17 nov. 2010

En defensa de Ben Bernake

Por Alan S. Blinder

La ignorancia no es una dicha, especialmente cuando su economía está tambaleando y se necesitan políticas sólidas.

Durante meses, hemos asistido al espectáculo de la gente que sostiene que Keynes estaba equivocado. De alguna forma, el gasto adicional del gobierno en realidad reduce el empleo- incluso cuando la economía tiene enormes cantidades de capacidad ociosa y trabajadores no utilizados desesperados por trabajar, incluso cuando el banco central evitará que las tasas de interés suban para generar gastos privados. ¿En serio?

Una frase que ha tenido éxito en estos días es "gasto que mata empleos". Hmmm. ¿Cómo, exactamente, mata empleos cuando hay capacidad ociosa y ninguna amenaza de que suban las tasas de interés? ¿Confundido? También lo estoy yo.

El renacimiento antikeynesiano ha sido tremendamente desalentador. Pero ahora el equivalente económico de la Sociedad de la Tierra Plana está volviendo su furia hacia Ben Bernanke y la Reserva Federal. Los críticos que van desde el ministro alemán de Finanzas, Wolfang Schauble hasta la favorita del Tea Party Sarah Palin-lo que de por si es un rango amplio- han hablado como si Bernanke y compañía hubiesen perdido la razón y se estuvieran embarcando en una desventura de políticas salvajes.

Parece como si el país y el mundo necesitaran refrescar sus conocimientos de economía. Entonces comencemos por lo básico.

El plan de la Fed es comprar alrededor de US$600.000 millones adicionales de títulos del gobierno en alrededor de 8 meses, creando más reservas bancarias ("emitiendo dinero") para hacerlo. Esta política es una versión del relajamiento cuantitativo, o "RC" para abreviar. Y dado que la Fed ya lo ha hecho antes, este episodio ha sido llamado "RC2".

Aquí está la primera pregunta: cuando los bancos centrales quieren estimular sus economías ¿cómo lo hacen normalmente? Si usted respondió "bajando las tasas de interés de corto plazo" tiene medio punto. Para tener un punto entero, tiene que explicar cómo: crean nuevas reservas bancarias para comprar los títulos del gobierno de corto plazo (en Estados Unidos son mayoritariamente bonos del Tesoro). Sí, emiten dinero.

Pero las tasas de interés de corto plazo están en prácticamente cero en Estados Unidos ahora, así que en cambio la Fed quiere bajar las de medio y largo plazo. ¿Cómo? Lo adivinó: creando nuevas reservas para comprar títulos públicos de mediano y largo plazo.

Esto se ve muy similar a la política monetaria habitual. Sin embargo los críticos la están catalogando como un abandono radical de prácticas pasadas y un experimento peligroso.

La otra acusación es que "RC2" será inflacionario. Parcialmente cierto. La Fed realmente quiere un poco más de inflación porque, ahora y en el futuro cercano, está por debajo de la meta informal de entre 1,5 y 2%. De hecho, hay cierta preocupación de que la inflación caerá por debajo de cero, hasta convertirse en deflación. La Fed, gracias a Dios, está determinada a impedir eso. No queremos ser el próximo Japón ¿o sí?.

¿Pero la Fed podría equivocarse y producir demasiada inflación?, Sí, podría dejándonos con, digamos, una inflación del 3% en lugar de una de 2%. O podría errar en la dirección opuesta y producir solamente 1% de inflación. Ninguno de los desenlaces es deseable pero cada uno de ellos es bastante tolerable. Para crear los temibles niveles de inflación imaginados por sus críticos más extremos, la Fed tendría que ser increíblemente incompetente, algo que no es.

La última acusación importante, hecha especialmente por algunos funcionarios extranjeros, es que la nueva política de la Fed equivale a una manipulación de la moneda: bajar deliberadamente el valor internacional del dólar para ganar una ventaja competitiva para los exportadores estadounidenses. ¿Hay algo de verdad en esto? No, si es que las palabras tienen algún significado.

Los textos de economía enseñan que un efecto colateral tradicional de la reducción de las tasas de interés por parte de un banco central es un tipo de cambio más bajo. En realidad, las cosas no siempre funcionan así en el mundo real; a veces en cambio el crecimiento más fuerte empuja hacia arriba a la moneda. Sin tomar en cuenta esta evidencia contradictoria, se asume comúnmente que la política monetaria expansiva deprecia la moneda. Esa es la razón por la que algunos gobiernos extranjeros, especialmente los más mercantilistas, están apopléticos. Lo que para nosotros es una baja para ellos es un alza.

Pero llamar al RC2 una "manipulación de la moneda" es un grotesco abuso del lenguaje. Después de todo, el dólar estadounidense es una moneda que fluctúa. Muchos factores, entre los que está la política monetaria pero que no se limitan a ésta, influyen el tipo de cambio, que cambia cada minuto. Pero la Fed no intervendrá para empujar hacia abajo al dólar. Si el dólar sube en lugar de caer, pues, como dicen, "así es la vida".

Más importante, Estados Unidos es un país soberano con derecho a tener su propia política monetaria. Así que me sorprendí cuando un colaborador de alto nivel del presidente ruso sugirió que la Fed debería consultar a otros países antes de tomar decisiones de política importantes. ¿Me lo repite? Un banco central independiente ni siquiera consulta con su propio gobierno.

Finalmente, está ese viejo duende: consistencia. Los críticos nos dicen que el relajamiento cuantitativo no dará a la economía estadounidense mucho impulso sino que nos llevará a una inflación desenfrenada. ¿Ambas cosas? ¿ Cómo funciona eso?.

Si comprar bonos del Tesoro es una herramienta débil, un punto de vista con el que siento cierta simpatía, entonces no debería ser algo muy inflacionario. No hay un enlace mágico entre el crecimiento del balance del banco central y la inflación. La gente, las empresas y los bancos tienen que tomar acciones – como gastar más, invertir más y prestar más- para conectar ambas cosas. Si no lo hacen, no tendremos ni un crecimiento más rápido ni una inflación mayor, sino simplemente más reservas bancarias ociosas.

Lo que la Fed propone no es algo ni a prueba de tontos ni perfecto. Francamente, no es la política que yo elegiría. Como he escrito antes, me gustaría que la Fed comprara títulos privados y redujera la tasa de interés que paga por las reservas, incluso haciéndolas negativas. Esto haría que salieran las reservas fuera de los bancos hacia algunos usos productivos.

Pero no manejo la Fed. Quizás las ideas del presidente Bernanke son mejores que las mías y, en cualquier caso, el planificado relajamiento cuantitativo es mucho mejor que no hacer nada. No es un disparo en la oscuridad, ni un abandono radical de la política monetaria convencional y ciertamente no es una forma de manipulación de la moneda.

Conozco a Ben Bernanke. Es un amigo mío. Y los críticos que van desde Schauble a Palin no son Ben Bernankes.

Blinder es profesor de economía y asuntos públicos en la universidad de Princeton, presidente del Promontory Interfinancial Network y es un ex vicepresidente de la Reserva Federal.