9 jul. 2010

El Fondo Monetario pide al BCE que compre más deuda

SANDRO POZZI - Nueva York

Las críticas hacia el Banco Central Europeo (BCE) por su respuesta a la crisis no cesan. Y ayer se le sumó el Fondo Monetario Internacional (FMI), con una recomendación explícita a la entidad que preside Jean-Claude Trichet en su informe de estabilidad financiera. El instituto emisor debe seguir proporcionando apoyo para dar liquidez a los mercados secundarios de bonos, según el FMI.

El organismo reconoce que el programa para la compra de títulos "ayudó a aliviar algunas de las presiones más intensas en el mercado de bonos". Pero el equipo que dirige el español José Viñals advierte de que "los mercados aún no están convencidos del compromiso de ampliar las compras, si fuera necesario, para impedir que siga deteriorándose el funcionamiento del mercado".

Trichet cree que el mecanismo es "apropiado", e indicó en el pasado su intención de empezar a reducir las compras de bonos soberanos, porque observa que el mercado secundario funciona mejor. El FMI, sin embargo, cree que entre tanta incertidumbre lo que prima es adoptar medidas que apuntalen la confianza, para avanzar en la estabilización de los mercados.

Precisamente ayer, la autoridad monetaria europea decidió mantener los tipos en la zona euro intactos en el 1%. En la rueda de prensa posterior a la reunión, Trichet no dijo mucho. Quiere esperar hasta que el 23 de julio se publiquen los resultados de las pruebas de resistencia a los 91 bancos europeos. Sí habló de que habrá firmas que necesiten más capital para reforzar su balance.

Tanto el BCE como el FMI confían en que las pruebas de resistencia permitan restaurar la confianza en el sector bancario europeo, tras el azote sufrido por la crisis de la deuda soberana. Ayer, el Fondo dijo que las turbulencias vividas durante la primavera pasada en la zona euro son una amenaza para los avances logrados hasta la fecha en el proceso de estabilización del sistema financiero.

El impacto, espera, se limitará a Europa. Pero es precisamente la zona euro la principal amenaza para la recuperación de la economía mundial. En la revisión de las previsiones que hizo en abril, el FMI proyecta que el crecimiento de las 16 economías de la moneda única baje al 1% este año y al 1,3% en 2011, muy lejos del 4,6% y el 4,3% que espera para el conjunto de la economía mundial.

España sigue apareciendo en el furgón de cola, con una contracción del 0,4% para 2010 y una tímida expansión del 0,6% décimas para el año próximo. En el caso de 2011, la nueva estimación del organismo rebaja en tres décimas la anunciada en abril y en casi la mitad el 1,3% que proyecta el Gobierno español. Se mantiene, por tanto, como la más rezagada.

Las economías desarrolladas crecerán en torno al 2,5%. EE UU se expandirá al menos medio punto por encima de esa media. En sus conclusiones de la situación económica, el FMI alerta de que el paro seguirá por encima del 9%, y que eso lastrará el consumo. Y urgió al Gobierno de Obama a un plan "creíble" para reducir su déficit público, para evitar que la deuda se le dispare al 135% del PIB en 2030.

Fuente: El País

7 jul. 2010

Los inversionistas encuentran valor en los bonos de Costa Rica y República Dominicana

por Katherine E. Wegert
Dow Jones Newswires

Varios inversionistas que buscan mejores rendimientos y bajos riesgos de incumplimiento encuentran oportunidades en mercados con frecuencia subestimados de Centroamérica y el Caribe.

La crisis fiscal europea ha empujado a la mayoría de los administradores de capitales a mirar hacia activos seguros, pero algunos también han encontrado valor en bonos de pequeños países como la República Dominicana y Costa Rica.

El crecimiento económico y el respaldo financiero de organismos multinacionales han ayudado a estas naciones a obtener financiamiento y registrar menores déficit prespuestales. Sus pequeños mercados también dan a los inversionistas una ventaja extra: mayores rendimientos.

Los bonos de esta región normalmente son considerados riesgosos, parcialmente debido a que operan en mercados pequeños y no líquidos.

No obstante, años de disciplinadas reformas financieras, han sentado las bases de un crecimiento económico y la demanda constante de inversionistas por sus emisiones, en una época en la que gran parte del mundo desarrollado está preocupada por su alta deuda pública y su generalizada aversión al riesgo.

“Muchos de estos países hicieron la difícil tarea de reducir sus deudas en la década de 1990 y a principios de ésta; eso realmente les ha redituado”, dijo Blake Hadier, director de mercados de deuda de Citi.

Los inversionistas encuentran buenos dividendos a bajos niveles de riesgo, dijo Alejandro Grisanti, director de investigación latinoamericana en Barclays. “Es un pequeño mercado, pero uno tiene la buena historia económica que aún no ha sido apreciada.”

