27 may. 2011

China le pisa los talones a la ingeniería alemana

Por Mary M. Lane

BERLÍN—La creciente competencia de China está llevando a los fabricantes alemanes de maquinaria a reevaluar cómo preservar la ventaja que ha convertido a su industria en el eje de la economía nacional, que gira en torno a las exportaciones.

Los rivales chinos están ganando terreno en su propio mercado, inquietando a productores alemanes acerca de la competitividad de un sector que representa 7% de la economía germana. Las compañías alemanas se enfrentan a una industria con apoyo del Estado que está creciendo en buena parte gracias a adquisiciones, mano de obra barata y las lecciones aprendidas dos décadas atrás en la industria textil.

"Alemania necesita concentrarse en la calidad y la innovación porque en cuanto a la maquinaria de mercado masivo, China pronto sacará ventaja", dice Bernd Reitmeier, ex integrante de la Cámara Alemana de Comercio en China.

Muchos expertos dicen que la reputación de la calidad y la confiabilidad de la ingeniería alemana debería ayudar al sector a contrarrestar el reto chino al liderazgo en maquinaria de punta. Aun así, el ímpetu detrás de las compañías chinas pone de relieve los obstáculos de largo plazo que encaran sus pares alemanes para mantener una ventaja innovadora a medida que merma la oferta de ingenieros y otros profesionales calificados formados en Alemania.

Las compañías alemanas —en su mayor parte empresas pequeñas de propiedad familiar— siguen dominando el mercado chino de maquinaria de punta, que se calcula en entre 75.000 millones de euros y 85.000 millones de euros, o cerca de US$110.000 millones a US$120.000 millones, dice Axel Berke, investigador de la firma alemana de consultoría Struktur Management Partner. Él y Reitmeier escribieron un reciente informe sobre los desafíos en China para las ventas alemanas de maquinaria de alta tecnología en industrias como la automotriz, la energética, la construcción y la aviación.

Según las cifras más recientes del gobierno chino, el ingreso interno para los productores nacionales de dicha maquinaria aumentó 76% de 2006 a 2009, a 123.700 millones de yuanes (US$19.100 millones).

Las exportaciones alemanas a China de maquinaria de punta llegaron a 15.130 millones de euros (US$21.790 millones) el año pasado, 34% más que en 2009, según datos oficiales de Alemania. Aunque las cifras chinas y alemanas no son estrictamente comparables, parece que las compañías de China están alcanzando a las alemanas.

Los analistas dicen que es improbable que la mayor competencia afecte a los grandes grupos alemanes, como Siemens AG, y en cambio golpeará duro a los fabricantes del mittelstand, las miles de pequeñas y medianas empresas que son la columna vertebral de la economía de exportación de Alemania.

Velocidad de innovación

Mantener la ventaja será crucial para la industria alemana conforme se modera la demanda en mercados centrales y maduros, como Estados Unidos y Francia. China, con su rápido crecimiento, es ya el mayor comprador de maquinaria alemana, representando 11% del total.

Los fabricantes alemanes de maquinaria que operan en China consultados por Struktur generalmente esperan que la competencia en los próximos cinco años provenga de pequeños negocios que son mayormente desconocidos fuera de China.

"Como las compañías alemanas, necesitamos mantener una velocidad de innovación muy grande para aventajar a la competencia china; de otro modo, no podemos vender nuestros productos", dice Christian Blatt, gerente general en China de Krones AG, que fabrica equipos de embotellamiento y empacamiento.

El crecimiento de la industria de maquinarias de China evoca la estrategia del país en los textiles en la década de 1990, un sector que China ahora domina. Ambos sectores se han beneficiado de apoyo financiero gubernamental. El presidente Hu Jintao anunció en marzo un plan a cinco años para invertir más de US$500.000 millones en industrias clave, que incluye la de la maquinaria. Hace dos años, Beijing presentó un plan de revitalización de la manufactura de equipos para aumentar su cuota global de mercado y reducir la dependencia de compañías de propiedad extranjera.

Las empresas chinas también pagan menores salarios que las alemanas, usan componentes menos caros y reciben subsidios gubernamentales o reembolsos impositivos. Por ello, los productos chinos con frecuencia cuestan 10% a 20% menos que los alemanes, dicen los analistas.

Los programas chinos "dan terrenos gratis, edificios gratis", asegura Reitmeier. "Ese es un apoyo que el gobierno alemán no puede dar" a sus propias compañías.

Las empresas alemanes de ingeniería hace mucho que se preocupan de que rivales chinos violen derechos de propiedad intelectual.

Herrenknecht AG, que hace equipos de perforación de túneles, ha renunciado a su esperanza de hacer valer sus derechos de propiedad intelectual en China. "¿Como una compañía de tamaño mediano? Imposible", dice Martin Herrenknecht, dueño de la empresa. En cambio, el ejecutivo estableció una empresa conjunta con una compañía china que es en parte propiedad del gobierno, usando componentes alemanes y mano de obra china de bajo costo.

Fuente: WSJ