8 oct. 2010

EEUU: Para reclutar, las preferidas son las universidades estatales

Por Teri Evans

Las universidades estatales se han convertido en las favoritas entre las empresas que reclutan nuevos empleados debido a que sus grandes cantidades de alumnos y su enfoque en la enseñanza de destrezas prácticas les dan a las compañías un mayor rendimiento de su dinero.

Bajo presión para recortar costos y hacer más eficientes sus esfuerzos de contratación, los gerentes de reclutamiento consideran que es más eficiente concentrarse en pocas universidades grandes y forjar relaciones más profundas con ellas, según una encuesta de The Wall Street Journal entre los mejores reclutadores corporativos cuyas empresas contrataron a 43,000 recién graduados el año pasado. La Universidad Estatal de Pensilvania, la Universidad de Texas A&M y la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, todas grandes instituciones estatales, fueron las tres primeras elecciones entre los reclutadores encuestados.

Los reclutadores afirman que los graduados de las mejores universidades públicas suelen estar entre los mejores preparados académicamente, y las empresas han descubierto que encajan bien en sus culturas corporativas y que con el tiempo tienen el mejor historial en sus firmas.

A los empleadores también les gustan las universidades donde pueden formar sociedades que les permitan trabajar con profesores y sus estudiantes, lo que les da ventaja a la hora de hacer ofertas para pasantías y empleos.

Las limitaciones de presupuesto corporativo también juegan un rol. Los salarios de los reclutadores, los gastos de viaje, la publicidad y los costos de mudanza de empleados superan los $500,000 para contratar 100 graduados universitarios, según la Asociación Nacional de Universidades y Empleadores.

El impacto sobre los estudiantes es significativo. Steve Canale, director de los esfuerzos de contratación de General Electric Co., afirmó que es crucial que los potenciales estudiantes pregunten qué empresas reclutan en el campus antes de decidir dónde matricularse. GE, por ejemplo, se concentra en alrededor de 40 universidades clave —muchas de ellas estatales— para contratar 2,200 pasantes de verano; hasta 80% de sus contrataciones de recién graduados proviene de su grupo de practicantes, indicó Canale.

La encuesta de The Wall Street Journal entre ejecutivos de reclutamiento buscó identificar los campos de estudio y las universidades que preparan mejor a los estudiantes para conseguir empleos que son satisfactorios, bien remunerados y tienen potencial de crecimiento. The Wall Street Journal colaboró con el proveedor de datos de salarios y carreras PayScale.com y la firma de administración de recursos humanos Cambria Consulting para obtener las opiniones de grandes empresas en casi 30 industrias, así como organizaciones sin fines de lucro y agencias gubernamentales.

¿Dónde quedaron la Universidad de Harvard y otras instituciones exclusivas? Aunque muchas empresas afirman que reclutan y contratan a graduados de las universidades de la Ivy League, no tantos las ubicaron en los primeros puestos del ranking.

—Alexandra Cheney contribuyó a este artículo.

Fuente: WSJ

7 oct. 2010

El historiador por accidente de Lehman

Por Matt Phillips

La guerra y la paz de León Tolstói tiene más de 1.200 páginas (dependiendo de la edición). Anton Valukas lo superó por casi 1.000 páginas.

Hay mucha tragedia en el trabajo magistral de Valukas, un informe de 2.200 páginas en nueve tomos sobre la caída de Lehman Brothers Holdings Inc. En su primera entrevista amplia desde que emitió su reporte en marzo, el investigador designado por el tribunal que asumió la disolución de la firma financiera sugirió que la regulación del sector bancario más reciente sigue incompleta sin reglas profundamente específicas.

El experto de 67 años afirmó que le gustaría ver requisitos regulatorios "firmes y rápidos" sobre los niveles de liquidez y los límites de riesgo que pueden asumir las firmas financieras más importantes. Una vez que alcancen dichos topes especificados con claridad, los reguladores deberían intervenir.

