13 jun. 2011

Los mercados emergentes, más tolerantes con la inflación

Por Alex Frangos

HONG KONG—Los bancos centrales en mercados emergentes de rápido crecimiento, en especial en Asia, parecen estar listos para adoptar una postura menos enérgica sobre los aumentos de tasas de interés y otras medidas de control en los próximos meses, conforme ceden las presiones globales de crecimiento e inflación.

La mayor economía del Sudeste Asiático, Indonesia, se convirtió en el país más reciente en moderar su tono sobre la inflación. Su banco central dejó la tasa de referencia a 6,75% el jueves. En un comunicado que acompañó la decisión, el Banco de Indonesia afirmó que "las presiones inflacionarias se están desacelerando" y omitió ciertos términos incluidos en sus declaraciones previas que indicaban que podría adoptar una "respuesta que comprendiera las tasas de interés" ante las presiones de los precios.

Hasta hace poco, las autoridades de mercados emergentes consideraban la inflación como la mayor amenaza. Pero la caída en los precios de alimentos y energía, donde los aumentos de precios fueron más acusados, además de las señales de desaceleración en Estados Unidos y China, las dos mayores economías, está llevando a las autoridades a reevaluar el riesgo de un alza de precios.

"Los bancos centrales están comenzando a pensárselo dos veces si aumentar las tasas, mientras que hace un mes parecía mucho más claro que las tasas debían subir", señala Robert Subbaraman, economista de Nomura en Hong Kong.

El panorama cambiante hace que los mercados se lleven alguna sorpresa. En Polonia, una de las economías emergentes de más rápido crecimiento en Europa, el banco central afirmó el jueves que haría una pausa en las medidas de austeridad luego de aumentar por cuarta vez este año su tasa de interés de referencia 0,25 puntos porcentuales.

"Estamos más cerca del fin de las subidas de lo que algunos pensaron", afirmó Bartlomiej Wit, corredor jefe de renta fija de ING en Varsovia.

Una gran pregunta es China. Una serie de medidas para enfriar su economía y combatir la inflación parece estar teniendo efecto, a medida que los indicadores de crecimiento como las encuestas entre gerentes de compras y las ventas de bienes raíces empiezan a perder fuelle. Sin embargo, el gobierno informó que los datos de inflación aún deben enfriarse más.

Sacar el pie del acelerador ahora significa que los bancos centrales podrían tener más problemas para combatir la inflación si el crecimiento repuntara a fines de este año, tal como prevén muchos economistas. Casi todas las economías emergentes están funcionando a su plena capacidad, o casi, lo que aumenta la presión para que los precios de consumo y los salarios aumenten. Además, se percibe que muchos bancos centrales fueron reticentes a aumentar las tasas durante el último año. También podría pronosticar una apreciación más lenta de la moneda en algunos países.

En América Latina, Perú, la economía de crecimiento más rápido en la región durante los últimos cinco a 10 años, ha señalado que relajará sus medidas de control. Además, según previsiones de economistas, Chile, el mayor exportador de cobre del mundo, frenará el ritmo de sus alzas de tasas después de subir su tasa de interés de referencia en 0,5 puntos porcentuales tres veces en tres meses hasta mayo.

Brasil es una llamativa excepción. El miércoles subió las tasas y sugirió más aumentos, conforme los expertos pronostican que la inflación seguirá siendo fuerte ahí.

—Marynia Kruk, en Varsovia, contribuyó a este artículo.

Fuente: WSJ