29 oct. 2010

Soros: Por qué apoyo la legalización de la marihuana

Por George Soros

Nuestras leyes sobre la marihuana están claramente haciendo más daño que bien. La penalización de la marihuana no impidió que esta se convierta en la sustancia ilegal más consumida en los Estados Unidos y en muchos otros países. Sin embargo, generó grandes costos y consecuencias negativas.

En la actualidad, los departamentos de seguridad del estado gastan miles de millones de dólares de los contribuyentes anualmente tratando de hacer cumplir esta prohibición inaplicable. Los aproximadamente 750.000 arrestos que se hacen al año por posesión de pequeñas cantidades de marihuana representan más del 40% del total de los arrestos por drogas.

La regulación y el cobro de impuestos sobre la marihuana simultáneamente ahorraría a los contribuyentes miles de millones de dólares en gastos de ejecución y encarcelamiento, a la vez que aportaría miles de millones de dólares en ingresos anuales. Además, reduciría la delincuencia, la violencia y la corrupción asociadas con los mercados de drogas, y la violación de las libertades civiles y los derechos humanos que se producen cuando un gran número de los que de lo contrario serían ciudadanos honrados son arrestados. En su lugar, la policía podría concentrarse en resolver los delitos graves.

Las desigualdades raciales que son parte integrante de las políticas legislativas (de aplicación) sobre la marihuana, no puede ser ignoradas. Los afro-americanos no son necesariamente más propensos que otros estadounidenses a consumir marihuana. Pero, dependiendo de la ciudad, es hasta diez veces más probable que sean arrestados por posesión de marihuana. Estoy de acuerdo con Alice Huffman, presidenta de la NAACP en California, cuando dice que estar atrapado en el sistema de justicia penal hace más daño a los jóvenes que la marihuana en sí misma. Asignar a millones de jóvenes norteamericanos un expediente permanente por posesión de drogas que les perseguirá de por vida, no sirve a los intereses de nadie.

El prejuicio racial también ayuda a explicar los orígenes de la prohibición de la marihuana. Cuando California y otros estados de Estados Unidos decidieron por primera vez (entre 1915 y 1933) criminalizar la marihuana, las motivaciones principales no se basaron en la ciencia o la salud pública, sino en los prejuicios y la discriminación contra los inmigrantes procedentes de México que supuestamente fumaban la "hierba asesina".

¿Quién se beneficia más de que la marihuana sea ilegal? Los mayores beneficiarios son las principales organizaciones criminales en México y otros países que ganan miles de millones de dólares anuales con este comercio ilícito, y que perderían rápidamente su ventaja competitiva si la marihuana fuera legal. Algunos afirman que estas organizaciones sólo se decantarían por otros negocios ilegales, pero es más probable que sean debilitadas si se les priva de los beneficios fáciles que pueden ganar con la marihuana.

Esta fue sólo una de las razones por las que la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia – presidida por tres distinguidos ex-presidentes, Fernando Henrique Cardoso de Brasil, César Gaviria de Colombia y Ernesto Zedillo de México— incluyó la despenalización de la marihuana entre sus recomendaciones para la reforma de las políticas de droga en las Américas.

Como a muchos padres y abuelos me preocupa que los jóvenes se metan en problemas con la marihuana y otras drogas. No obstante, la mejor solución es la educación honesta y eficaz sobre las drogas. Una encuesta tras otra indica que los adolescentes tienen mejor acceso que la mayoría de los adultos a la marihuana –y a menudo también a otro tipo de drogas— y les resulta más fácil comprar marihuana que alcohol. La legalización de la marihuana puede hacer que sea más fácil para los adultos comprar marihuana, pero difícilmente puede hacerlo aún más accesible a los jóvenes. Preferiría mucho más invertir en una educación efectiva que en la ineficaz detención y el encarcelamiento.

La Propuesta 19 en California, que legalizaría el uso recreativo y el cultivo a pequeña escala de la marihuana, no resolvería todos los problemas relacionados con esta droga. Sin embargo, representaría un gran paso adelante, y sus deficiencias se pueden ir corrigiendo sobre la base de la experiencia. Así como el proceso de derogación de la prohibición del alcohol a escala nacional comenzó con la anulación de la ley de forma independiente por parte de cada estado, así ahora deben los estados tomar la iniciativa individualmente para revocar las leyes que prohíben la marihuana.

