimestre han sido malos bajo cualquier criterio sensato. Pero una vez que los brókers ajustaron sus previsiones, prepararon el terreno para una sorpresa positiva, y para un repunte.

Financial Times. Todos los derechos reservados

12 may. 2009

El gobierno de EE.UU. eleva sus proyecciones de déficit presupuestario

Henry J. Pulizzi
Dow Jones Newswires

WASHINGTON (Dow Jones)—La Casa Blanca informó el lunes que el déficit presupuestario federal ascenderá este año fiscal a un récord de US$1,841 billones, u US$89.000 millones por encima de la proyección previa, producto de la debilidad de la economía y de los rescates del sector financiero.

El gobierno estadounidense espera que el déficit se ubique en US$1,258 billones en el año fiscal 2010, que comienza en octubre.

En sus estimaciones de febrero, la Casa Blanca anticipó un déficit presupuestario de US$1,752 billones en 2009 y de US$1,171 billones en 2010.

El déficit aumentará en el corto plazo debido a cambios en una serie de proyecciones sobre impuestos y gastos, a raíz principalmente de los continuos problemas de la economía estadounidense.

El panorama fiscal fue detallado en documentos publicados el lunes por la Oficina de Administración y Presupuesto, u OMB por sus siglas en inglés.

La OMB ahora espera que los ingresos totales del gobierno se reduzcan este año casi el 15%, o US$368.000 millones. Como porcentaje del Producto Interno Bruto, se espera que los ingresos caigan a su nivel más bajo desde 1950, al 15,1%.

Desde febrero, la estimación para los ingresos por impuestos corporativos de este año ha descendido US$18.000 millones, mientras que la proyección para los ingresos por impuestos a las personas se ha reducido US$5.000 millones.

La Casa Blanca espera que la situación mejore a medida que la economía salga de la actual recesión. El gobierno espera que los ingresos crezcan a una tasa anual promedio del 10,5% entre 2010 y 2014. A la larga, los ingresos impositivos alcanzarán el 19,4% del PIB en 2019, según las estimaciones. Esa cifra, sin embargo, sería aún inferior a lo observado a fines de los 90.

La Casa Blanca espera que el déficit sea equivalente este año fiscal al 12,9% del PIB, un nivel no visto desde la Segunda Guerra Mundial. Ese porcentaje se ubicaría en el 8,5% en el año fiscal 2010.

Durante la próxima década, la Casa Blanca prevé déficits acumulados de US$7,1 billones.

La proyección del gobierno contempla una recuperación de la economía para fin de este año y que esta cobre impulso en el 2010. Específicamente, la Casa Blanca espera que la economía experimente una contracción del 1,2% este año antes de repuntar y crecer un 3,2% en 2010 y un 4,0% en 2011.

La Casa Blanca espera que la tasa de desempleo promedie el 8,1% este año. El mes pasado, sin embargo, la tasa de desempleo se ubicó en el 8,9%, su nivel más alto desde 1983.

El gobierno no actualizará sus proyección económica hasta su revisión en julio.

11 may. 2009

Las pruebas de resistencia en bancos de EE.UU. ejercen presiones de capitalización en Europa

Por Stephen Fidler y Neil Shah

LONDRES—Las pruebas de resistencia a las que se acaban de someter las principales instituciones financieras de Estados Unidos, como parte de un publicitado esfuerzo por apuntalar su capital, han generado una creciente preocupación al otro lado del Atlántico: los bancos europeos habrían quedado muy rezagados en su propio empeño por reforzar sus finanzas.

Al contrario de lo ocurrido en EE.UU., en Europa no ha habido un intento serio por obligar a los bancos a aumentar sus niveles de capital y los gobiernos sólo han intervenido de manera parcial. Mientras los bancos estadounidenses anuncian medidas para incrementar su capital, sus congéneres europeos no han aprovechado la reciente alza de sus acciones para seguir el ejemplo. "Comparado con EE.UU., el sistema bancario europeo está rápidamente quedando atrás", señala Philip Finch, analista del banco suizo UBS AG. "El repunte reciente ha permitido que la complacencia retorne a los bancos y a las autoridades", aseveró.

