18 ene. 2011

El presidente chino cuestiona el predominio del dólar y resalta la cooperación entre EE.UU. y China

Por Andrew Browne

BEIJING— El presidente chino Hu Jintao enfatizó la necesidad de cooperar con Estados Unidos en áreas que van desde la energía hasta la exploración espacial, antes de su visita a Washington esta semana, pero llamó al actual sistema monetario dominado por el dólar estadounidense un "producto del pasado" y resaltó medidas para convertir al yuan en una moneda global.

"Ambos podemos ganar con una relación sana entre China y EE.UU., y perder con la confrontación", indicó Hu en respuestas por escrito a preguntas de The Wall Street Journal y el Washington Post.

Hu reconoció "algunas diferencias y temas sensibles entre nosotros", pero en general su tono era de generar acuerdos, y evitó una mención específica de algunos de los temas polémicos que han aquejado las relaciones con EE.UU. durante el último año, incluidas las ventas de armas estadounidenses a Taiwán, que condujeron a un congelamiento en las relaciones militares entre el único superpoder del mundo y su ascendente rival asiático.

En el frente económico, Hu minimizó uno de los principales argumentos de EE.UU. que señalan que China debería apreciar su moneda: que la ayudará a contener la inflación. Eso probablemente desilusione a Washington, que acusa a China de impulsar injustamente sus exportaciones al subvalorar el yuan y así lograr que sus productos sean más baratos en el extranjero. Se prevé que el tema esté entre las prioridades de la agenda del presidente estadounidense Barack Obama cuando se reúna con Hu en la Casa Blanca el miércoles.

Hu también ofreció críticas sutiles a esfuerzos de la Reserva Federal de EE.UU. para estimular el crecimiento a través de enormes compras de bonos para mantener bajas las tasas de interés a largo plazo, una estrategia sobre la que China se ha quejado enérgicamente en el pasado por desatar la inflación en economías emergentes, incluida la suya. Afirmó que la política monetaria de EE.UU. "tiene un impacto importante sobre la liquidez y los flujos de capital globales y por lo tanto, la liquidez del dólar estadounidense debería ser mantenida a un nivel razonable y estable".

Las respuestas de Hu reflejan una China que se ha vuelto más confiada en los últimos años, en especial luego de la crisis financiera global, de la que salió relativamente sin consecuencias.

Hu reiteró la creencia de China de que la crisis reflejó "la ausencia de regulación en la innovación financiera" y el fracaso de las instituciones financieras internacionales para "relejar por completo el estatus cambiante de países en vías de desarrollo en la economía y las finanzas mundiales". Pidió un sistema financiero internacional que sea más "justo, inclusivo y bien administrado".

Las discretas críticas de Hu sobre la Fed reflejan los sentimientos extendidos entre los países en vías de desarrollo de que la política de tasas de interés de EE.UU. está devaluando al dólar, produciendo flujos de capital en otros países y creando inflación en otros lugares. China y otros países en vías de desarrollo querrían que la Fed tuviera en cuenta esas consecuencias cuando toman decisiones. Funcionarios de la Fed responden que su mandato es impulsar la economía de EE.UU. y que una economía estadounidense más fuerte es de interés para China y otros países, que dependen fuertemente del comercio y la inversión de EE.UU.

Este podría ser un importante tema de enfrentamiento entre Hu y Obama. EE.UU. culpa a la subvaloración de la moneda china —no a las políticas de la Fed— por empeorar los problemas competitivos y la inflación en otros países.

Algunos de los comentarios más significativos de Hu se refirieron al futuro del dólar y las tasas de cambio entre monedas.

"El sistema monetario internacional actual es el producto de pasado", indicó, y señaló la primacía del dólar estadounidense como moneda de reserva y su uso en el comercio y la inversión internacional.

El comentario es la señal más reciente de que el futuro del dólar sigue preocupando a los niveles más altos del gobierno chino. Beijing teme no sólo que la política monetaria estadounidense flexible esté alimentando la inflación, sino que también erosionará el valor de los activos de China en dólares dentro de sus amplias reservas en moneda extranjera, que alcanzaron US$2,85 billones (millones de millones) a fines de 2010.

Hu renovó la promesa de ofrecer condiciones equitativas en China para las empresas estadounidenses, las cuales se han quejado de agresivas medidas del país para usurpar su tecnología y evitar su participación en enormes contratos gubernamentales.

"Todas las compañías extranjeras registradas en China son empresas chinas", dijo Hu, respondiendo a preocupaciones de que China discrimina en los contratos gubernamentales a los negocios extranjeros, como parte de su esfuerzo por alentar la innovación local.

Agregó que "su innovación, producción y operaciones de negocios en China disfrutan del mismo tratamiento que las empresas chinas".

Fuente: WSJ