Luego de pasar 14 meses examinando Lehman, Valukas, presidente de la junta directiva de la firma de abogados Jenner & Block, sostuvo que encontró una cultura con poco respeto por sus propios límites. Transgredió esas limitaciones una y otra vez, señaló. Lo que empeoró la situación fue el hecho de que los reguladores lo sabían pero no hicieron nada al respecto.

"No tengo evidencia de que alguien en Lehman haya mentido al gobierno", afirmó Valukas. "Lo que debería mostrar esta experiencia de es la necesidad de tener esos límites establecidos", antes de que se produzca una crisis, sostuvo.

Valukas —que ya no habla desde su rol de examinador— también apoya un enfoque renovado que ponga fin al "maquillaje" al final de cada trimestre (cuando las empresas estadounidenses presentan sus reportes financieros). En esa práctica, algunos bancos reducen de forma temporal sus niveles de deuda antes de reportar su balance ante el público. Con la ayuda de un empleado que denunció la irregularidad, Valukas descubrió que Lehman hacía justamente eso, a través de las ahora infames transacciones "Repo 105".

Valukas no es un experto en políticas, ni en economía, ni en finanzas. Es un ex fiscal de EE.UU. apasionado por la naturaleza de Alaska, a donde viaja regularmente.

Valukas, hijo de un juez de un condado, es justo y eficiente, según afirman sus colegas. Su estilo de interrogatorio es un resabio de sus varios años como fiscal.

Su cargo como examinador de la bancarrota de Lehman le permitió profundizar en una institución financiera con problemas y le ofreció una oportunidad única para ver cómo Lehman —y de cierta forma el sistema financiero— fracasaron notoriamente.

"Nada tenía respuesta. ¿Qué pasó aquí realmente? ¿Hubo algún villano?", afirmó Valukas de la investigación. "¿Alguien realmente hizo algo mal o fue un acto de Dios?".

Estas no son la clase de preguntas para las que normalmente se llama a un examinador de bancarrotas. Se supone que estos funcionarios se desempeñan como buscadores de hechos objetivos, neutrales, quienes, entre otras cosas, ayudan a los acreedores al determinar si vale la pena entablar una demanda tras una bancarrota. Pero en los últimos años, los examinadores de bancarrota se han convertido en historiadores accidentales, y han ayudado a explicar algunos de los colapsos empresariales más complejos en la historia de EE.UU. y las condiciones en las que se produjeron.

El Informe de Valukas tendrá un impacto más amplio que el caso de Lehman, indicó Jonathan Lipson, un profesor de derecho de la Universidad de Wisconsin. "Debido a que los casos de Lehman y Enron son tan grandes e inusuales... las historias de esos fracasos merecen ser contadas de una forma bastante neutral y pública".

Esta no fue una tarea fácil. En las oficinas de Nueva York, el equipo de Lehman ocupó la mitad de un piso que antes se usaba como espacio de almacenamiento.

Para cuando terminó la investigación, más de 200 abogados que trabajaron en el caso habían revisado 34 millones de páginas de documentos. Los investigadores también realizaron alrededor de 250 entrevistas, desde Warren Buffett a Ben Bernanke.

Tampoco fue barata; los honorarios ascendieron a alrededor de US$51 millones.

La búsqueda de hechos lo llevó frente a frente con algunos de los problemas que al final hundieron la que parecía una institución impenetrable de Wall Street.

Por ejemplo, el reporte recuenta cómo Lehman contabilizó ciertos "depósitos de seguridad" hechos a bancos de liquidación. La firma siguió contabilizando los depósitos como parte de su propia reserva de seguridad de US$40.000 millones. La Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) estaba al tanto de esta práctica y la consideraba irregular, descubrió el reporte. Aun así, la agencia reguladora no le pidió a Lehman que hiciera pública la maniobra.