Y así como California proporcionó un liderazgo nacional en 1996 al convertirse en el primer estado en legalizar el uso medicinal de la marihuana, ahora tiene la oportunidad una vez más para abrirle el camino al resto del país.

Por supuesto, en muchos aspectos, la Propuesta 19 ya es un ganador sin importar lo que suceda en la jornada electoral. El mero hecho de estar en la papeleta electoral ha elevado y legitimado el discurso público sobre la marihuana y sus políticas de una manera que no podría haberse imaginado hace un año.

Estos son los motivos por los que he decidido apoyar la Propuesta 19 e invito a otros a hacer lo mismo.

Soros es el presidente del Fondo de Gestión Soros y es el fundador de la Fundación para una Sociedad Abierta

28 oct. 2010

La reforma de las pensiones, una prioridad para España

Por Daniel De la Puente
The Wall Street Journal

MADRID—El nuevo ministro español de Trabajo, Valeriano Gómez, afronta la tarea de reformar el delicado sistema de pensiones del país, después de años defendiéndolo como miembro de la Unión General de Trabajadores, uno de los grandes sindicatos del país.

En una entrevista con The Wall Street Journal realizada el miércoles, Gómez, de 52 años, señala que las reformas son imperiosas a la vista de las flojas perspectivas de crecimiento y la elevada tasa de desempleo.

Gómez considera que la huelga general es una movilización que hay que replantearse por sus efectos sobre el tejido productivo en un país en que la economía sólo creció 0,2% en el segundo trimestre respecto al primero.

"La reforma laboral está vigente y estará vigente durante muchos años. No va a haber reformas de la reforma ni virajes hacia atrás".

A medida que escala la tensión social en Europa, Gómez tiene que pisar el acelerador para alcanzar un amplio acuerdo sobre la reforma de las pensiones con empresarios y sindicatos españoles, bajo la lupa de la Unión Europea para que el país cumpla con sus medidas de austeridad.

El punto fuerte de las nuevas reformas es el retraso de la edad de jubilación hasta los 67 años, uno de los compromisos de España ante la Unión Europea para asegurar su sistema de pensiones. En Francia el retraso de la edad de jubilación hasta los 62 años desde los 60 anteriores ha provocado fuertes movilizaciones. Precisamente el miércoles, los grandes sindicatos españoles volvieron a convocar manifestaciones al considerar que se mantienen los mismos problemas sociales que cuando se aprobó.

"Los gobiernos no pueden dejar crecer hasta límites desconocidos el tamaño de sus deudas y de sus déficits anuales", dijo Gómez. "El objetivo es elevar la edad de retirada. La edad real de jubilación tiene que seguir creciendo porque suben la edad media y la esperanza de vida".

En la sorprendente y profunda reestructuración del gobierno que efectuó el presidente José Luis Rodríguez Zapatero la pasada semana, el nombramiento de Gómez es considerado un guiño a los sindicatos, aunque él mismo fue un artífice de una reforma laboral que incluye normas para abaratar el despido.

Gómez incluso acudió a la manifestación convocada con motivo de la huelga general del 29 de septiembre. El ahora ministro justificó su asistencia por las críticas que hicieron a la huelga los gobiernos regionales liderados por el principal partido de la oposición.

Los planes de austeridad del gobierno de Rodríguez Zapatero han incluido fuertes recortes de inversión estatal y una contestada rebaja de los salarios de los funcionarios públicos. Con estos planes, el gobierno quiere cumplir con el mandato de reducir el déficit público hasta el 3% del producto interior bruto en 2013. Este año, el Ejecutivo espera un déficit del 9,3%.

El punto fuerte para España es que, al contrario de lo que sucede con Portugal, el gobierno está haciendo esfuerzos visibles para elevar la recaudación impositiva y reducir el gasto, aunque hay motivos de preocupación.

El estallido de la burbuja inmobiliaria sigue agravando en España los efectos de la crisis económica. Se han destruido ya aproximadamente 1,15 millones de empleos en el sector de la construcción y la elevada tasa de desempleo del 20% cuesta al Estado unos 30.000 millones de euros cada año, drenando unas cuentas deterioradas con la crisis.

