1 jun. 2011

Grecia podría vender hasta US$43.000 millones en propiedades

Por William Boston

Ahora podría ser la ocasión perfecta para comprar esa parcela en la isla griega que tanto le gusta.

Como parte del plan de privatización griego de recaudar dinero para reducir su gigantesca deuda, el Gobierno está elaborando un plan para vender hasta 30.000 millones de euros (US$42.900 millones) en propiedades públicas. El proceso está en una fase inicial, pero entre las futuras ventas podrían estar activos muy variados, desde la participación estatal en el complejo turístico Mont Parnes Casino en Atenas, hasta hoteles y concesiones en resorts de lujo con campos de golf en la isla de Rodas.

Hellenic Public Real Estate Corp, el grupo estatal que gestiona las propiedades públicas, tiene una lista de unas 75.000 propiedades estatales individuales. El grupo ha nombrado a National Bank of Greece SA para que lidere un consorcio de asesores que están preparando la venta de una primera cartera de 20 a 30 propiedades, que podría ponerse a la venta en unos pocos meses, señala Aristóteles Karytinos, director general de la división inmobiliaria del National Bank of Greece.

En su último informe sobre Grecia, el Fondo Monetario Internacional dijo que, según sus estimaciones, podrían recaudarse hasta 15.000 millones de euros con la venta de estas propiedades inmobiliarias. Karytinos prevé que se recauden entre 15.000 millones y 30.000 millones de euros con las ventas o alquileres de estas propiedades. El primer paso es peinar la larga lista de propiedades públicas, identificar las mejores propiedades y resolver cualquier problema legal o técnico que pudiera haber para garantizar que los inversores pueden desarrollar completamente la propiedad.

La privatización inmobiliaria forma parte de un programa más amplio que busca vender activos estatales por unos 50.000 millones de euros, algo que Atenas ha acordado hacer a cambio de recibir un paquete de rescate de 110.000 millones de euros de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional. El FMI ha estado presionando a Grecia para que acelere el proceso de privatizaciones y está particularmente deseoso de ver cómo Atenas se deshace de participaciones en propiedades y sectores que cree deberían ser privados, como la gestión de casinos.

Grecia espera atraer la atención de los inversores internacionales para crear resorts modernos y comunidades residenciales para turistas extranjeros. "La industria del turismo es claramente uno de nuestros principales fuertes", dijo Karytinos. "Ésta es una área en la que tenemos ventaja y estamos hablando con inversores internacionales acerca de crear este tipo de complejos".

La mayor parte de las propiedades inmobiliarias estatales son tierras sin explotar o lugares en desuso, como el antiguo aeropuerto de Atenas Hellenikon. En la mayoría de casos, el Gobierno griego no llegaría a vender estas propiedades y probablemente optaría por alquilar esos terrenos para el desarrollo inmobiliario.

"Nuestra estrategia es la de dar concesiones, alquileres de largo plazo de unos 30 a 40 años, dependiendo de la propiedad concreta, pero el Gobierno conservará la propiedad de los terrenos", afirma Karytinos.

Los alquileres de largo plazo son atractivos en parte por razones políticas. Los ciudadanos griegos aceptarían mejor que los inversores extranjeros exploten propiedades helenas si la propiedad de las tierras queda en manos del gobierno.

Pero los inversores también estarían contentos con este acuerdo. Buena parte de las propiedades estatales consisten en grandes terrenos cerca del mar, que resultarían prohibitivos si se quisieran comprar. Además, resultará más fácil alquilar estas tierras que venderlas porque los griegos se oponen a toda privatización.

Otra parte del programa de privatización inmobiliaria podría consistir en recaudar dinero por medio de acuerdos de compra y realquiler de edificios públicos, aunque esta sería una parte pequeña del programa total de privatización inmobiliaria, explica Karytinos. En estas operaciones de venta y realquiler, el Gobierno vendería edificios públicos a un inversor y firmaría un acuerdo de largo plazo para alquilarlo. De esta manera, el Gobierno recibe el dinero de golpe.

Karytinos reconoció, no obstante, que el Gobierno podría tener que reformar las leyes de arrendamiento antes de firmar acuerdos de este tipo. Los inversores tienen miedo de firmar este tipo de acuerdos en Grecia por los fuertes derechos que tienen los propietarios.

"Los propietarios tienen muchas facilidades para romper acuerdos de alquiler en Grecia y eso añade demasiada presión a estas operaciones", afirma Alistair Calvert, socio londinense de Northcliffe Asset Management Ltd., una firma de inversión especializada en transacciones de venta y realquiler.

Sea cual sea el siguiente paso en el plan de privatizaciones de las propiedades públicas griegas, toda la atención está puesta en cómo gestiona Atenas los primeros acuerdos.

"Es muy importante que los dos primeros proyectos salgan bien", dijo Agapitidou. "Si los dos primeros proyectos salen bien, el interés de los inversores internacionales aumentará".

Fuente: WSJ