4 oct. 2010

Los economistas avanzan poco a poco en la comprensión del mercado cambiario

Por Michael S. Derby

NUEVA YORK (Dow Jones)--El mercado cambiario con frecuencia causa problemas a la Reserva Federal de Estados Unidos.

Para empezar, un acuerdo de larga data entre el banco central y el Departamento del Tesoro deja al secretario de Finanzas como vocero principal en cuestiones relativas al papel del dólar en el escenario internacional. Los funcionarios de la Fed sólo se encargan de cuestiones cambiarias en el sentido más amplio y lidian con el tema puramente a través del lente de la economía, sin defender nunca una posición o resultado en particular.

Además del ángulo político obvio en los temas cambiarios, los comentarios de los funcionarios de bancos centrales también están limitados por los problemas fundamentales que los economistas han tenido durante mucho tiempo con el mercado. Aunque las direcciones que las monedas deberían seguir en el largo plazo frecuentemente pueden ser adivinadas, la lógica de las fluctuaciones en el corto plazo en reiteradas ocasiones desafía el entendimiento de los analistas económicos.

Según una nueva investigación del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, los economistas están avanzando en el entendimiento del mercado cambiario, que se estima negocia más de US$4 billones por día. El informe es una revisión de la literatura existente y describe los factores que analistas clave ahora creen impulsan en mayor medida las negociaciones de monedas. El informe fue escrito por el funcionario de la Fed de St. Louis Christopher Neely y por el analista de Wells Fargo S. Rubun Dey, quien es además un ex investigador temporal de la Fed de St. Louis.

"Los investigadores han concluido de manera consistente que las tasas de interés, el empleo, la producción y -aunque en menor medida- la balanza comercial están entre los anuncios más importantes de Estados Unidos para los mercados cambiarios", señala el documento.

"Los anuncios monetarios de Alemania y los anuncios japoneses sobre la actividad manufacturera, industrial y el gasto también ejercen influencia", añade el texto.

Dado que el texto analiza conclusiones a la que han llegado los economistas durante muchos años, buena parte de lo que el documento enumera como motores clave de los mercados cambiarios podría parecer obvio ante los ojos de los veteranos del mercado. Dicho esto, la capacidad del informe para encontrar temas en escritos de economistas clave significa que los analistas están haciendo las paces con los mercados de monedas. Eso sugiere que los encargados de política monetaria podrían ser capaces de referirse a estos acontecimientos con mayor autoridad.

Eso sería algo positivo dada la creciente importancia del tema. La enorme intervención del Banco de Japón para debilitar su moneda en las últimas semanas sugiere que algunas autoridades monetarias en el mundo están dispuestas a afirmar que el mercado está equivocado y a actuar para contrarrestarlo. Los temas cambiarios también se hallan en el centro de numerosas disputas comerciales de larga data, como las que enfrentan a China con otras naciones sobre el valor del yuan.

El informe muestra incertidumbre entre los economistas sobre la forma en que las expectativas modelan los movimientos de las monedas. Para la mayoría de los mercados, la percepción sobre qué cifra debería esperarse antes de su publicación influye en gran medida sobre su efecto. Los mercados pueden registrar su mayor movimiento cuando los datos reales resultan sorpresivos. Pero eso a menudo es un fenómeno de corto plazo y con el tiempo la verdadera fortaleza o debilidad de la cifra tiende a verse reflejada.

"Dado que los efectos de los anuncios en los mercados cambiarios no son estructurales -estos dependen de las expectativas del mercado para las políticas y otros factores- pueden ser inestables, pero los investigadores no concuerdan en cuán predominante o importante es esa variabilidad", destaca el documento.

El informe destaca que la forma en que se pagan y procesan las transacciones también parece afectar de manera significativa los movimientos de precios. "Si bien la literatura sobre anuncios estudió originalmente las relaciones macroeconómicas, también nos enseñó sobre la microestructura, y en particular el papel del flujo de órdenes, el orden/momento en que ocurren los anuncios, la velocidad de reacción de los mercados y la forma en que se transmite la información", señalan los investigadores.

Agregan que algunas de las investigaciones más recientes sobre el tema sugieren que "sólo una parte muy pequeña" de las fluctuaciones cambiarias puede vincularse a lo que se califica como "noticias anunciadas".

Fuente: WSJ