Pese a la entrada en vigor de la reforma laboral, el gobierno tampoco espera una mejora sustancial de los datos de paro del tercer trimestre que se publican el viernes, aunque es un periodo tradicionalmente benigno por el periodo estival, cuando los empresarios refuerzan sus plantillas para atender las demandas de turismo. "Pero será el cuarto trimestre el que marque la tendencia del próximo año", dijo Gómez.

Como otros altos cargos, Gómez apunta a Alemania como una posible fuente de ayuda. Al igual que han declarado políticos estadounidenses recientemente, señala que el equilibrio sólo es posible si los países con más capacidad de exportación no abusan de su demanda externa y refuerzan la interna, de modo que los más débiles puedan mantener su capacidad de vender productos en esos mercados.

"Europa sólo se puede mantener más fuerte en la medida en que sus grandes economías sean conscientes de las diversas situaciones y de las necesidades de las demás", añadió Gómez.

27 oct. 2010

Por qué el dinero fácil no será la solución

Por Joseph Stiglitz

La Reserva Federal, luego de hacer tanto para crear los problemas en los que ahora está atascada la economía, luego de haber pensado de forma errónea que incluso luego de que reventó la burbuja inmobiliaria los problemas estaban contenidos, y luego de haber subestimado la severidad del problema, ahora quiere hacer una contribución para impedir que la economía se hunda en un malestar al estilo japonés. ¿Cómo? Como anunció el presidente de la Fed Ben Bernanke la semana pasada, a través de compras a gran escala de bonos del Tesoro de EE.UU., lo que se conoce como alivio cuantitativo, o AC.

La Fed tiene razón al preocuparse.

Si el desempleo alto continúa, EE.UU. enfrenta el riesgo de perder capital humano a medida que se erosionan las destrezas de los desempleados. Entonces será cada vez más difícil bajar la tasa de desempleo a niveles cercanos a los que prevalecían a mediados y fines de los años 90, y la mayor tasa de desempleo y la menor producción harán que las actuales previsiones pesimistas del presupuesto de la Oficina de Presupuesto del Congreso de EE.UU. parezcan optimistas.

El problema es que, con las tasas de interés cerca de cero, es poco lo que puede hacer la Fed para reimpulsar la economía, y cometer un error puede causar daños considerables. En 2001, las (entonces) tasas de interés en mínimos históricos no resucitaron la inversión en plantas y equipos. En cambio, reemplazaron la burbuja tecnológica con una burbuja inmobiliaria aún más peligrosa. Ahora lidiamos con el legado de esa burbuja, con capacidad excesiva en bienes raíces y apalancamiento excesivo en los hogares.

Hoy, la Fed le presta muy poca atención a la transmisión entre las tasas de interés pagadas por el gobierno y los términos y la disponibilidad del crédito para pequeñas y medianas empresas (Pymes). Las grandes empresas están llenas de efectivo, y los pequeños cambios en las tasas de interés —a corto o largo plazo— las afectarán poco. Un banquero pregunta con razón si este tipo de empresas vienen a pedir dinero, ¿qué tiene de malo?

Pero las Pymes son la fuente de creación de empleo en la mayoría de las economías, incluido EE.UU. Muchas de estas empresas están hambrientas de efectivo. No pueden pedir dinero prestado a la tasa de interés a la que pueden acceder los grandes bancos, las grandes firmas o el gobierno. Piden prestado a los bancos, y muchos de los bancos locales y comunitarios más pequeños de los que dependen están en mala forma; más de 800 están en la lista de observación de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) de EE.UU.

Sin embargo si los bancos estuvieran dispuestos y tuvieran la posibilidad de prestar, otorgarles préstamos a Pymes suele estar basado en colateral, y el valor de la forma más común de colateral, los bienes raíces, ha caído entre 30% y 40%. Entonces no es de extrañar que la disponibilidad del crédito esté tan restringida. Pero no es probable que AC en la forma de comprar bonos del Tesoro de EE.UU. afecte mucho esta situación. Tendrá cierto efecto a la baja sobre las tasas hipotecarias, y bajar las tasas de las hipotecas pondrá algo de dinero en los bolsillos de la gente. Los precios de bienes raíces más altos quizás también permitan que algunas Pymes pidan más prestado. Pero es probable que estos efectos, aunque son positivos, sean pequeños, tan pequeños que causarán una diferencia apenas perceptible en el persistente desempleo de EE.UU.

