9 feb. 2011

Sube el costo de alimentar a los pobres del mundo

Por Caroline Henshaw

LONDRES- El costo de alimentar a millones de personas que pasan hambre se incrementó marcadamente en 2010 como consecuencia de los aumentos en los precios de los granos, los cuales a su vez elevaron el costo de los alimentos básicos, según datos del Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) difundidos el martes.

Las cifras difundidas antes de la presentación del informe anual del programa muestran que mientras que la agencia de las Naciones Unidas compró 22% más comida el año pasado que en 2009, la cantidad que gastó subió 30%, hasta llegar a US$1.250 millones.

Las compras de trigo, que representan el 39% de los suministros, costaron 59% más el año pasado a consecuencia de que la organización tuvo dificultades para alimentar a las personas desplazadas por las devastadoras inundaciones en Pakistán. El costo promedio de una tonelada de trigo subió a US$246 en 2010 en comparación con los US$218 de un año antes.

Las cifras se conocieron en medio de una creciente preocupación respecto a la seguridad alimentaria. Datos de la agencia de la ONU muestran que los precios mundiales de los alimentos en enero superaron los máximos vistos durante la crisis de los alimentos de 2007 y 2008.

La inflación de alimentos también es culpada de haber generado disturbios en el norte de África, que derribaron al presidente de Túnez, el cual había estado en su puesto por largo tiempo y que dejaron alrededor de 300 personas muertas luego de que las protestas antigubernamentales se volvieran violentas en Egipto.

"Cuando hay un incremento de los precios internacionales suben los locales, por lo que nuestra capacidad de ayudar a la gente es reducida", dijo Abeer Estefa, portavoz de la agencia de Naciones Unidas en El Cairo. Egipto es el principal importador de trigo del mundo, y provee pan subsidiado al 80% de la población a un costo de alrededor de US$4.000 millones anuales, cifra que equivale al 1,8% del Producto Interno Bruto (PIB).

El WFP está trabajando con el gobierno para fortalecer el contenido nutricional de los suministros de pan barato para los millones que dependen de una dieta basada en este alimento básico.

Otros gobiernos, también han dado pasos para mantener controlada la inflación de alimentos.

Solamente en enero, Argelia importó más de dos millones de toneladas de trigo en lo que el analista de Macquarie, Alex Bos, ve como "un claro intento por incrementar los inventarios internos como precaución contra el tipo de desórdenes ocurridos en Egipto".

El gobierno de Jordania también anunció un paquete de subsidios por US$125 millones para los combustibles y alimentos básicos, como azúcar y arroz, mientras que el gobierno de Marruecos, que subsidia fuertemente la comida, se ha comprometido a mantener accesibles los niveles de los precios "al costo que sea".

"No solamente en Egipto, pero en toda la región, los gobiernos continuarán inyectando dinero a los sistemas alimentarios para asegurar que los subsidios sean mantenidos", dijo Estefa.

Para el WFP, esto significa que alimentar las crecientes cantidades de pobres del mundo será una tarea que tendrá que encarar en un momento en que muchos presupuestos gubernamentales ya están bajo presión.

Caroline Hurford, una portavoz del WFP, que alimenta a 90 millones de personas al año, dijo que la agencia ha estado trabajando para incrementar sus compras locales de granos para contrarrestar los crecientes precios internacionales.

"Durante 2010 nuestras mayores compras regionales fueron hechas en Pakistán, Etiopía y Sudáfrica", dijo. "De los 3,2 millones de toneladas de comida comprada en 2010, 2,6 millones de toneladas fueron compradas en países en desarrollo, lo que representa el 83% de la cantidad total comprada para el año".

Aunque dijo que el incremento refleja las alzas en los mercados internacionales de granos, otros factores locales como los costos del transporte y las variaciones en la calidad también influyen en los precios.