Nuevas regulaciones financieras en EE.UU. crearon el Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera, con la misión de descubrir y desactivar riesgos sistémicos. Valukas indicó que prevé que ese cuerpo establezca estándares claros sobre temas similares.

Fuente: WSJ

6 oct. 2010

El divorcio en épocas de crisis económica

Por Mary Pilon

Una ruptura conyugal siempre es difícil, pero en la peor crisis económica que la mayoría de nosotros ha vivido, puede ser insoportable.

El menguante valor de las viviendas, las flojas inversiones, la amenaza de la pérdida de empleo y los elevados costos educativos y de salud han hecho el divorcio y la división de activos más difícil que nunca.

Sin embargo, existen alternativas más baratas y menos estresantes que el tradicional proceso de divorcio. Opciones como la mediación y el "divorcio colaborativo" pueden funcionar financieramente. La clave: trabajar juntos, algo difícil para la mayoría de las parejas en proceso de divorcio.

Históricamente, el número de divorcios baja en épocas de enfriamiento económico. La tasa de divorcio para las mujeres casadas cayó de 17.5 por cada 1,000 personas en 2007 a 16.9 en 2008, según el Proyecto Nacional de Matrimonio de la Universidad de Virginia.

Si bien algunos expertos afirman que la caída se debe a la necesidad de permanecer juntos en tiempos difíciles, muchos dicen que la renuencia a dividir activos devaluados —y deudas— es una de las principales razones por las que muchas parejas retrasan su divorcio.

Otra razón: los costos legales, que pueden ascender a decenas de miles de dólares, tardar varios meses o años, y revelar más información personal que los divorcios colaborativos o con mediación.

El crecimiento de los llamados métodos de divorcio alternativos ha ayudado a reducir costos. Tan sólo 1% de los casos con mediación les cuestan a las parejas más de $15,000, frente a 11% de los casos litigados, según el Instituto de Analistas Financieros de Divorcios.

En una mediación, las parejas se reúnen con los abogados fuera de los tribunales para llegar a un acuerdo que se presenta posteriormente a un juez. En un divorcio colaborativo, las parejas contratan a una serie de expertos —incluyendo abogados, profesionales de salud mental y planificadores financieros— para alcanzar un acuerdo en una negociación más estructurada.

La forma más barata es que la pareja logre un acuerdo por sí sola para presentárselo a un abogado para que redacte los documentos pertinentes, dice la abogado marital Norma Levine Trusch.

Algunas parejas deciden arreglárselas por su cuenta, bien comprando software de planificación y resolución de divorcios o representándose ellos mismos en los tribunales. Pero esta estrategia puede fallar si un acuerdo infringe las leyes estatales o si resulta en un acuerdo desigual costoso de resolver posteriormente, dice Laura Belleau, abogada familiar de Tucson, Arizona.

Independientemente de cómo se divorcie una pareja, los pequeños detalles en el reparto de activos se magnifican durante un bajón económico. Probablemente, cada cónyuge deberá proveer documentos financieros, tales como declaraciones de impuestos, estados de cuentas de corretaje o informes de deudas. Por lo general, en estados donde rige la "distribución equitativa", los jueces determinan lo que es "justo", por lo que se considera toda la propiedad marital antes de su división. En estados con "propiedad comunitaria", los activos maritales se dividen normalmente por la mitad.

Al dividir las deudas, los jueces analizan la suma y la razón por la que se incurrió en ese gasto. Si la deuda se originó fuera del matrimonio, quien adquirió la deuda será probablemente el responsable de asumirla. Si era una deuda marital, probablemente se dividirá.

Ante las dificultades para vender viviendas devaluadas, cada vez más parejas compran la parte de su cónyuge para permanecer en ellas, o bien fijan condiciones para una posible venta, incluyendo un cronograma y precios aceptables, o cómo dividir pérdidas sobre la casa.