Los bancos europeos han recaudado cerca del 40% del US$1 billón (millón de millones) que necesitan para cubrir las pérdidas registradas desde el comienzo de la crisis financiera y mantener niveles de capital saludables, según los últimos cálculos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Los bancos estadounidenses, en cambio, han recaudado o anunciado planes para levantar dos terceras partes de los US$666.000 millones que necesitarían, según el FMI.

Hasta cierto punto, la inmovilidad en Europa refleja una actitud diferente acerca de divulgar la salud de la banca. Gran Bretaña, uno de un puñado de países que ha realizado pruebas de resistencia, nunca reveló los criterios que se emplearon o detalló los resultados, eludiendo la transparencia que, en opinión de analistas e inversionistas, reforzó la credibilidad del proceso en EE.UU.

Stephen Green, presidente de la junta directiva de HSBC PLC, dijo en una entrevista el lunes que la estrategia seguida por EE.UU. no es "la forma de infundir confianza en el proceso" y resaltó las disputas públicas que se suscitaron entre el gobierno y los bancos.

Una portavoz del Comité de Supervisores de la Banca Europea, un foro de coordinación de políticas, dijo que las autoridades nacionales están llevando a cabo pruebas de resistencia de sus sistemas financieros. Los resultados se conocerán en septiembre, pero el objetivo de las pruebas es evaluar la resistencia de los sistemas financieros a los shocks, no determinar el capital que cada entidad necesita. Ni los parámetros utilizados ni los resultados de las pruebas serán dados a conocer al público. En Europa, las pruebas de resistencia son la responsabilidad de los gobiernos, no del Banco Central Europeo o la Comisión Europea.

Un motivo que explica la demora de los bancos europeos para recaudar capital es que el temporal económico llegó, en algunos casos, hasta un año más tarde que en EE.UU. A excepción de la minoría de los bancos europeos que habían invertido en los activos tóxicos estadounidenses, y los del Reino Unido que tuvieron que absorber la violenta caída en los precios de los bienes raíces, la mayoría de los bancos europeos sintió el impacto bastante después.

[eustress]

No obstante, algunos bancos europeos están expuestos a riesgos que sus contrapartes estadounidenses no enfrentan, como las pérdidas potenciales ligadas a sus inversiones en Europa del Este, que atraviesa por una severa recesión.

Si la falta de capital los obliga a reducir el acceso al crédito, el potencial de perjudicar la recuperación económica es incluso mayor en Europa que en EE.UU. debido al crucial papel que juegan en el financiamiento de las empresas. Cerca del 80% del financiamiento de las compañías europeas se hace a través de los bancos, comparado con sólo un 20% en EE.UU.

Las estimaciones del monto de nuevo capital que los bancos europeos necesitan varían ampliamente. El FMI calculó el mes pasado que la banca europea aún requiere de US$600.000 millones en capital para cubrir pérdidas e impulsar a 4% un ratio clave de la fortaleza de capital (capital común tangible como proporción de los activos totales) para fines de 2010. Esto se compara con US$275.000 millones para los bancos estadounidenses.

Del total europeo, US$375.000 millones serían necesitados por bancos de la zona euro, US$125.000 millones por bancos del Reino Unido y otros US$100.000 millones por entidades en el resto de Europa, estima el FMI.

Analistas dicen que el Reino Unido (en parte debido a que sus problemas son previos a los de Europa continental) ha avanzado más rápido que algunos de sus contrapartes en el manejo de sus bancos. El país ha inyectado cerca de 80.000 millones de libras esterlinas (US$122.000 millones) de nuevo capital en los bancos y ha ofrecido garantías sobre 562.000 millones de euros (US$766.000 millones) en activos bajo un programa gubernamental destinado a frenar las pérdidas.

Las cifras del FMI son más altas que otras estimadas, debido en parte a que pretenden incluir todos los bancos, no sólo los más grandes o aquellos que cotizan en bolsa.

Fuente: WSJ