Hay otro canal a través del cual el alivio tendrá algunos efectos positivos: es probable que los precios de los valores suban. Pero por todos los motivos que acabo de dar, es poco probable que esto tenga mucho efecto en la inversión. Ni tampoco es probable que la mayoría de los estadounidenses, cargados con deudas y cuentas de retiro más pequeñas, se embarque en un frenesí de compras. Ni deberían hacerlo. Eso sólo retrasaría el desapalancamiento que es necesario si vamos a experimentar un crecimiento sostenible en el futuro.

Hay otro riesgo negativo: el AC quizás ni siquiera tenga éxito en bajar las tasas de interés, o en bajarlas mucho. Dada la magnitud del exceso de capacidad, hay poco riesgo de inflación hoy en día. Pero si los halcones de la inflación creen que el riesgo de inflación futura es real, entonces creerán que las tasas de interés a corto plazo aumentarán. Esto significará que las tasas de interés a largo plazo, incluso ahora, quizás aumenten, a pesar de la enorme intervención de la Fed, debido a que las tasas de interés a largo plazo se basan en expectativas de tasas de interés a corto plazo futuras.

El AC presenta un tercer riesgo: si revienta la burbuja del mercado de bonos que la Fed buscar desarrollar —la consecuencia de las burbujas de tecnología y bienes raíces— claramente tendrá efectos adversos sobre la economía, como deberíamos haber aprendido para este momento.

Los partidarios del AC señalan otro canal a través del cual fortalecerá la economía. Las tasas de interés más bajas también podrían llevar a un dólar más débil, y el dólar más débil a más exportaciones. La devaluación competitiva lograda a través de tasas de interés bajas se ha convertido en la forma preferida de políticas de "mendiguear entre los vecinos" en el siglo XXI. Pero esta política sólo funciona si otros países no responden. Lo han hecho y lo harán, a través de todos los instrumentos a su disposición. Ellos también pueden reducir sus tasas de interés. Pueden imponer controles al capital, impuestos y regulaciones bancarias, y pueden intervenir de forma directa en su tasa cambiaria.

Bajo el patrón oro, se suponía que había un mecanismo de ajuste automático, cuando un país con un excedente comercial registraba un flujo de ingreso de oro y un aumento en los precios, lo que llevaba a una apreciación real automática de su moneda. Nunca funcionó de forma tan fluida como se suponía, pero en la economía moderna con dinero no convertible, el proceso de ajuste puede ser impedido de forma aún más fácil. China, por ejemplo, tiene un control suficiente de su sistema bancario y su economía como para poder mantener de forma simultánea una tasa de cambio estable que genera un excedente y previene la inflación.

Este tipo de políticas podrían tener un precio que pagar, pero el precio podría ser menos que la alternativa: las bancarrotas y el desempleo que vendrían a continuación de una apreciación monetaria disruptiva cuando EE.UU. permite el ingreso de una marea de liquidez. Se supone que ese dinero reimpulsaría la economía estadounidense pero en cambio recorre el mundo de busca de economías que de hecho parecen funcionar bien y causando problemas allí.

El lado positivo del AC es limitado. El dinero simplemente no se dirigirá a donde es necesitado, y los efectos sobre la riqueza son demasiado pequeños. El lado negativo es un riesgo de volatilidad global, una guerra monetaria y un mercado financiero global que está cada vez más fragmentado y distorsionado. Si EE.UU. gana la batalla de la devaluación competitiva, podría resultar ser una victoria muy costosa, ya que nuestras ganancias se producen a expensas de otros, incluidos aquellos a los que esperamos enviarles nuestras exportaciones.

Stiglitz, profesor de la Universidad de Columbia, ganó el Premio Nobel de economía.

26 oct. 2010

El alza del yen acelera los cambios en Japón

Por Mariko Sanchanta

TOKIO— Las empresas japonesas que van desde automotrices a fabricantes de electrónicos están trasladando la mayor parte de sus operaciones manufactureras al exterior a medida que la reciente alza del yen frente al dólar acelera la reestructuración de la economía del país.

