24 nov. 2010

El temor de un efecto dominó se propaga por la Unión Europea

Por Tom Lauricella, Stephen Fidler y Mark Gongloff

El nerviosismo de los mercados financieros se acentuó en Europa en medio de una venta generalizada de euros y bonos de algunos de los países más endeudados de la zona euro, desvaneciendo las esperanzas de que un rescate internacional de Irlanda aliviaría la presión sobre otros gobiernos.

Los precios de los bonos españoles y portugueses cayeron significativamente ayer y el rendimiento de los títulos alemanes subió a niveles récord, según datos de la firma Markit. El euro cayó por debajo de US$1,34 por primera vez en dos meses.

"Las personas que están apostando a un contagio probablemente están en lo correcto", dice David Gilmore, estratega de Foreign Exchange Analytics, una firma de divisas. "No hay nada en realidad que detenga el próximo efecto dominó en el mercado", agregó.

La inquietud en Europa, combinado con los eventos en la península de Corea, se sintió en los mercados estadounidenses. El Promedio Industrial Dow Jones cayó 142,21 puntos a 11.036,37, mientras que los precios de los bonos del Tesoro saltaron.

La canciller alemana, Angela Merkel, subrayó la grave situación que enfrenta el euro al calificar la crisis en Irlanda como "muy preocupante" para la región. "Estamos en una situación extraordinariamente seria en lo que concierne al euro", dijo Merkel en un discurso durante una conferencia de empresarios alemanes el martes.

El empeoramiento de la situación en Europa tomó a varios operadores con la guardia baja. La atención en las últimas semanas se había concentrado en el impacto del relajamiento cuantitativo implementado por la Reserva Federal de Estados Unidos. Y a fines de la semana pasada, muchos inversionistas pensaron que la situación de Irlanda estaba a punto de ser resuelta. Pero con la disolución el lunes de la coalición gubernamental en Irlanda, el contagio está nuevamente en la mente de los inversionistas.

El rescate de irlanda por parte de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional siguió a inyecciones masivas de capital del gobierno para salvar a los bancos que sufrieron grandes pérdidas. Esto ha llevado la mirada a bancos en España y Portugal. Entre tanto, Portugal reportó el lunes que su déficit presupuestal en los 10 primeros meses del año se amplió comparado con el mismo lapso de 2009. (Más sobre España en la nota de abajo).

"Creo que los mercados se han dado cuenta de que estos son problemas sistémicos que van a necesitar soluciones sistémicas", dijo Brian Yelvington, estratega de renta fija de la firma Knight Capital.

Los economistas dicen que el contagio, en el que la pérdida de confianza del mercado en una economía se transmite a otras, puede transmitirse por conexiones comerciales, similitudes económicas o lazos financieros, aunque no todos son relevantes en todos los casos. Una desaceleración económica en un país puede golpear las exportaciones de un socio comercial o reducir los ingresos por turismo. Un colapso en el valor de los activos financieros en un país puede mermar la confianza en los bancos de otro si estas instituciones poseen mucho de esos activos.

Una segunda fuente del contagio es cuando los inversionistas identifican factores de una economía en problemas y ven rasgos similares en otra. Aunque Portugal no tiene problemas bancarios de la escala de Irlanda o un déficit presupuestario tan grande como el de Grecia, sí tiene una desafortunada combinación de déficits presupuestarios, una alta deuda gubernamental y un bajo crecimiento que preocupa a los inversionistas.

Un tercer mecanismo de contagio es a través de portafolios de inversionistas. Aquí, las caídas en los precios de una clase de activo causa que los inversionistas vendan otros activos. Particularmente notable es la concentración de los tenedores de deuda en España. Ayer, el diferencial entre los bonos españoles y alemanes subió a 2,36 puntos porcentuales, el punto más alto desde 1999.

Para los fondos de cobertura y otros gestores de dinero, determinar cómo negociar mejor en medio de la agitación ha sido complicado por muchos factores.

Muchos dicen que no están muy seguros de hacer apuestas especulativas a través del mercado de seguros contra cesación de pagos, debido a que las transacciones en este tipo de instrumentos para Portugal y España es relativamente poco frecuente. En lugar de eso, muchos gestores están mirando la posibilidad de negociar deuda de empresas financieras en países como Irlanda y Portugal, al apostar a que alguna de esa deuda perderá valor.

Fuente: WSJ