13 dic. 2010

China promete un enérgico combate contra la inflación

Por Andrew Batson y Aaron Back

BEIJING— El máximo liderazgo chino se comprometió a actuar de forma más enérgica para combatir la inflación, en un momento en que las cifras muestran que los precios están subiendo al ritmo más acelerado en más de dos años.

Un comunicado difundido el domingo al terminar la Conferencia Central de Trabajo Económico que se realiza anualmente dijo que los líderes chinos acordaron "colocar la estabilización generalizada de los precios en una posición más prominente" entre las prioridades de la política económica.

El presidente Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao se dirigieron a la conferencia, un encuentro de funcionarios de los gobiernos locales y central que fija las prioridades económicas para el próximo año. El nuevo lenguaje proveniente de uno de los eventos clave en la calendario económico chino probablemente refuerce las ya generalizadas expectativas de un alza en las tasas de interés y una reducción del crédito en los próximos meses.

[China]

El banco central elevó las tasas en octubre e incrementó los requisitos de reservas para los bancos comerciales tres veces en los últimos 30 días. El último tuvo lugar el viernes.

El inesperado brote inflacionario ha cambiado las prioridades del gobierno. El índice anualizado de precios al consumidor subió 5,1% en noviembre, el mayor aumento desde julio de 2008, según datos oficiales divulgados el sábado. La cifra supera el avance de 4,4% en octubre y estuvo por encima de las previsiones del mercado.

Los precios de los alimentos fueron uno de los factores que más contribuyeron a la inflación de noviembre, ya que subieron 11,7% con respecto a noviembre del año pasado, más que el 10,1% de octubre. Pero la inflación no vinculada a los alimentos trepó 1,9% en relación a un año antes luego del aumento de 1,6% en octubre. Otros indicadores de actividad económica también repuntaron, una señal de que las presiones inflacionarias podrían estarse propagando más allá de los alimentos.

"La economía china está, obviamente, mostrando señales de sobrecalentamiento", dice la analista de J.P Morgan Chase & Co., Qian Wang. Aunque la economía mundial comienza a recuperarse, China probablemente eleve el gasto fiscal el próximo año para comenzar el nuevo plan quinquenal que llevará al lanzamiento de muchos proyectos de infraestructura, explicó.

La producción industrial, un barómetro clave en una economía impulsada por el sector manufacturero, creció 13,3% en noviembre con respecto al mismo lapso del año previo, informó la Oficina Nacional de Estadísticas, acelerándose con respecto al 13,1% de octubre. Asimismo, la inversión urbana en activos fijos, el principal indicador del país del gasto de capital, aumentó 24,9% respecto a un año atrás en el período enero-noviembre, acelerándose con respecto al 24,4% del período enero-octubre.

La Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, la principal agencia china de planificación económica, le restó importancia al repunte en los precios. En una declaración difundida el sábado, sostuvo que el aumento de noviembre fue impulsado fundamentalmente por "factores temporales y estacionales" y que la inflación se ubicará en 5% o menos en diciembre. Para entonces, algunas de las recientes medidas del gobierno para moderar los precios de los productos agrícolas, incluyendo la imposición de controles de precios, empezarán a dar frutos.

A algunos economistas, sin embargo, les preocupa que el problema sea más grave. "Es un poco alarmante que haya evidencia de presiones en precios que no son de los alimentos. Es el segundo mes en que los precios de otros productos han subido. El asunto de la inflación recién comienza", advirtió Tom Orlik, economista de la firma de investigación Stone & McCarthy Research Associates.

El comunicado de la conferencia reiteró el reciente anuncio de que la política monetaria y de crédito del próximo año será "prudente" en lugar de "moderadamente expansionista" como lo fue este año, pero no brindó metas específicas ni predicciones.

En un indicio de que el gobierno podría estar dispuesto a aceptar que el crecimiento se enfríe para atacar otros problemas, la declaración llamó a "no perseguir ciegamente el alto crecimiento" y en su lugar concentrarse más en "la calidad y la eficiencia del crecimiento, en el incremento del empleo y en la mejora de los niveles de vida".

Fuente: WSJ