14 jun. 2011

Trichet sugiere un alza de tasas en julio

Por Mark Brown

LONDRES (EFE Dow Jones)--El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, apuntó a que habrá una subida de los tipos de interés oficiales del banco el próximo mes, al defender una "fuerte vigilancia" frente a las presiones inflacionistas.

La expresión es la misma que utilizó Trichet en su rueda de prensa de marzo, que precedió a la primera subida de tipos del BCE desde 2008.

En respuesta a preguntas, el presidente del BCE aclaró que: "Podría haber, en la próxima reunión, una subida de los tipos, pero nunca nos comprometemos de antemano".

También dijo que "no apuntamos a ningún ritmo particular" de futuras subidas de los tipos.

En otro momento de la rueda de prensa, Trichet reiteró que el BCE sigue oponiéndose a cualquier forma de reestructuración de la deuda de Grecia que no sea "puramente voluntaria y sin ningún elemento de obligatoriedad".

Los comentarios confirman la división de opiniones entre el BCE y muchos, si no la mayoría, de los gobiernos de la eurozona, ansiosos por asegurarse de que no tendrán que soportar toda la carga de la continua financiación a Grecia. Un informe al que tuvo acceso Dow Jones Newswires el miércoles indicaba que el país probablemente necesitará más ayuda externa.

"Sería un enorme error provocar un evento crediticio", señaló Trichet, destacando que los temas de la eurozona pueden tener consecuencias más allá de Europa. Agregó también que "no es nuestra intención ni mucho menos" aumentar la exposición directa a la deuda griega que el BCE ha asumido al comprar bonos helenos.

Trichet también negó las insinuaciones de que el BCE está bloqueando la resolución de la crisis de deuda griega oponiéndose a la reformulación de la deuda del país y dijo que la responsabilidad de la deuda soberana es exclusivamente de los gobiernos y los parlamentos.

Apuntó que la privatización y la inversión interna directa supondrían igualmente una "contribución del sector privado" sin requerir una pérdida de confianza en la deuda soberana de un país.

El euro subió inicialmente a US$1,4655 en reacción a la elección de palabras de Trichet, pero no logró mantener el impulso y para las 1315 GMT había caído a en torno a US$1,4535, cerca de su mínimo intradía de US$1,4515.

Trichet dijo que el BCE seguirá con su política de prestar tanto como pidan los bancos a través de sus operaciones habituales de refinanciación durante al menos otros tres meses.

Esto implica que los bancos que actualmente no tienen acceso a los mercados internacionales de capital debido a los temores en torno a los altos niveles de deuda soberana de sus respectivos países seguirán pudiendo obtener todo el crédito que necesiten para cubrir sus necesidades inmediatas de liquidez durante otros tres meses, siempre y cuando puedan aportar el suficiente colateral aceptable.

Los sistemas bancarios de Irlanda, Grecia y Portugal tienen una escasez combinada de liquidez de más de EUR250.000 millones, que actualmente cubren el BCE y los bancos centrales nacionales.

Los comentarios de Trichet se produjeron después de que el banco dejara en el 1,25% su tipo de interés de referencia en la reunión mensual habitual, ante el panorama de sólido crecimiento del primer trimestre del año y el continuo problema de una tasa de inflación superior al objetivo del banco a medio plazo, que está en un nivel "cercano pero inferior al 2%".

Trichet dijo que los riesgos para la estabilidad de los precios se mueven "al alza" y que la amplia provisión de liquidez del banco podría amortiguar las presiones inflacionarias que, señaló, proceden principalmente de los mercados mundiales de energía y materias primas.

Trichet espera que la inflación permanezca "claramente por encima del 2% en los próximos meses" y dijo que sigue siendo "de vital importancia" evitar que arraiguen las expectativas de mayor inflación.

Trichet indicó que el BCE ha revisado ligeramente al alza sus previsiones tanto de crecimiento como de inflación para 2011, pero mantuvo las de 2012 sin cambios en ambos casos. El BCE ahora espera que el Producto Interior Bruto crezca entre un 1,5% y un 2,3% este año y que la inflación alcance, de media, entre el 2,5% y el 2,7%.

Para 2012, el BCE espera que el crecimiento sea de entre el 1,6% y el 2,8% y la inflación de entre el 1,1% y el 2,3%.

Por otra parte, el BCE emitió un comunicado de prensa el jueves en el que daba su bendición al nombramiento del gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, como presidente del BCE tras la marcha de Trichet a finales de octubre. Se espera que la nominación de Draghi, que ya pertenece al consejo de gobierno del BCE, se confirme en una reunión de jefes de gobierno de la UE este mismo mes.

Fuente: WSJ