1 oct. 2010

El presidente del Banco Mundial pide a los economistas que estudien más en las causas del desarrollo

Por Bob Davis

WASHINGTON (Dow Jones)—El presidente del Banco Mundial Robert Zoellick retó a los economistas a que asuman retos más duros en el campo de la economía del desarrollo y que consulten a una gama más amplia de profesionales en los países en desarrollo, abriendo un debate sobre qué tan efectivos han sido los economistas a la hora de atacar los problemas de pobreza global.

"Muy a menudo los economistas no parecen empezar sus investigaciones con los huecos en el conocimiento que enfrentan aquellos que estudian el desarrollo, sino que buscan preguntas que puedan responder con las actuales herramientas favoritas de la industria", dijo Zoellick en una conferencia en la Universidad de Georgetown.

Zoellick no es un economista. Es un funcionario gubernamental de carrera que ha ocupado altos cargos en el Departamento de Estado y el Tesoro estadounidenses y se desempeñó como representante comercial antes de ser nombrado presidente del Banco Mundial en 2007. Sin embargo, comparte la frustración de muchas de las personas involucradas en el mundo del desarrollo con los economistas y el hecho de que no hayan logrado entender completamente los temas más importante, incluyendo qué hace que los países crezcan rápidamente a lo largo de cierto período de tiempo.

Pocos economistas predijeron el ascenso de China, por ejemplo y existe un continuo debate sobre si la economía de mercado y/o los inteligentes mandarines fueron los responsables del auge económico chino.

El presidente del Banco Mundial, cuyo discurso fue pronunciado una semana antes que economistas y funcionarios del gobierno se reúnan en Washington para la reunión anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, dijo que los economistas necesitan entender mejor "cómo evoluciona la estructura de una economía". Eso incluye el preguntarse si el crecimiento alimentado por exportaciones usado por China y otros países de Asia es sostenible, dados los problemas económicos de EE.UU., Europa y otros acaudalados importadores.

"Necesitamos saber qué funciona: necesitamos una agenda de investigación que se concentre en los resultados", dijo.

Michael Spence. economista ganador del premio Nobel, quién lideró una comisión sobre el crecimiento económico dijo que los comentarios de Zoellick están "no sólo en la dirección correcta, sino que son muy útiles". El economista de Harvard Dani Rodrik, quien apoya una mayor intervención del gobierno en el desarrollo también alabó al presidente del banco Mundial. "El discurso toca todas las notas correctas: la necesidad de que los economistas muestren humildad, dejen al lado los esquemas… y se concentren la evaluación, pero no a costa de las grandes preguntas", dijo Rodrik.

Sin embargo, la reacción no fue unánime. El economista de la Universidad de Nueva York William Easterly, quien anteriormente se desempeñó como economista del Banco Mundial y ha manifestado su escepticismo frente al valor de la ayuda extranjera, llamó a los comentarios de Zoellick "sorprendentemente presuntuosos". Agregó que el actual sistema de investigación económica, en el que las ideas son desglosada por otros economistas, funciona bien. Si acaso, dijo, los economistas del Banco Mundial son a menudo la excepción debido a que sus jefes los presionan para que "lleguen a las conclusiones 'adecuadas'", dijo Easterly, que para la institución significa el decir que los préstamos del banco Mundial son útiles y que la ayuda extranjera es productiva.

Para hacer la investigación más relevante para los países en desarrollo, Zoellick dijo que esta debería ser "democratizada", lo que significa que los investigadores en Washington y los centros académicos de occidente deberían colaborar más con profesionales de los países en desarrollo. "El modelo no puede seguir siendo únicamente el investigar un asunto específico y escribir un informe esperando que alguien lo lea", dijo Zoellick. "El nuevo modelo debe ser 'al por mayor' e interconectado".

Para lograr esta meta, el Banco Mundial está poniendo en línea buena parte de la información que recolecta en los países para ayudar a los trabajadores de ayuda locales. También trabaja en un software que permitirá que los investigadores y otos profesionales examinen las cifras y teorías que componen los reportes del Banco Mundial, para que usen la información en formas diferentes y puedan formas sus propias conclusiones.