17 mar. 2011

Alza del yen mengua el 'carry trade'

Por Tom Lauricella y Jonathan Cheng

Las legiones de operadores cambiarios independientes de Japón están abandonando una de sus estrategias favoritas, contribuyendo al alza del yen mientras tratan de limitar las pérdidas y aumentar sus activos en efectivo.

Muchos inversionistas individuales o "minoristas", especialmente en Japón, habían realizado negociaciones altamente apalancadas que consistían en la venta del yen y la compra de monedas de mayor rendimiento como el dólar australiano o el real brasileño. Sin embargo, desde el terremoto, el yen se ha disparado, estropeando rápidamente las negociaciones.

Según participantes del mercado, los inversionistas han estado comprando el yen mientras se alejan del carry trade, que consiste en la compra de monedas más rentables con fondos que se toman prestados en países con tipos de interés más bajos. Los clientes minoristas japoneses representan una proporción tan grande de la negociación al contado del yen —cerca de 30% del volumen diario, según el Banco de Pagos Internacionales— que sus acciones pueden tener un efecto significativo en el mercado.

En la tarde del miércoles en Nueva York, el dólar se cotizaba a 79,62 yenes, su nivel más bajo desde abril de 1995, y el euro a 110,67.

Algunos en los mercados cambiarios prevén que este movimiento continúe en las semanas venideras conforme los inversionistas japoneses abandonan activos en Australia, Nueva Zelanda y Brasil y repatrían efectivo a Japón.

Estos países, junto con Canadá, México y Sudáfrica, habían sido destinos populares para inversionistas japoneses porque ofrecen tasas de interés mucho mayores que las de Japón. Los inversionistas tomaban prestado barato en yenes y se embolsaban la diferencia de tipos de interés.

"Esto ahora se está deshaciendo", dijo Brian Dolan, estratega cambiario jefe de Forex.com, que sirve principalmente a operadores cambiarios particulares en Estados Unidos y Japón.

Los volúmenes de negociación minorista en línea de pares de monedas vinculados con el yen esta semana han sido de unas 2,5 veces mayores que en una semana promedio, según una fuente cercana.

Algunos inversionistas pueden haber sido obligados a abandonar posiciones que causaban pérdidas monetarias, dicen los operadores, en tanto otros pueden estar tratando de adelantarse a lo que ahora se espera sea un yen más fuerte.

También podrían estar reduciendo posiciones riesgosas, dado el acentuado nivel de incertidumbre a raíz del terremoto. Y algunos pueden verse obligados a recurrir a ahorros en el extranjero para la reconstrucción del desastre.

"Cuando los inversionistas japoneses empezaron a salir de sus (apuestas) en monedas de mayor rendimiento y a llevar dinero a su país… todas estas monedas experimentaron movimientos fuertes", dijo Douglas Borthwick, director gerente del operador cambiario Faros Trading. El impacto podría ser inmediato en los dólares australianos y canadienses, que son los más líquidos, pero en América Latina podría haber un rezago.

Los inversionistas japoneses tienen casi US$60.000 millones en activos australianos y US$34.000 millones en Brasil, observa HSBC. Asimismo, tienen US$15.000 millones en bonos "Uridashi" de Australia, que son bonos denominados en una moneda extranjera y se venden directamente a inversionistas japoneses independientes.

Fuente: WSJ