Las exportaciones y un turismo de mayor envergadura han incitado un robusto crecimiento, con lo que se reducen los niveles de deuda en gran parte de la región. La República Dominicana y Costa Rica, un par de países con bajo desempeño económico, han disminuido sus cocientes de deuda entre 2003 y 2009 de 30.9% y 60.5% del producto interno bruto o PIB, respectivamente, a 28.4% y 43.6% de su PIB, dijo Grisanti.

Es probable que continúe esa tendencia. El Fondo Monetario Internacional ha proyectado un crecimiento del PIB de 6% para la República Dominicana y 4.2% para Costa Rica.

Por ello los inversionistas aprovechan de inmediato las oportunidades como la emisión por 750 millones de dólares del bono a 11 años de la República Dominicana en Abril. Las notas se vendieron a 376.8 puntos base sobre la tasa de rendimiento de los bonos del tesoro, por debajo de la propuesta inicial de 7.75%, sugiriendo con ello una elevada demanda.

“No creo que haya un país que no se entere cuándo se anuncian estas ofertas”, dijo un corredor en Nueva York. “En general, se ve un fuerte apetito por esas transacciones ya que estos gobiernos tienen una administración muy efectiva.”

Algunos inversionistas institucionales de Estados Unidos como Pacific Investment Management y BlackRock han puesto dinero en algunas de estas emisiones. Representantes de Pimco y BlackRock no estuvieron disponibles para dar su comentario inmediato.

Moody’s Investors Service elevó su calificación de la República Dominicana ese año en un nivel a ‘B1’.

El rendimiento del bono dominicano a 10 años fue citado recientemente cercano a 7%, mientras que el rendimiento promedio del Emerging Markets Bond Index Global de J.P. Morgan, fue citado cercano a 6.47%.

Los bonos de Costa Rica no están incluidos en este índice, pero el rendimiento de su tasa de referencia a 10 años fue citada en 5.3%.

Ésta naciones, que son más pequeñas, también reciben financiamiento del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y otras organizaciones internacionales de manera constante para apoyar las reformas estructurales y reducen así el efecto del oscilante flujo de capitales, dijo Grisanti de Barclays.

“Nos quedamos impresionados por elevado grado de compromiso que tienen estos multilaterales en la región”, agregó.

Añadió que la República Dominicana actualmente recibe cerca de 3,100 millones de dólares en financiamiento en caso de emergencia mediante acuerdos y otros préstamos de tales organizaciones, y Costa Rica cerca de 1,400 millones de dólares.

6 jul. 2010

Tras 40 años y dos cambios de moneda, terratenientes peruanos siguen esperando que el gobierno pague sus deudas

Por Robert Kozak

Lima, Perú—Hace unos 40 años, una junta militar de izquierda echó a Luis Huguet Nicolini, entonces de 36 años, de su granja cerca de Barranca, al norte de Lima.

A sus 165 hectáreas de caña de azúcar les faltaban todavía 10 meses antes de la cosecha, pero la dictadura liderada por el general Juan Velasco, que había comenzado a expropiar y dividir las tierras, no le dio a Huguet la oportunidad de quedarse.

En vez de ello, Huguet y miles de agricultores peruanos recibieron los llamados "Bonos de la Reforma Agraria", papeles con vencimiento a 20, 25 y 30 años, denominados en una divisa ya desaparecida, los soles de oro.

La suerte de esos bonos soberanos sigue atormentando al país, ya que muchos peruanos y al menos un fondo de inversión estadounidense quieren que el gobierno honre esta deuda.

Un comité liderado por el gobierno estimó en 2006 que la deuda en circulación es de US$1.230 millones. Sin embargo, un abogado de una asociación de tenedores de bonos calcula que la cifra asciende a US$4.600 millones, si se agregan los intereses acumulados.

En una pequeña oficina en un elegante distrito limeño, Huguet vacía un gran sobre de bonos de clase "B" a 25 años que el gobierno le dio en 1974, valorados cada uno en 50.000 soles de oro y con un interés anual del 5,0%. A un bono le faltan 10 cupones, usados para su canje, de los 25 originales.

Sin embargo, una serie de factores hace complicado que el gobierno honre el pago de los bonos.

No existe un registro oficial de los tenedores de los papeles, y de hecho algunos antiguos terratenientes ni siquiera recogieron nunca sus bonos, con la esperanza de recuperar sus tierras. Algunos bonos se canjearon, y el estatal Banco de la Nación está en posesión de otros.

En 1984, la entidad estatal Banco Agrario, encargada del pago de la deuda, cerró sus puertas. Al año siguiente, el sol de oro dejó de existir, reemplazado primero por el inti, devastado por la hiperinflación, y posteriormente por el nuevo sol, la actual divisa.

