23 jul. 2010

España cancela 32 contratos de infraestructura por ajuste fiscal

Por Pablo Domínguez

MADRID (EFE Dow Jones)--España rescindirá 32 contratos de infraestructura que ya habían sido adjudicados y retrasará la ejecución de otros para poder cumplir con su plan de ajuste fiscal, dijo el jueves el ministro de Fomento.

El sector constructor español se ha movido con gran incertidumbre desde que el pasado mayo el Gobierno adelantara que suspendería y retrasaría ciertos proyectos ferroviarios y de carreteras.

En una comparecencia ante el Parlamento, José Blanco dijo que de los 32 proyectos que se rescindirán, Fomento intentará contratar de nuevo doce mediante un sistema de financiación público-privada. Otros dos proyectos se licitarán de nuevo con cargo a los presupuestos ordinarios, por lo que serán 18 los proyectos rescindidos completamente.

La analista de Banesto Bolsa Marta Olba dijo que, a pesar de disipar la incertidumbre, el anuncio no supone grandes cambios respecto a lo que se venía comentando. No obstante, añadió que el número de rescisiones es menor que las alrededor de 70 con que se especulaba.

Olba señaló que Sacyr y FCC son las compañías más expuestas al sector de la construcción en España, aunque considera que probablemente todas las principales constructoras españolas se verán afectadas por estas medidas.

Un portavoz de Ferrovial SA indicó que dos de sus contratos han sido rescindidos, mientras que una fuente de FCC dijo que también alguno de sus proyectos ha sido rescindido. Asimismo, al menos un contrato de OHL ha sido cancelado. Sacyr Vallehermoso SA no pudo hacer comentarios de forma inmediata y Actividades de Construcción y Servicios SA declinó comentar sobre el asunto.

En los últimos años, España se había embarcado en una ambiciosa política de construcción de infraestructuras que multiplicó los kilómetros de la red ferroviaria de alta velocidad y de autopistas.

Blanco dijo el jueves que unos 199 proyectos sufrirán retrasos de entre uno y cuatro años, y añadió que no se construirán nuevas autovías donde haya autopistas de peaje con capacidad sobrante.

El ministro reiteró el objetivo del Gobierno de captar hasta 17.000 millones de euros para licitaciones en 2010 y 2011 mediante el plan extraordinario de infraestructuras. La financiación de estos proyectos será a través de una colaboración público-privada.

El Ministerio está encontrando dificultades para sacar adelante este tipo de financiación público-privada por la restricción crediticia de los bancos.

22 jul. 2010

Bernanke asegura que el panorama económico aún es incierto

Por Tom Barkley y Michael R. Crittenden

WASHINGTON (Dow Jones)--El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, sugirió el miércoles que no es inminente la adopción de medidas para impulsar la recuperación de Estados Unidos a pesar de un "panorama algo más débil" para la economía.

En su testimonio semestral sobre política monetaria ante el Comité de Banca del Senado, el titular del banco central aseguró que la entidad permanecerá flexible en vista del panorama económico "extraordinariamente incierto".

Incluso mientras el banco central continúa planeando un regreso, en algún momento, desde la política ultra acomodaticia, "permanecemos preparados para tomar nuevas medidas de política (monetaria) según sea necesario para fomentar un regreso a la utilización plena del potencial productivo de nuestra nación dentro de un contexto de estabilidad de precios", señaló Bernanke en comentarios preparados de antemano.

Los miembros de la Fed redujeron sus proyecciones económicas durante la reunión de política monetaria del mes pasado debido al debilitamiento de los gastos del consumidor y de las condiciones en el mercado laboral, así como también por las preocupaciones sobre un contagio de los problemas crediticios europeos. Ahora se espera que la economía se expanda entre un 3% y un 3,5% en el 2010, un descenso frente a la estimación emitida en abril de un crecimiento de entre el 3,2% y el 3,7%.

Algunos funcionarios de la Fed observan una amenaza creciente de deflación, según las actas de la reunión del 22 y 23 de junio, pero Bernanke no hizo mención a ese riesgo.

La recuperación continúa a un "ritmo moderado", afirmó, con expectativas de que la demanda privada ayude a contrarrestar los efectos de un menor estímulo fiscal y de una desaceleración en la acumulación de inventarios.

Aunque la inflación general ha registrado volatilidad, los precios básicos han mostrado una tendencia descendente en los últimos dos años, señaló.

