26 may. 2011

EE.UU. quiere ampliar su alcance regulatorio

Por Deborah Solomon

WASHINGTON— Los reguladores de Estados Unidos podrían extender pronto su alcance fuera de ese país e imponer restricciones sobre gobiernos extranjeros involucrados en algunas transacciones financieras en EE.UU.

Los bancos centrales de otros países, fondos soberanos y organizaciones internacionales como el Banco Mundial podrían estar sujetos a reglas estadounidenses que apuntan a reducir el riesgo en el sistema financiero. Como parte de la reforma financiera del año pasado, los reguladores obtuvieron poder para analizar y regular a los participantes del mercado involucrados en transacciones de "swaps", incluidas aquellas respaldadas por gobiernos extranjeros.

Los "swap" son un tipo de derivado usado para protegerse del riesgo y, esencialmente, son acuerdos entre dos partes por pagos ligados al desempeño de acciones, bonos, commodities o índices. Las regulaciones propuestas requerirían que entidades extranjeras realizaran sus operaciones de "swap" en una bolsa y retuvieran el capital suficiente para absorber pérdidas si la operación fracasara.

Las perspectivas de este tipo de requisitos están desatando protestas por parte de instituciones respaldadas por gobiernos, en especial instituciones financieras, incluidos el Banco Central Europeo, el Banco de Francia y el fondo soberano chino, China Investment Corp. Su argumento es que está superponiéndose sobre su autoridad y los debería excluir de su supervisión.

"No sería apropiado estar sujeto a requisitos de supervisión de una autoridad ajena a la UE", escribió el BCE en una carta del 6 de mayo a reguladores, que fue analizada por The Wall Street Journal. "Tememos que un control externo de nuestras actividades no sea lo suficientemente sensible de cara a la práctica de administrar reservas extranjeras y así pudiera frustrar el desempeño del BCE". Una vocera del BCE declinó hacer comentarios al respecto.

La Comisión de Corretaje de Futuros de Commodities (CFTC) y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), que redactan las reglas de los "swaps", están analizando el tema y han acudido a la Reserva Federal para que los oriente, según funcionarios del gobierno de EE.UU. Reguladores podrían excluir a algunas entidades según lo bien reguladas y bien capitalizadas que estén, indicaron estas fuentes, pero agregaron que no se han tomado decisiones.

Un artículo central de la ley Dodd-Frank de 2010 apuntaba a reducir el riesgo en el sistema financiero al imponer un control sobre el mercado de derivados de US$600 billones (millones de millones). Los reguladores están redactando reglas que dictan cómo son operados los "swaps" e imponen requisitos sobre aquellos que los usan y operan.

Las entidades extranjeras podrían acabar en el mismo saco porque las contrapartes de sus "swaps" a menudo son firmas estadounidenses. La ley Dodd-Frank requiere regulación de los participantes del mercado "cuyos canjes pendientes creen exposición sustancial para la contraparte que podría tener serios efectos adversos sobre la estabilidad financiera del sistema bancario o los mercados financieros de Estados Unidos".

El potencial de que algunas entidades internacionales caigan bajo la supervisión regulatoria de EE.UU. no es casualidad, según personas involucradas en el proceso legislativo. El Banco Mundial pidió, y no consiguió, una excepción durante las negociaciones del año pasado, añadieron estas fuentes.

Un vocero del Banco Mundial dijo: "No hemos visto nada que sugiera que el Congreso o los reguladores tengan la intención de aplicar la ley Dodd-Frank de manera específica a las actividades de bancos de desarrollo multilaterales. Nos estamos involucrando de manera natural en el proceso para asegurarnos de que eso está claro".

Fuente: WSJ