A lo largo de estos años, varios gobiernos han hecho tibios intentos de resolver el tema de los bonos.

En 2001, el Tribunal Constitucional del país falló que la deuda debería ser reconocida en términos reales, una posición respaldada posteriormente por la Corte Suprema peruana.

En 2006, el Congreso aprobó un proyecto para pagar los bonos, pero la iniciativa fue vetada. A finales del año pasado, una comisión del Congreso comenzó a revisar otra propuesta de los legisladores para canjear los bonos agrícolas por bonos soberanos recién emitidos.

En su lugar, algunos tenedores de bonos han presentado demandas por su cuenta y una asociación de tenedores de bonos afirma que, en diecisiete casos, los tribunales han ordenado al Ministerio de Economía y Finanzas pagar la deuda a determinados ex terratenientes.

Sin embargo, el ministerio afirma que la mayoría de los bonos son un tema ya resuelto. La ministra de Economía y Finanzas, Mercedes Aráoz, afirmó en una entrevista en mayo que su ministerio consideraba que los bonos habían sido pagados, usando recursos en aquel momento del Banco Agrario.

Aráoz añadió que si bien el ministerio respetaría cualquier decisión de los tribunales, "en realidad no es un tema en el que estemos trabajando".

Algunos tenedores de bonos han tirado la toalla y han vendido los derechos de cualquier compensación al fondo de inversión de mercados emergentes Gramercy, con sede en Greenwich, Connecticut.

"Estas son reclamaciones válidas contra el gobierno de Perú. En un proceso en cámara lenta. Pero no está muerto", dijo José Cerritelli, director de estrategia soberana global de Gramercy.

En los últimos años, Gramercy ha contactado a los tenedores de bonos y firmado contratos privados para quedarse con los derechos de cualquier canje o pago de los bonos, ofreciendo un gran descuento a quienes ya están cansados de mantener los papeles. La compañía espera que la presión política dentro de Perú acabe siendo lo suficientemente intensa para que el gobierno honre los bonos.

Cerritelli recuerda que otros gobiernos han honrado el pago de bonos problemáticos tras la confiscación de tierras, como Nicaragua, que flotó nuevos bonos en la década de 1990 en un canje del papel que emitió en compensación por las tierras expropiadas por el gobierno sandinista.

Gramercy también fue un importante tenedor de bonos en default de Argentina, y ayudó a estructurar una reciente recompra de deuda en el país sudamericano.

En Perú, los bonistas dicen que el país, que tiene una calificación de grado de inversión, ha pagado su deuda externa, y debería hacer lo mismo con la interna.

Mientras tanto, Huguet arrendó parte de sus antiguos terrenos por un tiempo para cultivar alcachofas antes de que su delicada salud le impidiera continuar las tareas agrícolas. Ahora, planea continuar la lucha para que se le pague su deuda, a pesar del paso del tiempo.

"Vamos a seguir luchando", dijo. "No hay otra salida".

Fuente: WSJ

5 jul. 2010

Las adquisiciones de Santander intrigan a los inversionistas

por Sara Schaefer Munoz
Dow Jones Newswires

La cotización de las acciones de Banco Santander va a la baja, el costo para asegurar su deuda contra el incumplimiento ha aumentado y las preguntas sobre la salud de su mercado inmobiliario son numerosas.

Entre todo eso, el banco madrileño está haciendo muchas compras.

El mes pasado, Santander pagó 2,500 millones de dólares por el 25% restante de su negocio mexicano. La semana pasada, pagó 3,160 millones de dólares por el portafolio crediticio de la unidad financiera automotriz estadounidense de Citigroup. Además, es el único que puja por adquirir las 318 sucursales británicas de Royal Bank of Scotland Group, para lo cual se espera que pague cerca de 2,710 millones de dólares.

Santander también ha ofrecido 634 millones de dólares por las operaciones minoristas alemanas de Skandinaviska Enskilda Banken de Suecia, un trato que podría cerrarse próximamente, de acuerdo con personas cercanas a la negociación.

Personas familiarizadas con el asunto dijeron que su unidad Sovereing Bank regresó a las pláticas para concertar la posible adquisición de M&T Bank, lo cual podría convertir a Santander en un participante importante en el mercado de Estados Unidos.

La diversificación internacional “nos permite aprovechar oportunidades para crecer, sin que nuestros resultados se vean afectados por la adversidad en algún mercado”, dijo Emilio Botín, presidente del banco, en la junta anual del banco del 11 de junio.

