6 nov. 2009

Crece el pesimismo sobre la demanda de petróleo

Por Spencer Swartz

La Agencia Internacional de Energía hará una revisión "sustancial" a la baja a su predicción a largo plazo de la demanda de global de crudo, según una fuente al tanto, lo que marca el segundo año en el que el grupo ha recortado sus previsiones sobre la sed mundial por petróleo.

El menor crecimiento previsto en la demanda deja a la AIE en el campo que se opone a la visión popular de que la demanda por crudo crecerá rápidamente luego de que el mundo salga de la recesión. Una perspectiva ampliamente compartida reza que la demanda a largo plazo crecerá rápidamente debido al aumento en la riqueza de los mercados emergentes y el consumo en lugares como China e India.

Sin embargo, la AIE, que asesora a los principales consumidores del mundo en asuntos energéticos, usará su reporte de Perspectivas Mundiales de Energía para predecir que el aumento en las medidas de eficiencia energética en los países en desarrollo y la legislación de cambio climático ayudarán a desacelerar el consumo global de petróleo. Una caída en la actividad industrial a causa de la recesión, también es un gran factor en la revisión a la baja.

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Una fuente al tanto de los planes de la AIE dijo que tales "políticas de gestión de demanda" están teniendo más impacto de lo que se esperaba en el mundo desarrollado, el cual actualmente representa cerca del 55% del consumo mundial de crudo. La previsión de la AIE, una guía para las tendencias de la industria, será publicada el 10 de noviembre.

El año pasado, la IEA recortó 10 millones de barriles al día a su proyección a largo plazo y pronosticó que el consumo en 2030 alcanzará los 106 millones de barriles al día, cerca de 25% por encima de los niveles actuales. Aún no hay claridad sobre como se compara eso a los recortes que se cree que hará a la predicción de este año la AIE, que ocasionalmente ha sido criticada por ser demasiado optimista.

La previsión de la AIE la pone en una creciente lista de analistas de la industria que están tomando una posición más cautelosa con respecto a la demanda futura. Philip Verleger, un veterano economista independiente, piensa que los consumidores mantendrán la demanda de petróleo bajo control a lo largo de la próxima década, en parte como resultado de la lucha de los políticos contra el cambio climático al exigir nuevos estándares de eficiencia energética en todo, desde vehículos hasta edificios.

"El aumento en el consumo global a lo largo de los próximos 10 años podría ser mínimo", opina Verleger.

Si los pesimistas están en lo cierto, los aumentos futuros en el precio del crudo podrían ser frenados a medida que un consumo más débil aumenta el suministro mundial de petróleo en miles de millones de barriles. En su forma actual, algunos analistas creen que el crudo podría subir a US$200 el barril en algunos años, frente al nivel actual de US$78.

También implicaría que la tasa de crecimiento global anual de consumo de crudo de cerca de 2% que se vio a principios de esta década, la principal razón para que los precios hubieran alcanzado el récord de US$147 por barril el año pasado, podría ser una anomalía y que una variación anual de entre 0,5% a -1% es la norma, según varios cálculos de los analistas.

Claro, hay que mencionar que el mundo ha pasado por períodos de alzas de la eficiencia energética en el pasado que se han casi desvanecido después de que entraran nuevos suministros al mercado y los precios cayeran, como sucedió en la década de los 90. Se necesitará mucha más energía, incluyendo la nuclear y el crudo, para potenciar la creciente actividad económica en China, el segundo consumidor de petróleo del mundo después de EE.UU. y otros mercados. Además, los ahorros generados por los productos y procesos más eficientes podrían estimular un mayor comercio y, por lo tanto, más demanda de crudo.

Sin embargo, hay suficientes razones para pensar que la tasa a la que los consumidores utilizan el petróleo puede perder más revoluciones de lo que anticipan muchos participantes de la industria. "Hay una suposición en el mercado actualmente de que volveremos a los viejos tiempos de mucha demanda de crudo, pero nosotros creemos que estamos entrando a un nuevo tipo de días" en los que el crecimiento del consumo será mucho más limitado, dijo Dan Yergin, presidente de IHS Cambridge Energy Research Associates.

Yergin dice que varios factores están motivando a las compañías y consumidores a exprimir lo que más puedan sus gastos de energía. Entre ellos se encuentran la seguidilla de precios récord de los últimos años, la amenaza de que los obstáculos políticos en varios países productores desaceleren la entrega de nuevos barriles al mercado y la lucha contra el cambio climático.

Deutsche Bank cree que la demanda global alcanzará su cenit en 2016, cuando el consumo alcance su máximo nivel en cerca de 90 millones de barriles al día, frente a los actuales 85 millones de barriles, debido a las ganancias por eficiencia y los avances tecnológicos que se darían en el sector de vehículos eléctricos, los cuales reducirían la demanda.

Fuente: WSJ