7 ene. 2010

Un repunte del dólar no frenaría la racha de los commodities

Por Andrea Hotter

LONDRES—Un dólar más fuerte no tiene por qué traducirse en el final de la racha alcista de las materias primas, según analistas, debido a que las economías del mundo empiezan a recuperarse, lo que significa que la demanda probablemente pesará más que el impacto de las fluctuaciones cambiarias.

Los commodities están valorados en dólares, por lo que una divisa estadounidense más débil generalmente impulsa los precios de los commodities. Si todos los demás factores se mantienen igual, se necesitan más dólares para comprar la misma cantidad de bienes básicos.

No obstante, a excepción tal vez del oro, los precios de las materias primas empiezan a librarse de su correlación inversa al dólar, al encarecerse independientemente de las fluctuaciones de la moneda verde.

"La supuesta conexión entre un dólar débil y precios de commodities más altos se ha roto y podría convertirse en el orden del día que los precios de bienes básicos suban sin importar lo que haga el dólar", señala Dennis Gartman, un economista independiente y corredor de bolsa. "Es decir, vemos que los precios de los commodities ascienden cuando el dólar cae y vemos que los precios de los commodities escalan cuando el dólar también sube".

[commodities]

Eso es lo que sucedió en diciembre y en los primeros días de transacciones de este año. Los precios del cobre, un metal industrial utilizado en el sector de la construcción, subieron en diciembre pese a un repunte del dólar y alcanzaron máximos de 16 meses de más de US$7.600 por tonelada el miércoles en Londres y de 18 meses en Nueva York. De forma similar, el petróleo ha avanzado con firmeza; el miércoles cerró en US$83,18 el barril en Nueva York.

Sólo el oro, una protección contra la inflación y considerado por muchos más una divisa que un commodity, ha registrado un desempeño acorde a lo previsto. El 3 de diciembre, alcanzó un récord de US$1.226,30 la onza troy en Londres antes de caer pronunciadamente. El miércoles, en Nueva York, el oro para entrega en febrero se negociaba a unos US$1.130 por onza.

"Los commodities tienen un buen desempeño en un clima de dólar débil, pero pueden seguir generando retornos positivos cuando el dólar se fortalece", dice Michael Lewis, de Deutsche Bank. "Así que el mero hecho de que el dólar se fortalezca no es una condición suficiente para decir que los precios de los commodities van a tener problemas".

El dólar jugó un papel central en las oscilaciones de precios de las materias primas el año pasado, cuando el carry trade —en el que los inversionistas piden préstamos en una moneda de bajo rendimiento para comprar otros activos—contribuyó al debilitamiento de la moneda. Con las tasas de interés en EE.UU. en torno a cero, los inversionistas que practican esta estrategia cambiaron su asignación de activos del efectivo a las materias primas, así como a las acciones y los bonos.

Sin embargo, a medida que han surgido perspectivas de una recuperación económica en las últimas semanas, y por consiguiente, expectativas de un alza de las tasas de interés en EE.UU., los inversionistas se han apartado del carry trade, contribuyendo así al impulso del dólar.

Pocos pueden negar que parece que se ve una recuperación de la demanda de materias primas.

El crecimiento económico de China, el mayor consumidor de bienes básicos del mundo, se interrumpió sólo por un breve período el año pasado. Las últimas cifras del índice de gerentes de compras del país sugieren que el cuarto trimestre fue el mejor desde que se desató la crisis económica. Asimismo, el enorme paquete de estímulo del gobierno mantuvo intacto su apetito por materias primas incluso durante el apogeo de la crisis.

Países como Australia, Alemania y Japón han vuelto a crecer. Incluso la economía estadounidense, considerada una de las más golpeadas por la recesión, empieza a ver un repunte: su sector manufacturero creció por quinto mes consecutivo en diciembre y cerró el año con un alza, según datos de esta semana del Instituto de Gestión de Suministros.

"Son estos fundamentos económicos los que van a sostener los precios de los commodities, mientras que el año pasado gran parte de [su fortaleza] se debía a dinero caliente y a un dólar más débil", afirma Robin Bhar, del banco de inversión Calyon.

Si las grandes economías del mundo entraran en una recesión de dos dígitos, se caerían todas las apuestas por un aumento de los precios de los commodities. Los analistas, sin embargo, dicen que siempre y cuando los bancos centrales no incrementen las tasas de interés de forma demasiado agresiva en la lucha contra la inflación, la recuperación económica probablemente seguirá su curso.

Fuente: WSJ