Las preocupaciones sobre la deuda soberana en Europa han hecho que las condiciones financieras sean menos favorables para el crecimiento en los últimos meses, aunque las líneas de canje de dólares que la Fed reabrió con varios bancos centrales han aumentado la confianza del mercado pese a su uso limitado.

La solidez del sistema bancario estadounidense también ha mejorado significativamente, añadió, y la tasa de pérdidas en la mayoría de los tipos de préstamos probablemente está alcanzando un tope.

Bernanke y otros miembros del Comité de Mercados Abiertos de la Fed, encargado de establecer la política monetaria, "esperan un crecimiento moderado continuo, un descenso gradual en la tasa de desempleo y una inflación moderada en los próximos años", sostuvo el funcionario.

Bernanke no realizó sugerencias de que puedan necesitarse medidas adicionales de estímulo y reiteró el mensaje que ha emitido desde hace más de un año de que la Fed planea mantener las tasas de interés de corto plazo en mínimos históricos durante "un período prolongado".
Los comentarios del funcionario volvieron a enfocarse en la forma en que el banco central necesitará "en algún punto" restringir las condiciones para evitar la inflación.

En lugar de aumentar la tasa interbancaria federal, que los bancos usan para los préstamos que se otorgan entre sí, la Fed empezará a incrementar las tasas de corto plazo mediante pagos más altos a los bancos por sus reservas, dijo Bernanke.

Para mejorar la efectividad de ese esfuerzo, la Fed también drenará una porción de más de US$1 billón en exceso de reservas que los bancos han acumulado como resultado de las compras por parte del banco central de valores respaldados por hipotecas y títulos del Tesoro, dijo.
En un plazo más largo, la Fed planea reducir su portafolio a niveles más normales, indicó Bernanke.

Hasta ahora, la Fed ha dejado que la deuda vinculada a hipotecas que adquirió venza o sea cancelada sin reinvertir los ingresos resultantes, a la vez que renovaba sus tenencias de valores del Tesoro que expiraban en nuevos valores con similar vencimiento.

Para reducir la cartera, el banco central podría reinvertir los ingresos procedentes de los bonos gubernamentales en valores del Tesoro con menor plazo, aunque agregó que aún no se ha tomado una decisión al respecto.

El mismo día en que el presidente Barack Obama convirtió en ley la mayor reforma regulatoria desde la Gran Depresión, Bernanke sostuvo que "queda mucho trabajo por hacer" para implementar las medidas y desarrollar herramientas macro prudenciales.

Sin embargo, indicó que la ley, junto a unos requisitos más sólidos para el capital y la liquidez que están siendo desarrollados, minimizarán el riesgo de que se repita la crisis financiera.

21 jul. 2010

Siete razones por la que esta no será una recesión doble

Por Milton Ezrati

Parece en estos días que la mitad de los titulares de la prensa financiera advierten sobre la posibilidad de una doble recesión, y lo mismo dicen la mitad de las conversaciones en Wall Street. Ciertamente hay riesgos, especialmente por las dificultades financieras de Europa. Pero aun así hay razones para poner en duda estos temores. La Historia, después de todo, ofrece sólo un caso de recesión doble (o "double-dip", como se la conoce en Estados Unidos), y ese caso se produjo por un error de políticas públicas. Además, los datos reales sobre la economía contradicen una perspectiva de este tipo. A continuación, siete razones para dudar de los pronósticos de recesión doble:

1. El consumo se mantiene firme.

Los consumidores estadounidenses, que representan el 70% de la economía del país, son casi siempre quienes dictan el ritmo general de las cosas y, en ese sentido, el panorama aquí es de relativa fortaleza. El mercado financiero, por supuesto, se tomó a pecho los reportes de hace un par de semanas de que las ventas minoristas habían caído 1,4% en mayo. Pero esa caída venía después de un potente aumento de 10% en los doce meses anteriores. De hecho, habría sido más preocupante que los consumidores no se tomaran esta pausa.

Más importantes es el dato de que los ingresos de los hogares ha crecido lo suficiente como para sostener gastos futuros. Los ingresos personales crecieron a un ritmo del 5,4% anual en mayo (el último mes con datos disponibles), más rápido que el 4,4% anualizado obtenido en los seis meses anteriores. Al mismo tiempo, la tasa de ahorro privado, de 4,0%, genera un flujo anual extra de US$454.000 millones con el que las familias pueden pagar sus deudas sin afectar sus niveles de gasto.