Fuente: WSJ

5 oct. 2010

Riesgos soberanos amenazan recuperación: FMI

MÉXICO, 5 de octubre, 2010.- En su Reporte de Estabilidad Financiera Global, el Fondo Monetario Internacional hizo hincapié en los riesgos que persisten para el sistema financiero global sobretodo ante los problemas de deuda que encaran diversos países industrializados, y los peligros que la exposición a deuda de esos países representa para el sistema bancario internacional.

El FMI advierte que las debilidades estructurales que enfrentan los gobiernos de países europeos pueden propagarse al sistema financiero e incluso tener consecuencias adversas para el crecimiento económico mundial en el mediano plazo.

“La turbulencia financiera que asaltó a parte de la zona euro entre abril y mayo pasados, fue un crudo recordatorio de los estrechos vínculos entre el riesgo soberano y el sistema financiero así como de los potenciales contagios a través de los países”.

A partir del episodio de volatilidad en Europa, el FMI evalúa que los niveles de apetito por el riesgo han declinado tanto en el mercado accionario como en el crediticio ante la preocupación sobre la exposición a las deudas soberanas. También considera que las condiciones monetarias y financieras se han restringido como resultado de esta tensión y ante los pasos iniciales de algunos bancos centrales para comenzar a desmantelar las medidas de apoyo introducidas en respuesta a la crisis global.

Entre los riesgos que más parecen preocupar al FMI es la combinación de un perfil débil de deuda en ciertos países junto con la exposición de su propia banca y de la banca internacional a la deuda emitida por éstos. En este sentido, sigue siendo Grecia el que destaca como un país con una elevada proporción de deuda sobre PIB, que se ubica en 130.2%, en tanto la exposición de su banca a esta deuda es de 20.6%. La banca internacional está expuesta en un 29.9% a la deuda de Grecia.

Portugal también se encuentra en situación vulnerable fiscalmente. Así, su deuda como porcentaje el PIB representa el 83.1% mientras la banca internacional tiene 23% de la deuda emitida por este país.

Respecto a estos países el FMI dice “muchas economías avanzadas tienen una significativa debilidad en una o más dimensiones (en el ámbito fiscal y en el ámbito financiero) exponiendo a sus economías y al sistema financiero a mayores riesgos a la baja por sus sobrecargadas cuentas fiscales”.

En este caso, también se encuentran Italia e Irlanda. El primero tiene una elevada proporción deuda-PIB de 118.4% aunque su déficit fiscal es más bajo, de 0.8% del PIB. La banca internacional tiene una exposición de 17.7% a deuda italiana.

De Irlanda destaca su abultado déficit primario, el más elevado de los 24 países que el FMI compara, que representa el 15.0% del PIB. Y la exposición de la banca internacional a la deuda de esté país representa el 11.7% de la emisión.

Sobre los efectos de propagación a través de los países, el FMi dice que éstos han tomado varias formas desde el incremento de las primas de riesgo conjuntamente al comportamiento de manda de los inversionistas, “pero el más desestabilizador han sido los contagios que han cortado la fuentes de fondeo a los bancos”.

El FMI advierte la mejora experimentada en todos los tipos de riesgos crediticios se ha pausado “la recuperación ha fortalecido las hojas de balance corporativas y estabilizado algunos indicadores de apalancamiento de los hogares. Sin embargo, ante el regreso de la incertidumbre en la economía, el continuo desapalancamiento, y la propagación de los riesgos soberanos el sistema financiero se mantiene vulnerable a shocks de confianza”. Y advirtió “Los riesgos permanecen en la zona euro por las interacciones negativas entre deuda soberana y las vulnerabilidades bancarias”. (El Semanario Agencia, ESA)



4 oct. 2010

Los economistas avanzan poco a poco en la comprensión del mercado cambiario

Por Michael S. Derby

NUEVA YORK (Dow Jones)--El mercado cambiario con frecuencia causa problemas a la Reserva Federal de Estados Unidos.