Estas transferencias protegen a los exportadores japoneses del daño provocado por la apreciación del yen, que encarece sus productos y les resta competitividad en los mercados globales. La tendencia, sin embargo, también amenaza los esfuerzos del gobierno para sostener el crecimiento económico y deja en evidencia el fracaso de sus intentos por reducir la dependencia de las exportaciones, que constituyen dos terceras partes de la actividad económica, a pesar de tres décadas de retórica política acerca de generar una mayor demanda interna.

Toyota Motor Corp., que mantiene firme su pronóstico de ganancias para este ejercicio pese al alza del yen, se encamina a tener el 57% de su producción fuera de Japón. Hace cinco años el porcentaje era de 48%. La semana pasada, el mayor fabricante mundial de autos por volumen anunció que comenzará a producir su modelo Prius en una planta cerca de Bangkok, en Tailandia. Será la primera vez que el emblemático vehículo híbrido será fabricado masivamente fuera de Japón.

Nissan Motor Co. fabricará 71% de sus autos en el exterior. El año pasado el porcentaje ascendió a 66%. A mediados de año, Nissan se transformó en la primera automotriz nipona que importará a Japón un vehículo producido masivamente en el extranjero: el March fabricado en Tailandia.

"Les puedo garantizar que vamos a incrementar la capacidad de producción en Corea[del Sur]", dijo el presidente ejecutivo de Nissan, Carlos Ghosn, en una conferencia de prensa durante una visita a Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, hace algunos meses. Ghosn añadió que las firmas japonesas tienen que adaptarse al alza del yen "subcontratando más y más productos fuera del Japón porque no hay otra forma de competir".

[yen]

El negocio de televisores de Sony Corp. logró ganancias en el trimestre abril-junio, luego de seis años consecutivos de pérdidas gracias, en parte, al traslado de una mayor parte de la producción al extranjero. El gigante de productos electrónicos realizó un 20% de su producción en el exterior durante el año fiscal cerrado el 31 de marzo y busca incrementar la cifra a 50% durante el actual ejercicio.

Una encuesta realizada en agosto por el Ministerio de Finanzas, Comercio e Industria reveló que 40% de los fabricantes estaba dispuesto a trasladar producción y operaciones de investigación y desarrollo al exterior si el yen seguía en un nivel cercano a las 85 unidades por dólar.

Cerca de 24% de las empresas que cotizan en la Bolsa de Tokio han aumentado sus proyecciones de ganancias antes de impuestos para el primer semestre del actual año fiscal, según un estudio de Mizuho Securities Research & Consulting Co. En cambio, sólo 3% las han reducido.

No obstante, al menos en el corto plazo, trasladar trabajos fuera de las fronteras erosiona el impulso que las exportaciones dan a la economía japonesa y debilita los esfuerzos por lograr que los consumidores se lleven la mano al bolsillo.

En julio, había 10,29 millones de trabajadores industriales en Japón, el menor nivel desde 2002, cuando el gobierno comenzó a calcular cifras mensuales. La tasa de desempleo todavía está en 5%, un poco por debajo del récord para la postguerra del 5,6% al que se llegó el año pasado.

Las inversiones de capital de las filiales extranjeras de las compañías japonesas crecieron 8,2% en el trimestre abril-junio, frente a igual lapso del año previo, lo que representó el primer aumento en seis trimestres, de acuerdo con el Ministerio de Finanzas, Comercio e Industria. El dato contrasta con la inversión en Japón que declinó 1,7% en el mismo período.

"La apreciación del yen está acelerando el proceso de la salida de la producción", dice Hirimichi Shirakawa, principal economista del banco Credit Suisse en Tokio. "Los fabricantes no tienen un incentivo para invertir en Japón", advirtió.

El traslado de plantas pone de relieve problemas en el frente local. Más de una década de deflación implica que los consumidores se resisten a gastar, esperando que los precios sigan cayendo. "La inversión y el consumo interno seguirán cayendo", dice Shirakawa, el economista de Credit Suisse.

