5 jul. 2010

Las adquisiciones de Santander intrigan a los inversionistas

por Sara Schaefer Munoz
Dow Jones Newswires

La cotización de las acciones de Banco Santander va a la baja, el costo para asegurar su deuda contra el incumplimiento ha aumentado y las preguntas sobre la salud de su mercado inmobiliario son numerosas.

Entre todo eso, el banco madrileño está haciendo muchas compras.

El mes pasado, Santander pagó 2,500 millones de dólares por el 25% restante de su negocio mexicano. La semana pasada, pagó 3,160 millones de dólares por el portafolio crediticio de la unidad financiera automotriz estadounidense de Citigroup. Además, es el único que puja por adquirir las 318 sucursales británicas de Royal Bank of Scotland Group, para lo cual se espera que pague cerca de 2,710 millones de dólares.

Santander también ha ofrecido 634 millones de dólares por las operaciones minoristas alemanas de Skandinaviska Enskilda Banken de Suecia, un trato que podría cerrarse próximamente, de acuerdo con personas cercanas a la negociación.

Personas familiarizadas con el asunto dijeron que su unidad Sovereing Bank regresó a las pláticas para concertar la posible adquisición de M&T Bank, lo cual podría convertir a Santander en un participante importante en el mercado de Estados Unidos.

La diversificación internacional “nos permite aprovechar oportunidades para crecer, sin que nuestros resultados se vean afectados por la adversidad en algún mercado”, dijo Emilio Botín, presidente del banco, en la junta anual del banco del 11 de junio.

Empero, estas decisiones de Santander se presentan en un trasfondo de preocupación por los elevados niveles de deuda gubernamental en las naciones que usan el euro y que España enfrenta una elevada tasa de desempleo y una desaceleración aguda y persistente en su sector inmobiliario.

Mientras las ganancias de Santander están diversificadas en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, 35% de sus ingresos provienen de España. Las acciones del banco han caído 25% en 2010 y el costo de asegurar su deuda se ha más que duplicado.

El gasto del banco ha confundido a algunos analistas, quienes están preocupados por sus crecientes costos de financiamiento y sus problemas en el mercado interno. Sin embargo, otros analistas e inversionistas dijeron que el banco ha estado injustamente empantanado con sus similares españoles y europeos más débiles, y que hacer esas negociaciones en un mercado deprimido es una buena estrategia.

Independientemente de los temores por la deuda soberana, “las bases fundamentales del banco son muy sólidas”, dijo Fred Rizzo, analista bancario de T. Rowe Price, quien posee acciones de Santander.

Las adquisiciones –que principalmente suman a su patrimonio donde Santander ya tiene presencia–, muestran a los inversionistas que “el banco se siente confortable internamente con sus posiciones de capital y balance general”, dijo Daragh Quinn, analista bancario para España de Nomura, quien lo califica como 'Compra'.

A pesar del reciente desliz en el precio de sus acciones, Santander es uno de los pocos grandes bancos globales que han permanecido relativamente sanos durante la crisis financiera. Sus ganancias netas del primer trimestre fueron de 2,210 millones de euros y ha realizado adquisiciones durante la turbulencia financiera.

No obstante, ha enfrentado las dificultades económicas de España. El desempleo de 20%, el reducido crecimiento del producto interno bruto y la explosión de la burbuja inmobiliaria han mermado la rentabilidad de Santander.

El porcentaje de créditos morosos en su portafolio español fue de 3.59% en el primer trimestre, por debajo del promedio del sector de 5.37%, pero mayor a 2.4% que registró el año pasado. En el primer trimestre, el banco tenía activos inmobiliarios por 6,600 millones de euros en sus libros, de los que ha tomado 2,100 millones de euros para dictar medidas en contra de su valor decreciente.

Por esto algunos analistas dijeron sobre las operaciones. “Hacer una serie de adquisiciones podría ser una excusa para recabar más capital”, el cual se podría usar, en parte, para solventar sus problemas en España, dijo Joseph Dikerson, analista en Execution Noble en Londres y quien califica a Santander como 'Venta'.

En un reporte reciente, añadió que en un escenario de presión extrema, en el cual el banco experimentara una reducción de 10% en sus activos de bonos soberanos y una pérdida de 7% de su portafolio crediticio total (incluyendo una pérdida de 22,000 millones de euros en Europa continental) Santander necesitaría recabar 10,800 millones de euros de capital adicional.

Otros analistas consideran sus adquisiciones inminentes como una extensión de la búsqueda de Santander por obtener más depósitos, ya que los mercados de financiamiento mayoristas se vuelven cada vez más costosos, por las preocupaciones económicas de España.

El trato con M&T, que tiene una capitalización de mercado de 10,400 millones de dólares y 47,500 millones de dólares en depósitos, catapultaría a Santander hasta el nivel superior de los bancos de Estados Unidos.

No obstante, debido a un desacuerdo sobre quien administraría la entidad fusionada, aún no se sabe cuándo o si se concluirá dicho trato, de acuerdo con personas familiarizadas con las pláticas.

Por otra parte, la adquisición alemana le redituaría 45,000 millones de coronas suecas en depósitos, según cifras de SEB, y la plataforma sobre la cual basar su crecimiento futuro.

El banco se ha dirigido de manera agresiva a los ahorradores en España y el Reino Unido, en algunos casos ofreciéndoles una tasa de ahorros de 4%. Algunos analistas dijeron que la adquisición del portafolio de autofinanciamiento de Estados Unidos de Citigroup es un negocio de más alto rendimiento que la mayoría de los negocios de la banca minorista; además podría ser una manera de generar ganancias en un entorno de bajos intereses y bajos márgenes de ganancias en España y otros países.

Un vocero de Santander rechazó la idea de que el banco estuviera haciendo esos tratos en respuesta a sus grises entornos económicos y de financiamiento.

“Desde hace mucho tiempo, Santander ha sido líder en el financiamiento automotriz y en Estados Unidos se ha basado en ello”, dijo sobre el trato del portafolio crediticio automotriz, y que eso “no tiene absolutamente nada que ver” con el negocio de banco en España.

Agregó que los recientes tratos son consistentes con el criterio del banco, como, estar en mercados y negocios que conoce bien y que será capaz de generar dividendos de capital mayores que los costos de capital, al final el tercer año después de la adquisición.