2. Los datos inmobiliarios son engañosos

El crédito impositivo de 8.000 dólares para quienes compraban su primera casa ha afectado las estadísticas inmobiliarias de EE.UU. y, en especial, las percepciones de los inversionistas sobre la fortaleza del sector. Por eso, a medida que se acercaba la primera expiración del crédito impositivo, en noviembre de 2009, muchos que estaban indecisos se apresuraron a comprar casas antes de que se terminara el crédito. Obviamente, la compraventa de casas en octubre y noviembre aumentó considerablemente. Por la misma razón, las ventas en los meses siguientes cayeron más de un 12%.

Más extremos fueron los cambios posteriores al segundo vencimiento, en abril de 2010. Aquellos compradores en busca de casas o apartamentos apresuraron sus operaciones en marzo y abril, impulsando un 30% las ventas. En mayo, por supuesto, las ventas cayeron otro 30%. Sin embargo, nada de esto dice nada demasiado relevante sobre el mercado inmobiliario. Aquí la estadística más significativa es que el inventario de hogares sin vender se redujo un 27%. Falta tiempo todavía para que le mercado inmobiliario se convierta en una buena inversión, pero los patrones de precios sugieren que el mercado ha compensado bien los altibajos provocados por el crédito impositivo.

3. Inversión empresarial y exportaciones, demasiado fuertes

Si las empresas de EE.UU. estuvieran anticipando una segunda recesión, entonces han elegido una extraña manera de mostrarlo. Algunas compañías, por supuesto, han frenado proyectos de construcción, pero muchas otras siguen haciendo fuertes compras de equipos. Los envíos de bienes de capital (excluyendo los materiales militares) creció un 3% anual en abril y mayo, el mismo ritmo que ha mantenido en los últimos doce meses.

Las exportaciones también han dado buenas señales. En los primeros cuatro meses del año, las exportaciones de EE.UU. al resto del mundo se han expandido a un destacable ritmo anual del 17%. Este tipo de crecimiento no sólo ayudará a la economía estadounidense sino que también sugiere que la economía mundial es mucho más resistente de lo que sugiere la idea de la doble recesión.

4. La producción industrial también tiene buena pinta

Medidas más amplias de la actividad económica también ponen en duda la posibilidad de una recesión doble. La producción industrial, por ejemplo, sigue creciendo a un ritmo destacado. En lo que va de año (hasta mayo, último dato disponible), la producción de fábricas y minas creció a un ritmo anualizado del 8%. En mayo, lo hizo al 15%. Se trata de una velocidad claramente insostenible, pero de todos modos no se parece en nada a un estancamiento, y mucho menos a una recesión.

5. El empleo tampoco parece amenazador

Los indicadores sobre horas trabajadas, empleo temporal e incluso de empleo a tiempo completo han empezado a mejorar. Y, a pesar de que la tasa de desempleo no ha empezado a bajar de una forma convincente, una conducta de este tipo sería prematura en este estado de la recuperación, al menos según lo que muestran crisis pasadas. De hecho, el mercado laboral parece un poco por delante del calendario, según estas comparaciones históricas.

6. Los mercados financieros están mejor de lo que dice la prensa

A pesar de que los problemas de deuda soberana en Europa presentan enormes riesgos financieros y, como consecuencia de ello, también riesgos económicos, los mercados de bonos y acciones han mostrado una sorprendente calma. Es más, su conducta en momentos de tanta presión sugiere un proceso de saneamiento significativo y fundamental. Al revés de lo que dicen los titulares, los mercados han evitado una recaída similar al desastre de 2008-2009. Por ejemplo, el índice TED, que mide la diferencia entre las tasas de los bonos del Tesoro de EE.UU. y la tasa interbancaria (sirve como un medidor de la liquidez disponible en el mercado), apenas ha crecido en estas semanas.

7. China sigue creciendo

Un posible enfriamiento de la economía de China no sólo es parte del consenso de los economistas, sino también un pronóstico razonable. Hay una burbuja inmobiliaria que está empezando a desinflarse en las principales ciudades del país. Beijing ha tomado medidas monetarias y fiscales para moderar la velocidad de crecimiento. Y también ha permitido la apreciación del yuan, lo que podría desacelerar el ritmo de crecimiento de sus exportaciones. Todos estos factores son reales y frenarán un poco el crecimiento de China, pero sería un error exagerar su importancia. Si, como se espera, el crecimiento de China se desacelera (de 11,9% en el primer trimestre, a 9,5%), igual seguirá creciendo más rápido que el resto del mundo. Y de ninguna manera se parecerá a las condiciones que generan recesiones dobles.

