13 abr. 2010

La UE anuncia ayuda de 30.000 millones de euros para Grecia; ahora le toca al FMI

Por Charles Forelle y Marcus Walker

BRUSELAS—Los gobiernos europeos, cediendo ante las presiones del mercado tras la intensificación de las preocupaciones acerca de la estabilidad del euro, describieron el monto y las condiciones de un rescate para Grecia que podría exceder los 40.000 millones de euros, unos US$54.000 millones.

Los ministros de Finanzas de la zona euro acordaron ayer que Grecia podría recibir este año hasta 30.000 millones de euros del resto del bloque en préstamos a tres años con una tasa de interés de 5%.

La tasa se ubica muy por debajo del 7% que Grecia debe pagar actualmente en los mercados de capital. Atenas también podría solicitar créditos más baratos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que, en opinión de los analistas, podrían ascender a un máximo de 15.000 millones de euros.

La decisión del domingo "demuestra que hay dinero detrás de esto", dijo Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo y director del consejo de países de la zona euro.

Los ministros no decidieron suministrar la asistencia a Grecia, un paso que exige el consentimiento unánime de los líderes de la zona euro. Pero especificaron las condiciones, especialmente la tasas de interés, en un intento por convencer a los mercados de que la Unión Europea cuenta con un plan de contingencia.

Grecia queda, de esta manera, muy cerca de recibir un rescate sin precedentes, lo que culmina meses de un debate sobre el plan de salvataje que ha dividido a Europa y puesto a prueba los límites de la unión monetaria.

El gobierno griego, por su parte, recibió con beneplácito el plan, pero resaltó que aún no ha solicitado ayuda en forma oficial.

De todas formas, no quedó claro qué tipo de circunstancias serían necesarias para activar el rescate. Juncker manifestó que el dinero sería suministrado en caso de "ser necesario". Funcionarios alemanes han advertido que Grecia tiene que acudir a los mercados financieros, y fracasar, antes de obtener la ayuda.

Atenas plana recaudar 1.200 millones de euros el martes en una emisión de bonos del Tesoro. El fracaso de la operación dejaría al país más cerca de una cesación de pagos y obligaría a la UE a intervenir, un desenlace que el acuerdo del domingo busca eludir.

[Grecia]

Grecia tiene un déficit fiscal gigantesco, que el año pasado alcanzó cerca de 13% del PIB, y una enorme carga de deuda que necesita refinanciar. El país se acerca a las fechas de vencimiento de dos tramos de deuda (este mes y el siguiente) para los cuales necesitará levantar miles de millones de euros.

El plan de la UE, detallado el domingo, viene de la mano de condiciones mucho más estrictas que las del FMI. Olli Rehn, el comisionado económico de la UE, dijo que la tasa por tres años de préstamos rondaría 5%. En contraste, el FMI cobraría alrededor de 2,7% por un préstamo de 10.000 millones de euros a tres años.

No quedó claro el monto total de asistencia, aunque Rehn aseveró que "la proporción correcta" sería dos tercios provenientes de la UE y un tercio del FMI.

Las altas tasas de interés en el paquete de la UE reflejan la determinación en las capitales europeas, Berlín en particular, de no "regalar" la ayuda a Grecia y a llevarla nuevamente a los mercados financieros. Un rescate es poco popular en Alemania, que tendría que aportar la cantidad más alta entre los países de la zona euro. Funcionarios germanos presionaron para que los términos fueran lo más estrictos posibles.

La cifra de 5% reflejaría el costo de financiamiento promedio de Grecia para la deuda a corto plazo. La fórmula constituye un compromiso entre Alemania, que insistió en una tasa de mercado, y otros países que piensan que las actuales tasas que debe pagar Grecia son producto de la especulación de los inversionistas.

Rehn y Juncker indicaron que todos los países de la zona euro contribuirán al fondo de rescate, en proporción a su participación en el Banco Central Europeo, una medida aproximada de su tamaño económico. Eso incluiría a países con sus propios problemas fiscales, como España e Irlanda. Rehn sugirió que, a cambio de su participación, dichos países recibirían un trato más benévolo de las autoridades europeas a la hora de medir sus deudas y déficits contra los límites de la UE.

Analistas dijeron que el acuerdo del domingo probablemente aliviará a corto plazo la presión sobre Grecia, pero que las preocupaciones sobre la deuda de otros países de la zona euro probablemente persistirán.

La tasa de interés de 5% "es definitivamente un aspecto positivo para Grecia", dijo Adam Brown, director gerente de la unidad de negociación de bonos del gobierno estadounidense en Barclays Capital, en Nueva York.

Sin embargo, a medida que los inversionistas digieren la noticia, podrían aumentar las preocupaciones sobre lo que implica el tamaño del paquete de rescate de Grecia para otros países europeos altamente endeudados, dijo Ian Lyngen, estratega de bonos gubernamentales de CRT Capital Group. "Si Grecia necesita tanto, qué significa eso para otros países periféricos?", agregó, en referencia a los otros países con altos déficits como España y Portugal.

Paralelo al paquete de la UE, Grecia tendría que concertar un préstamo con el FMI, que fue impuesto como condición por Alemania. Grecia ya se ha comprometido a la austeridad fiscal requerida por el FMI para extender préstamos, dicen analistas.