19 abr. 2011

La economía mundial, vista desde la perspectiva de China

Por Andrew Browne

BOAO, China—El director del fondo soberano de China, China Investment Corp. (CIC), advierte una serie de nubes que se ciernen sobre la economía global, como la continuación de la crisis de la deuda europea, la falta de luz al final del túnel del colapso inmobiliario en Estados Unidos y desastres naturales que han hecho retroceder la incipiente recuperación de Japón.

El pesimismo generalizado de Lou Jiwei sobre las economías desarrolladas resume la extendida ansiedad imperante en dos reuniones de alto nivel que se desarrollaron en la isla tropical china de Hainan la semana pasada: el Foro Boao para Asia, que reúne a las élites políticas y empresariales de Asia, y la reunión de los países Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Ambos encuentros reflejaron el creciente resentimiento de las economías emergentes, los nuevos motores del crecimiento global, que consideran que los países industrializados les están imponiendo cargas indebidas, sin darles una voz suficiente en la toma de decisiones.

Una de las mayores preocupaciones de las economías emergentes tiene que ver con los efectos de la política monetaria laxa de los países desarrollados, que está haciendo que reciban grandes flujos de capital en busca de retornos más altos, lo que alimenta la inflación y genera volatilidad en los mercados de materias primas.

Las autoridades en esas economías tratan de equilibrar la necesidad de impulsar el crecimiento en medio de un entorno internacional incierto con los riesgos de una aceleración de la inflación.

Al dirigirse al Foro Boao el domingo, Lou afirmó que las medidas para contener la inflación en los países emergentes posiblemente desaceleren el crecimiento. Se espera que la economía china crezca alrededor de 9,5% este año, por debajo de la expansión de 10,3% del año pasado.

Lou agregó que los países emergentes seguirán siendo el motor de la economía global este año, pero que el impulso podría perder fuerza en 2012. Eso amenazaría el crecimiento europeo en particular, aseveró, porque depende cada vez más de las exportaciones a los países emergentes mientras enfrenta una crisis de deuda soberana.

Las dificultades podrían exacerbarse si EE.UU. comienza a retirar su programa de estímulo fiscal en forma simultánea, manifestó. "Desde el punto de vista de las inversiones no somos muy optimistas respecto a Europa", sostuvo Lou. De todos modos, agregó que su fondo de inversión que administra más de US$300.000 millones seguirá invirtiendo en Europa y mencionó la infraestructura como un área prometedora. Consideró que los retornos obtenidos por las inversiones en esa zona "no son malos".

A pesar de la divulgación de algunas cifras optimistas, EE.UU. todavía tiene que resolver los problemas del mercado inmobiliario, que aún no tocó fondo, advirtió Lou. En Japón, asimismo, hay una creciente probabilidad de "una desaceleración importante", señaló. "Somos optimistas respecto a la situación económica global en el corto plazo, pero para el largo plazo somos un poco pesimistas", reconoció.

El CIC, creado en 2007, ha invertido una parte de las enormes reservas en moneda extranjera de China para tratar de obtener retornos más elevados que los que el país obtenía con la deuda soberana que tradicionalmente compraba con su moneda dura. De acuerdo con los más recientes informes financieros disponibles, CIC tenía activos totales por US$332.000 millones a fines de 2009 y Europa representaba 20,5% de su portafolio diversificado de inversiones.

Otros participantes destacados en el Foro Boao también pidieron cautela. Dai Xianglong, jefe del fondo de pensiones chino, dijo que EE.UU. debe reducir sus déficits fiscal y comercial a los niveles promedio de los países en desarrollo y de los mercados emergentes para mantener la estabilidad del dólar.

La Reserva Federal ha inyectado cientos de miles de millones de dólares en la economía de ese país, con la esperanza de estimular la actividad, pero buena parte de esa liquidez ha llegado a otros mercados impulsada por la búsqueda de ganancias de los inversionistas que optan por regiones de crecimiento más rápido. El flujo de dinero también ha hecho subir los precios del petróleo, el algodón, la soya y otros commodities.

El domingo, China elevó los requisitos de reservas que impone a los bancos, los fondos que deben depositar en el banco central y no prestarlos, en medio punto porcentual. Fue el cuarto incremento de este tipo de 2011. El banco central ha subido las tasas de interés en cuatro ocasiones desde octubre pasado.

La oficina china de estadísticas anunció el viernes que el índice de precios al consumidor acumula un alza de 5,4% entre marzo de 2011 y 2010, acelerándose con respecto al aumento de 4,9% interanual en febrero y ubicándose por encima de la meta de 4% para 2011.

Fuente: WSJ