Fuente: WSJ

20 jul. 2010

China supera a EE.UU. y se convierte en el mayor consumidor global de energía

Por Spencer Swartz y Shai Oster

China ha superado a Estados Unidos y se ha convertido en el mayor consumidor mundial de energía, según nuevos datos de la Agencia Internacional de Energía.

El hito refleja la década de explosivo crecimiento económico de China y las crecientes necesidades energéticas de su condición de potencia industrial.

La AIE, con sede en París, dijo que China devoró el año pasado el equivalente a 2.252 millones de toneladas de petróleo, 4% más que EE.UU., que consumió el equivalente a 2.170 millones. La medida de barriles equivalentes de petróleo representa todas las formas de energía consumidas en un país, incluyendo el crudo, la energía nuclear, el carbón, el gas natural y fuentes renovables como la energía hidroeléctrica.

Las cifras reflejan, entre otras cosas, cómo la recesión global golpeó a EE.UU. más que a China, desacelerando su actividad industrial y consumo de energía.

El consumo total de energía de China ha aumentado a un ritmo anual por encima de 10% durante varios años, impulsado por la enorme base industrial del país. Una muestra de la velocidad con la que ha aumentado su demanda de energía es que, hace 10 años, el consumo energético de China era sólo la mitad del de EE.UU.

[China]

"El hecho de que China haya destronado a EE.UU. como el mayor consumidor mundial de energía simboliza el comienzo de una nueva era en la historia de la energía", dijo el economista jefe de la AIE, Fatih Birol. EE.UU. había sido el mayor consumidor de energía desde principios del siglo XX, agregó Birol. La AIE es una consultora de energía que asesora a casi todas las grandes economías del mundo.

El crecimiento económico de China ha exigido enormes cantidades de energía, especialmente porque gran parte de su expansión reciente no ha sido impulsada por el consumo (como sí ha ocurrido en EE.UU.) sino por la industria pesada y la construcción de infraestructura, dos actividades que requieren mucha energía.

Este crecimiento ha transformado los mercados globales de energía, manteniendo altos los precios de todo tipo de materias primas, desde el crudo al uranio. China era antes un importante exportador de petróleo y carbón. Su creciente dependencia de los productos primarios importados ha aumentado el precio de la energía en todo el mundo, alimentando un auge de recursos naturales en África, Medio Oriente y Australia.

Ahora, las cada vez mayores necesidades energéticas de China prometen tener importantes implicaciones geopolíticas, a medida que Beijing busca cómo satisfacer sus demandas. Las crecientes importaciones chinas ya han tenido impactos geopolíticos: empresas petroleras y de carbón chinas fueron de las primeras en buscar sus suministros en el extranjero, clavando la bandera de China en lugares como Sudán, de donde las compañías occidentales se habían retirado ante la presión internacional.

El consumo de energía de China aumentaría 9% este año frente a 2009, impulsado por su crecimiento económico, según un informe del Consejo de Electricidad de China.

El proyecto más ambicioso para asegurarse la provisión de energía en el extranjero fue el intento fracasado de

Cnooc Ltd. de comprar, en 2005, la petrolera californiana Unocal por US$18.000 millones. La oferta de Cnooc fue derrotada por una mezcla de factores políticos y una propuesta superior de la estadounidense Chevron Corp. Tras un corto período de retroceso, las empresas chinas volvieron a la carga y se han expandido con éxito por todo el mundo, comprando activos en Asia Central, África, Sudamérica y Canadá, además de pequeñas participaciones en el Golfo de México. Aunque su presencia internacional es todavía pequeña comparada con las grandes petroleras globales, están creciendo rápido y tienen acceso al crédito barato que les dan los bancos estatales chinos.

Su voraz demanda de energía también ayuda a explicar por qué China —que obtiene casi toda su electricidad del carbón, el más sucio de los combustibles fósiles— superó en 2007 a EE.UU. como el mayor emisor mundial de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

Con todo, EE.UU. todavía es con mucha diferencia el mayor consumidor mundial de energía por habitante: el consumidor promedio estadounidense quema cinco veces más energía que su contraparte promedio de China, dijo Birol, que lleva seis años en el cargo.

