28 abr. 2011

Sin desatender la inflación, la Fed confirma el fin del plan de estímulo

Por Jon Hilsenrath y Luca Di Leo

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, subió al podio para hablar directamente a un público estadounidense escéptico acerca de cómo el banco central está haciendo todo lo que puede para expandir una recuperación económica dispareja, que aún no ha llegado a muchos en Estados Unidos.

El presidente de la Fed realizó su primera conferencia de prensa al cabo de dos días de conversaciones sobre estrategia con otros funcionarios de la Reserva Federal. El asunto del día era explicar que el banco central estadounidense completará en junio, tal como se planeaba, un controvertido plan de compra de bonos por US$600.000 millones. Al mismo tiempo, mantendrá su política de tasas extremadamente bajas por el futuro previsible.

Tenía, empero, un mensaje más general para el público.

"Es muy difícil culpar al público estadounidense por ser impaciente", dijo Bernanke, un ex profesor de economía, ante una audiencia de aproximadamente 50 periodistas. "Las condiciones distan de ser las que nos gustarían. La combinación de alto desempleo, altos precios de la gasolina y altas tasas de embargos hipotecarios son una combinación terrible y mucha gente la está pasando muy mal".

Bernanke apuntó en parte a explicar mejor el pensamiento dentro de un banco central cuya reputación ha sufrido un severo golpe por la recesión y sus efectos. Esa imagen es especialmente importante ahora mismo, porque Bernanke necesita convencer al público estadounidense de que no permitirá que la inflación despegue después de bajar las tasas a cerca de cero y de tomar otras medidas no convencionales como el programa de compra de bonos para aumentar el crecimiento.

Al concluir el programa de compra de bonos, la Fed ha decidido en efecto que no hará más por impulsar el crecimiento económico, aun cuando la economía pareció tambalear en el primer trimestre. Los funcionarios de la Fed ahora dirigirán su atención a determinar el momento adecuado para comenzar a aumentar las tasas de interés. Bernanke dejó en claro que no está inclinado a hacer eso por largo tiempo, a menos que empeore la perspectiva de inflación.

Bernanke respondió las preguntas de manera calmada y deliberativa, pareciendo ganar confianza conforme avanzaba.

Los mercados financieros, particularmente los activos más riesgosos como acciones y materias primas, subieron en reacción al anuncio de la Fed y los comentarios de Bernanke. El Promedio Industrial Dow Jones ganó 95,59 puntos, o 0,76%, para cerrar a 12.690,96, y la mayor parte de los avances se produjo tras la difusión del comunicado de estrategia de la Fed. El precio del oro subió 0,91% a US$1.516,70 por onza, en tanto que la plata ganó 2,01% a US$45,9640 por onza.

Entretanto, los inversionistas castigaron al dólar. El euro subió más de 0,7% a casi US$1,48 contra el dólar. La libra británica subió a US$1,66. Los bonos del Tesoro de EE.UU. no se movieron mucho. Los pagarés del Tesoro a 10 años terminaron el día con un rendimiento de 3,368%, aproximadamente con su nivel anterior a la difusión del comunicado de estrategia de la Fed.

La decisión sobre cuándo subir las tasas de interés será desafiante. Se espera que el Departamento de Comercio de EE.UU. informe hoy jueves que la economía tuvo un crecimiento lento en el primer trimestre, a una tasa anual inferior a 2%, una condición que podría justificar que se dejen la tasas muy bajas. Pero con el alza de los precios del petróleo, los granos y otras materias primas, la Fed está bajo creciente presión para responder a las amenazas de inflación con mayores tasas.

La Fed elevó sus pronósticos de inflación en la reunión. En enero, los funcionarios del banco central dijeron que esperaban una inflación de entre 1,3% y 1,7% en 2011. Ahora, debido al aumento pronunciado en los precios de la gasolina, esperan una inflación de entre 2,1% y 2,8%, pero esperan que vuelva a caer a menos de 2% en 2012 y 2013. Pronostican que la tasa de desempleo, ahora de 8,8%, terminará el año entre 8,4% y 8,7%, y concluirá 2012 —justo después de las próximas elecciones presidenciales— entre 7,6% y 7,9%.

"Bernanke se manejó con mucha destreza", dijo Michael Feroli, economista de J.P. Morgan. "No especuló sobre decisiones que aún no ha tomado el FOMC". El FOMC, siglas en inglés del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal, es el órgano que toma las decisiones del banco central.

Los críticos de Bernanke, empero, no cambiaron de opinión por su desempeño. "Es hábil. Ha estado eludiendo preguntas en el Congreso por mucho tiempo ya", dijo Allan Meltzer, historiador de la Fed que dice que se está gestando una grave inflación.

Aunque el jefe de la Fed reconoció la impaciencia del público, también dijo que había poco que podía hacer para que bajaran los precios de la gasolina, que dijo eran impulsados mayormente por inquietudes acerca de suministros de crudo en Medio Oriente y fuerte demanda de economías emergentes de rápido crecimiento. "La Fed no puede crear más petróleo", dijo. "No creamos las tasas de crecimiento de las economías emergentes".

[Fed]

Fuente: WSJ