Fuente: WSJ

25 oct. 2010

La tarea pendiente para el G-20: los desequilibrios comerciales

Por Evan Ramstad

GYEONGJU, Corea del Sur—Los logros de los ministros de Finanzas y los presidentes de los bancos centrales de los países que forman el Grupo de los 20, luego de maratónicas reuniones este fin de semana, no dejaron a sus jefes, los presidentes y primeros ministros de las grandes potencias económicas del mundo, mucho para hacer cuando se reúnan en Seúl el próximo mes.

Los ministros lograron significativos progresos en dos de los asuntos más espinosos que enfrentaban: redistribuir el poder entre los países avanzados y emergentes en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y acordar una reducción de los desequilibrios comerciales que están en el centro de las disputas cambiarias que afectan a los mercados.

En la cumbre de Seúl, que se realizará el 11 y el 12 de noviembre, se les pedirá a los líderes del G-20 que den su aval a esas decisiones y a los recientes avances en la reforma del sector financiero que han hecho otros organismos internacionales.

"La agenda de los líderes será como nuestra agenda y esperamos que le den más fuerza al marco y a los acuerdos de cooperación que hemos establecido", dijo el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, luego de que culminara el sábado la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales.

La gran pregunta en la cumbre de Seúl, sin embargo, será si los líderes abordarán el asunto controversial que los ministros y los banqueros centrales no pudieron resolver: cómo controlar los desequilibrios comerciales.

Los participantes de la reunión del fin de semana acordaron evaluar sus balances de cuenta corriente en relación a una serie de "directrices indicativas", pero decidieron dejarlas sin definir por el momento. Se le dará al FMI la responsabilidad de revisar las balanzas comerciales de los países y llamar la atención a aquellos que tengan superávits o déficits que excedan los criterios.

Los ministros de Finanzas y los presidentes de los bancos centrales aumentaron la credibilidad del FMI entre los países emergentes con su decisión de darles más votos y cuotas de inversión en el fondo. Los países europeos aceptaron ceder dos de sus nueve asientos en la junta directiva del FMI, que cuenta con 24 integrantes, a los países emergentes.

Aun así, los ministros de algunos países con superávits de cuenta corriente son renuentes a aceptar metas específicas.

El ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, dijo que no había suficiente tiempo para que los 20 países resolvieran el asunto antes de la cumbre. "Pienso que necesitaremos poner más sustancia en esto durante un tiempo", declaró Flaherty a Dow Jones Newswires el sábado.

EE.UU., que junto con Corea del Sur propuso el mecanismo de revisión de las balanzas comerciales, apoyaría un criterio que obligue a los países del G-20 a tomar medidas si su superávit o déficit de cuenta corriente excede 4% de su Producto Interno Bruto, señaló un funcionario del gobierno de Barack Obama. Se tendrían que hacer excepciones, por ejemplo, para los países que son fuertes exportadores de materias primas, agregó el funcionario.

[G-20]

La cuenta corriente es la medición más amplia de la balanza comercial y de inversiones de un país. A los países les preocupa tener que aceptar metas específicas respecto a este indicador porque hacerlo podría afectar el valor de su moneda.

Por ejemplo, una directriz de 4% requeriría que China, que actualmente tiene un superávit de cuenta corriente de 4,7%, adoptara políticas —incluyendo tipos de cambio, recortes presupuestarios y cambios en sus regulaciones y sus impuestos— para reducirlo. Además, China podría enfrentar dificultades con esta meta en los próximos años: el FMI proyecta que su superávit se incremente a alrededor de 8% de su PIB en 2015.

El domingo, Geithner mantuvo conversaciones con un alto funcionario de Finanzas chino después de la reunión en Corea del Sur. Los gobiernos de EE.UU. y China informaron que Geithner y el viceprimer ministro Wang Qishan intercambiaron opiniones sobre las relaciones económicas entre los dos países en la ciudad china de Qingdao, pero no se divulgaron los detalles. Los dos funcionarios también hablaron sobre los preparativos para la cumbre de jefes de estado del G-20 del próximo mes.

La cumbre de Seúl será la quinta desde que los líderes del G-20 comenzaron a reunirse inmediatamente después de la crisis económica y crediticia que comenzó en el segundo semestre de 2008. En la más reciente reunión, realizada en Toronto en junio, los líderes acordaron una serie de pasos para terminar los programas de estímulo fiscal que comenzaron durante la crisis.

—Nirmala Menon contribuyó a este artículo.

Fuente: WSJ