10 may. 2011

España estudia una estructura de 'banco malo' para las cajas de ahorros

Por Sara Schaefer Muñoz y Christopher Bjork

MADRID—Con la lucha de los bancos de ahorros de España por atraer las tan necesitadas inversiones privadas, el Banco de España se acerca a una variación del modelo de "banco malo" que apunta a tranquilizar a los inversionistas a la vez que minimiza el riesgo para el gobierno.

El modelo, en el cual prestamistas individuales crean un supuesto banco malo que mantiene activos tóxicos y está respaldado por fondos estatales, muestra de qué manera España está incrementando sus esfuerzos para atraer dinero privado mientras busca tapar un agujero de capital de 14.000 millones de euros (US$20.200 millones) en el sector financiero.

El Banco de España apoyó con anterioridad a la nueva estructura de "banco malo" en el caso de un solo banco de ahorros, el Banco Financiero y de Ahorros SA, un prestamista con 320.000 millones de euros en activos que planea cotizar la porción más sana de su banco este verano.

Pero ahora, la idea se está expandiendo a otros bancos, o cajas, que estaban teniendo dificultad para atraer inversiones privadas. De acuerdo a personas cercanas al asunto, por lo menos otros tres prestamistas —Banca Cívica, Banco Mare Nostrum y Caja de Ahorros del Mediterráneo— están conversando con reguladores acerca de una estructura similar.

Esto decisión indicaría que las autoridades españolas están descubriendo que quizás deban ofrecer cierto freno si los inversionistas privados se comprometen con un sector que aún se encuentra manchado por los males del mercado de bienes raíces de España. La explosión de la burbuja de bienes raíces luego de una década es la principal razón por la que los préstamos de cobro dudoso de los bancos llegaron a 112.500 millones de euros en febrero, la última información disponible. Las cajas mantienen prácticamente la mitad de los préstamos y depósitos del país, y una parte igual de la mala deuda en el sistema.

"Contar con bancos buenos y malos no era algo aceptable para el Banco de España tres meses atrás", dijo David Franco, socio de Freshfields Brucklaus Drenger LLP en Madrid. "Ahora se dieron cuenta de que es algo con lo que tienen que convivir".

Un vocero del Banco de España declinó formular comentarios.

España ha estado ocupada enfrentando problemas en su sector financiero todo el año pasado, ansiosa por mostrar a los inversionistas que sus finanzas están bajo control y que el país no necesitará de un rescate como sus vecinos europeos. Frente a las preocupaciones sobre posibles pérdidas para el banco sobre la ponderación del costo de financiación del gobierno y su calificación crediticia, España obligó a la consolidación entre sus bancos de ahorros, los cuales tradicionalmente eran prestamistas locales, controlados políticamente, y aumentaron sus requisitos de capital.

Funcionarios españoles han dicho que las inversiones privadas, no los fondos estatales, ayudarán a llenar el agujero de capital de los bancos. Pero los atribulados activos de bienes raíces que se encuentran aún en los libros de los bancos dificultan la atracción del dinero proveniente del sector privado.

Un acontecimiento clave ocurrió cuando recientemente el Banco Santander SA y otros bancos más grandes se negaron a comprar la Caja de Ahorros del Mediterráneo, un prestamista pequeño de la ciudad costera de Alicante, cuya fusión con varios otros prestamistas no resultó. Los bancos más grandes dejaron en claro que no estarían interesados sin una especie de protección de activos o ayuda por parte del gobierno, dijeron personas cercanas a las conversaciones.

Incluso así funcionarios españoles están ansiosos por evitar una situación en la que tengan que hacerse cargo de un banco, o comprar los activos de un mal banco, como lo ha hecho Irlanda. La Agencia Nacional de Manejo de Activos de Irlanda (NAMA), compró activos de bienes raíces comerciales con enormes descuentos, forzando bruscas rebajas en todo el sector y más agujeros de capitales que debieron llenarse en su mayoría con dinero de contribuyentes.

La toma de un banco en este punto sería también difícil de aceptar políticamente, en cambio el Banco de España propugna una variante menos arriesgada de un mal banco. Eso permitiría que un banco recoja los activos en problemas, tal como miles de millones de euros en propiedades en ejecución y malos préstamos, de promotores inmobiliarios en dificultades, y los deposite en un sector de mal banco dentro de todo el banco. El banco malo estaría financiado por los mejores activos y apoyado por acciones preferenciales del vehículo de recapitalización del Estado.

Las acciones de este vehículo, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), deberán devolverse luego de varios años. Si las acciones del Banco de España no se devuelven luego del período de tiempo estipulado, se convierten en patrimonio común de todo el banco, no sólo del banco malo, lo que minimiza el estado de riesgo para el gobierno.

Mientras tanto, los inversionistas compran solamente dentro del sector de "banco bueno" de la institución.

Fuente: WSJ