Antes de la recesión, se calculaba que China se convertiría en el mayor usuario de energía en unos cinco años. Pero las turbulencias económicas y los programas de eficiencia energética en EE.UU. han hecho que la fecha se haya adelantado, apunta Birol.

Fuente: WSJ

19 jul. 2010

Objetivo: las agencias de calificación

MIGUEL Á. NOCEDA

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, cargó el pasado martes, en una entrevista publicada en el diario francés Libération, contra el "oligopolio mundial" de las agencias de calificación Fitch, Standard and Poor's, Moody's. "Las agencias de calificación en general tienen tendencia a ampliar los movimientos al alza o a la baja de los mercados, lo que va en contra de la estabilidad financiera", según Trichet.

Es la primera que se oye a la autoridad monetaria europea clamar en alta voz contra algo que se viene comentando desde hace tiempo. Probablemente ha tardado bastante; pero nunca es tarde. Lo que no podía pasar es que acabase la crisis y las agencias de calificación se fueran de rositas como en otras ocasiones. Parece que esta vez, las autoridades van en serio.

Las tres grandes agencias anglosajonas, efectivamente, fueron blanco del vituperio en las crisis de Enron y las puntocom por su implicación directa. Sin embargo, nunca se tomaron medidas para prevenir su actuación. Al contrario, tuvieron más protagonismo. Los reproches han vuelto a surgir desde el comienzo de la crisis financiera, en 2007, y, sobre todo, por sus ataques a algunos países de la zona euro, como Grecia y España.

La andanada de Trichet se produce en vísperas de la publicación de las pruebas de estrés de la banca europea, cuyo objetivo es ayudar a la transparencia financiera y recuperar la confianza de los mercados, como ocurrió en Estados Unidos. Y, también, en pleno debate sobre la creación de una agencia europea. "Probablemente es oportuno no seguir teniendo un oligopolio mundial de tres agencias", afirmó Trichet sin mencionar explícitamente la creación de una estructura europea sobre la que ya se han pronunciado varios dirigentes, entre ellos el comisario para Servicios Financieros, Michel Barnier. Esta agencia permitiría evaluar la deuda de los Estados con más precisión y sin las dudas que generan las tres agencias citadas.

La intención de Trichet es ir "lo más lejos posible en materia de vigilancia precoz, de casi automaticidad de las sanciones, de forma que tengamos en la zona euro el equivalente de lo que tendríamos si estuviéramos en una federación presupuestaria".

En cualquier caso, de lo que se trata es de evitar los conflictos de intereses que tienen las agencias en sus actuaciones: califican productos financieros emitidos por empresas a las que, a su vez, asesoran y ayudan a colocar esas emisiones, o prestan unos servicios y emiten informes sobre las perspectivas de las empresas que las contratan... Las agencias se han defendido hablando de la existencia de murallas chinas que impiden la comunicación entre departamentos; pero la realidad es que el sistema falla.

Más explícito que Trichet fue, el 6 de julio, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) española, Julio Segura, en el discurso de investidura como doctor honoris causa de la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander. Segura aplaudió que se hayan dado pasos para poner en marcha "registros obligatorios de esas agencias y de sus métodos de trabajo, que sus modelos de calificación sean conocidos y homologables, que se procesen con toda la información adecuada y que justifiquen los cambios de clasificación y el momento en que se producen".

Pero no son sólo las agencias de calificación. También irrumpen en esta controversia financiera los bancos de inversión, las tasadoras y valoradoras, los fondos de pensiones y otros intermediarios como los hedge funds (fondos de alto riesgo). Precisamente, estas instituciones no están sometidas a supervisión y cuando se ha intentado, las autoridades se han encontrado con oposiciones frontales como la del ex primer ministro británico, Gordon Brown, en el intento de aprobar una norma de la UE para regularlos. Por su parte, Estados Unidos la tachó de proteccionista.

Brown comunicó a José Luis Rodríguez Zapatero, que no podía aceptar la propuesta de compromiso de la presidencia española, que sí contaba con el respaldo del resto de delegaciones. Londres se oponía prácticamente en solitario a la directiva por considerar que perjudicaba a la City, donde se concentran entre el 70% y el 80% de los fondos europeos.

Fuente: El País