Para empezar, un acuerdo de larga data entre el banco central y el Departamento del Tesoro deja al secretario de Finanzas como vocero principal en cuestiones relativas al papel del dólar en el escenario internacional. Los funcionarios de la Fed sólo se encargan de cuestiones cambiarias en el sentido más amplio y lidian con el tema puramente a través del lente de la economía, sin defender nunca una posición o resultado en particular.

Además del ángulo político obvio en los temas cambiarios, los comentarios de los funcionarios de bancos centrales también están limitados por los problemas fundamentales que los economistas han tenido durante mucho tiempo con el mercado. Aunque las direcciones que las monedas deberían seguir en el largo plazo frecuentemente pueden ser adivinadas, la lógica de las fluctuaciones en el corto plazo en reiteradas ocasiones desafía el entendimiento de los analistas económicos.

Según una nueva investigación del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, los economistas están avanzando en el entendimiento del mercado cambiario, que se estima negocia más de US$4 billones por día. El informe es una revisión de la literatura existente y describe los factores que analistas clave ahora creen impulsan en mayor medida las negociaciones de monedas. El informe fue escrito por el funcionario de la Fed de St. Louis Christopher Neely y por el analista de Wells Fargo S. Rubun Dey, quien es además un ex investigador temporal de la Fed de St. Louis.

"Los investigadores han concluido de manera consistente que las tasas de interés, el empleo, la producción y -aunque en menor medida- la balanza comercial están entre los anuncios más importantes de Estados Unidos para los mercados cambiarios", señala el documento.

"Los anuncios monetarios de Alemania y los anuncios japoneses sobre la actividad manufacturera, industrial y el gasto también ejercen influencia", añade el texto.

Dado que el texto analiza conclusiones a la que han llegado los economistas durante muchos años, buena parte de lo que el documento enumera como motores clave de los mercados cambiarios podría parecer obvio ante los ojos de los veteranos del mercado. Dicho esto, la capacidad del informe para encontrar temas en escritos de economistas clave significa que los analistas están haciendo las paces con los mercados de monedas. Eso sugiere que los encargados de política monetaria podrían ser capaces de referirse a estos acontecimientos con mayor autoridad.

Eso sería algo positivo dada la creciente importancia del tema. La enorme intervención del Banco de Japón para debilitar su moneda en las últimas semanas sugiere que algunas autoridades monetarias en el mundo están dispuestas a afirmar que el mercado está equivocado y a actuar para contrarrestarlo. Los temas cambiarios también se hallan en el centro de numerosas disputas comerciales de larga data, como las que enfrentan a China con otras naciones sobre el valor del yuan.

El informe muestra incertidumbre entre los economistas sobre la forma en que las expectativas modelan los movimientos de las monedas. Para la mayoría de los mercados, la percepción sobre qué cifra debería esperarse antes de su publicación influye en gran medida sobre su efecto. Los mercados pueden registrar su mayor movimiento cuando los datos reales resultan sorpresivos. Pero eso a menudo es un fenómeno de corto plazo y con el tiempo la verdadera fortaleza o debilidad de la cifra tiende a verse reflejada.

"Dado que los efectos de los anuncios en los mercados cambiarios no son estructurales -estos dependen de las expectativas del mercado para las políticas y otros factores- pueden ser inestables, pero los investigadores no concuerdan en cuán predominante o importante es esa variabilidad", destaca el documento.

El informe destaca que la forma en que se pagan y procesan las transacciones también parece afectar de manera significativa los movimientos de precios. "Si bien la literatura sobre anuncios estudió originalmente las relaciones macroeconómicas, también nos enseñó sobre la microestructura, y en particular el papel del flujo de órdenes, el orden/momento en que ocurren los anuncios, la velocidad de reacción de los mercados y la forma en que se transmite la información", señalan los investigadores.

Agregan que algunas de las investigaciones más recientes sobre el tema sugieren que "sólo una parte muy pequeña" de las fluctuaciones cambiarias puede vincularse a lo que se califica como "noticias anunciadas".

Fuente: WSJ