26 ago. 2011

Bernanke no ofrece señales de un estímulo inminente

Por Luca Di Leo

JACKSON HOLE, Wyoming (Dow Jones)--El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dijo el viernes que el banco central está preparado para proporcionar más soporte a la economía del país, pero no sugirió medidas inminentes pese a las nuevas señales de debilidad en el crecimiento económico.

En su discurso ante encargados de política monetaria de todo el mundo reunidos en Wyoming, Bernanke no entregó detalles sobre las herramientas que le quedan al banco central para impulsar la economía, lo que habría sido una señal de que la Fed está inclinada a tomar nuevas medidas.

En cambio, el funcionario sostuvo que la Fed extenderá su reunión de mediados de septiembre a dos días para analizar las opciones a seguir por el banco central.

"El comité continuará evaluando el panorama económico a la luz de la información que surja y está preparado para utilizar sus herramientas según sea pertinente a fin de promover una recuperación económica más sólida en un contexto de estabilidad de precios", sostuvo Bernanke.

El viernes, el Departamento de Comercio revisó a la baja su estimación para el crecimiento del producto interno bruto en el segundo trimestre. El PIB creció a una tasa anual del 1,0% entre abril y junio. Originalmente, el gobierno estimó una tasa de crecimiento del 1,3%. En el primer trimestre del año, el PIB creció apenas un 0,4%.

Bernanke sostuvo que la recuperación estadounidense, que ahora se extiende por más de dos años y medio, sigue siendo "modesta". El titular del banco central reconoció que el ritmo del crecimiento ha sido más lento que lo que la Fed esperaba. Sin embargo, se mostró más optimista sobre el largo plazo, al señalar que la economía no quedó con una cicatriz permanente producto de la crisis financiera.

"Si bien ciertamente existen problemas importantes, los indicadores fundamentales del crecimiento de Estados Unidos no parecen haber sido alterados de manera permanente por los shocks de los últimos cuatro años", señaló el titular de la Fed durante el encuentro, que este año se concentra en las perspectivas de crecimiento de largo plazo para la economía global.

En Estados Unidos, los bancos están mucho más saludables ahora, el sector manufacturero ha crecido un 15% desde su punto más bajo y los hogares han logrado avances en reparar sus hojas de balance, destacó Bernanke.

No obstante, advirtió que la tensión financiera continúa siendo un lastre significativo para la recuperación tanto en Estados Unidos como en el extranjero.

El presidente del banco central espera que la inflación se ubique en o por debajo del 2% tras la moderación de los precios del petróleo y otros bienes básicos globales.

Bernanke afirmó que la política de la Fed no puede hacer mucho por la tendencia a largo plazo de la economía e instó al Congreso a solucionar el déficit presupuestario de una forma que no perjudique a la economía. Afirmó que Estados Unidos necesita un mejor proceso de toma de decisiones fiscales.