Empero, estas decisiones de Santander se presentan en un trasfondo de preocupación por los elevados niveles de deuda gubernamental en las naciones que usan el euro y que España enfrenta una elevada tasa de desempleo y una desaceleración aguda y persistente en su sector inmobiliario.

Mientras las ganancias de Santander están diversificadas en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, 35% de sus ingresos provienen de España. Las acciones del banco han caído 25% en 2010 y el costo de asegurar su deuda se ha más que duplicado.

El gasto del banco ha confundido a algunos analistas, quienes están preocupados por sus crecientes costos de financiamiento y sus problemas en el mercado interno. Sin embargo, otros analistas e inversionistas dijeron que el banco ha estado injustamente empantanado con sus similares españoles y europeos más débiles, y que hacer esas negociaciones en un mercado deprimido es una buena estrategia.

Independientemente de los temores por la deuda soberana, “las bases fundamentales del banco son muy sólidas”, dijo Fred Rizzo, analista bancario de T. Rowe Price, quien posee acciones de Santander.

Las adquisiciones –que principalmente suman a su patrimonio donde Santander ya tiene presencia–, muestran a los inversionistas que “el banco se siente confortable internamente con sus posiciones de capital y balance general”, dijo Daragh Quinn, analista bancario para España de Nomura, quien lo califica como 'Compra'.

A pesar del reciente desliz en el precio de sus acciones, Santander es uno de los pocos grandes bancos globales que han permanecido relativamente sanos durante la crisis financiera. Sus ganancias netas del primer trimestre fueron de 2,210 millones de euros y ha realizado adquisiciones durante la turbulencia financiera.

No obstante, ha enfrentado las dificultades económicas de España. El desempleo de 20%, el reducido crecimiento del producto interno bruto y la explosión de la burbuja inmobiliaria han mermado la rentabilidad de Santander.

El porcentaje de créditos morosos en su portafolio español fue de 3.59% en el primer trimestre, por debajo del promedio del sector de 5.37%, pero mayor a 2.4% que registró el año pasado. En el primer trimestre, el banco tenía activos inmobiliarios por 6,600 millones de euros en sus libros, de los que ha tomado 2,100 millones de euros para dictar medidas en contra de su valor decreciente.

Por esto algunos analistas dijeron sobre las operaciones. “Hacer una serie de adquisiciones podría ser una excusa para recabar más capital”, el cual se podría usar, en parte, para solventar sus problemas en España, dijo Joseph Dikerson, analista en Execution Noble en Londres y quien califica a Santander como 'Venta'.

En un reporte reciente, añadió que en un escenario de presión extrema, en el cual el banco experimentara una reducción de 10% en sus activos de bonos soberanos y una pérdida de 7% de su portafolio crediticio total (incluyendo una pérdida de 22,000 millones de euros en Europa continental) Santander necesitaría recabar 10,800 millones de euros de capital adicional.

Otros analistas consideran sus adquisiciones inminentes como una extensión de la búsqueda de Santander por obtener más depósitos, ya que los mercados de financiamiento mayoristas se vuelven cada vez más costosos, por las preocupaciones económicas de España.

El trato con M&T, que tiene una capitalización de mercado de 10,400 millones de dólares y 47,500 millones de dólares en depósitos, catapultaría a Santander hasta el nivel superior de los bancos de Estados Unidos.

No obstante, debido a un desacuerdo sobre quien administraría la entidad fusionada, aún no se sabe cuándo o si se concluirá dicho trato, de acuerdo con personas familiarizadas con las pláticas.

Por otra parte, la adquisición alemana le redituaría 45,000 millones de coronas suecas en depósitos, según cifras de SEB, y la plataforma sobre la cual basar su crecimiento futuro.

El banco se ha dirigido de manera agresiva a los ahorradores en España y el Reino Unido, en algunos casos ofreciéndoles una tasa de ahorros de 4%. Algunos analistas dijeron que la adquisición del portafolio de autofinanciamiento de Estados Unidos de Citigroup es un negocio de más alto rendimiento que la mayoría de los negocios de la banca minorista; además podría ser una manera de generar ganancias en un entorno de bajos intereses y bajos márgenes de ganancias en España y otros países.

Un vocero de Santander rechazó la idea de que el banco estuviera haciendo esos tratos en respuesta a sus grises entornos económicos y de financiamiento.

“Desde hace mucho tiempo, Santander ha sido líder en el financiamiento automotriz y en Estados Unidos se ha basado en ello”, dijo sobre el trato del portafolio crediticio automotriz, y que eso “no tiene absolutamente nada que ver” con el negocio de banco en España.

Agregó que los recientes tratos son consistentes con el criterio del banco, como, estar en mercados y negocios que conoce bien y que será capaz de generar dividendos de capital mayores que los costos de capital, al final el tercer año después de la adquisición.