8 mar. 2011

FMI advierte: “El crecimiento por sí mismo no es suficiente”

“Las economías de América Latina están creciendo rápidamente, impulsadas por las condiciones favorables de financiamiento externo y los precios elevados de las materias primas. Pero están surgiendo señales de recalentamiento que podrían resultar preocupantes: el aumento de la inflación, el rápido crecimiento del crédito y el auge de los mercados de valores”, afirmó Dominique Strauss-Kahn, Director Gerente del FMI, en su blog “Diálogo a Fondo”.

Para el FMI, en los últimos años, América Latina ha disfrutado de un tremendo dinamismo económico y un aumento de la calidad de vida de su población. Pero ahora, frente a nuevos retos, la pregunta que debe plantearse es: ¿cuál es la mejor manera de mantener este progreso?

“Existe una profunda desigualdad en la región, con cerca de la tercera parte de su población viviendo aún en pobreza. Los innovadores programas de transferencias condicionadas de dinero —como por ejemplo el programa bolsa familia en Brasil— están jugando un papel muy importante y de hecho están siendo emulados alrededor del mundo. Otras prioridades como el aumento del gasto social y la mejora de la calidad de prestación de los servicios, tanto en educación, salud y infraestructura pública, son también prioridades fundamentales”.

En resumen, América Latina ha recorrido un largo camino durante la última década. Pero la transformación de la región aún no ha concluido. Los líderes de toda la región deben capitalizar al máximo las actuales condiciones favorables, haciendo que la transformación de sus países vaya un paso más allá, y así asegurar que los beneficios del crecimiento sean compartidos ampliamente en sus sociedades.

“¿Están preparadas las economías regionales para enfrentar las épocas de vacas flacas? Permítanme mencionar dos áreas en las que los países de América Latina harían bien en concentrar sus esfuerzos. Para empezar, está el aspecto del espacio fiscal, los países deberían recomponer el espacio fiscal perdido, y de hecho, ir más allá, cuando sea necesario, para disminuir sus deudas a niveles que sean seguros. Panamá es uno de los países en América Latina que ya está yendo en esta dirección. En segundo término se presenta el tema de la estabilidad financiera. Necesitamos mejores instrumentos para vigilar los riesgos. Los organismos de regulación y supervisión deben estar facultados para adoptar medidas preventivas tempranas. Aquí en América Latina varios países —incluido Brasil— están ya fortaleciendo sus regulaciones financieras macroprudenciales”, señaló el representante del FMI.

Apelando a la reflexión en los líderes regionales, Dominique Strauss-Kahn se pregunta: “En momentos en que la crisis financiera mundial recién se desvanece de nuestra memoria, puede parecer prematuro pensar en posibles shocks futuros. Pero la economía mundial aún es vulnerable a ciertos riesgos y siempre es bueno estar preparados para posibles cambios en el contexto económico. La experiencia de América Latina en la última crisis, que la capeó mucho mejor que casi todas las demás, demuestra las ventajas de establecer mecanismos amortiguadores y reducir la exposición al riesgo en épocas de bonanza. En la última década, diversos países de la región fortalecieron sus marcos de política económica, redujeron su deuda pública, aumentaron sus reservas de divisas, permitieron una mayor flexibilidad cambiaria y mejoraron los mecanismos de supervisión y regulación financiera. Todos estos elementos contribuyeron al éxito de la región”, indicó.

Fuente: Burson-Marsteller Perú