18 ago. 2010

Los costos laborales de China marcan la pauta para el resto de fabricantes en Asia

Por Alex Frangos

Está claro desde hace unos meses que los costos de mano de obra están subiendo en China. Y este fenómeno se está propagando ahora al resto de economías manufactureras en Asia.

Eso dice Bruce Rockowitz, presidente de Li & Fung Ltd., el gigante de comercio y logística de Hong Kong que es un comprador clave de juguetes y ropa para empresas como Wal-Mart y Target.

"Los precios han subido para nosotros y nuestros clientes", afirmó Rockowitz mientras presentaba las ganancias semestrales de Li & Fung en Hong Kong el pasado jueves. "Hemos logrado mitigar esto enfocándonos en Bangladesh, Vietnam, Indonesia", agregó.

Pero los costos de material y la mano de obra han subido en esos países también.

"La mayoría de países, si no todos, observan a China para determinar la dirección de los precios. Cuando los precios chinos suben, la mayoría de otros países les siguen…Estamos viendo costos de mano de obra subiendo en otras partes del mundo no solo en China", señaló.

Li & Fung sirve como intermediario entre fabricantes en lugares como China y el sureste de Asia y minoristas en Estados Unidos y Europa. La empresa tiene su dedo en el pulso del comercio global y la fabricación de productos de consumo. Poco más de la mitad de los productos que maneja Li & Fung provienen de China. El sureste de Asia representa el 21% y el sur de Asia el 15%. El más robusto crecimiento en volumen de producción por país durante la primera mitad del año fue en Indonesia, con un alza de 27%. Vietnam creció 19% mientras que India subió 15%. China aumentó en 10%.

"Atravesamos un cambio muy importante en países fabricantes que tomará varios años en ajustarse", estimó Rockowitz.

Y no solo son los costos de mano de obra que están subiendo.

"Los costos de materiales también han subido. Los precios de bienes básicos también se han elevado", apuntó Rockowitz. "Ha habido presiones generales en los costos…a pesar de la fragilidad del mercado".

Los minoristas tendrán que absorber esos costos sin trasladarlos a los agobiados consumidores.

"La mayoría de los minoristas están aceptando los precios más altos, no tienen alternativa. No sólo China está subiendo. Es en toda parte. Y en cuanto a pasarle ese costo al consumidor en este mercado, creo que es más difícil. Así que lo que los minoristas están considerando ahora es cómo ser más eficientes.

En cuanto a su visión de la economía, Rockowitz a percibido una alteración en la confianza de los consumidores durante las últimas semanas.

"Aunque el negocio no va de picada de ninguna manera, no está tan robusto como lo estaba para los comerciantes" argumenta Rockowitz. "No se trata de una doble desaceleración económica. El consumidor está gastando…Eso es un cambio y no sabemos cuánto tiempo va a durar".

Li & Fung tiene sus raíces en una compañía comercial fundada en China en 1902. Ahora ayuda a comerciantes a obtener y enviar bienes desde centros de fabricación en Asia hasta las estanterías en Estados Unidos y Europa. Las ganancias de la compañía se recuperaron durante la primera mitad del año comparado con el año anterior, cuando el comercio global virtualmente se detuvo. Ganancias por acción incrementaron 55% a US$278 millones en US$6.640 millones de ingresos, los cuales subieron 12%. Rockowitz lo calificó como "el mejor medio año que jamás hemos tenido".