11 ene. 2011

Francia ve en el modelo alemán el camino al crecimiento

Por Sebastian Moffett

PARÍS—El gobierno francés cree tener la cura para sus problemas de lento crecimiento y reducción de capacidad industrial: ser más alemán.

Las automotrices francesas calculan que su producción en 2010 fue equivalente a poco más de la mitad de los vehículos que fabricaron en el país hace cinco años. Entretanto, la producción alemana de automóviles se ha mantenido casi igual durante el mismo lapso.

"Admiro el modelo alemán", dijo recientemente el presidente francés, Nicolas Sarkozy. "Necesitamos aprender sobre algunos aspectos".

El gobierno está llevando a cabo una comparación detallada de su sistema fiscal con el alemán, el cual impone menos impuestos corporativos y de nómina que el francés.

"El punto de partida para este estudio es la convergencia con Alemania", dijo en diciembre François Baroin, ministro de Presupuesto. "Es para hacer más competitiva a nuestra economía".

Tradicionalmente, Alemania ha crecido más por la inversión y las exportaciones, las cuales están en auge actualmente gracias a la demanda de China, y suele tener un menor déficit presupuestal que Francia.

El país galo, en contraste, durante la década pasada creció principalmente mediante el consumo, ayudado también por el gasto público. El gobierno no ha registrado un superávit presupuestal en más de 30 años. Sin embargo, ese modelo se ha visto amenazado por los últimos dos años de crisis económica, que han elevado el déficit francés.

Francia planea anunciar que su crecimiento económico para 2010 fue de 1,6% y prevé una expansión de menos de 2% en 2011 y 2012, según la Comisión Europea. Por su parte, Alemania estima un crecimiento de 3,7% para 2010, seguido por una expansión de más de 2% para los próximos dos años. Se calcula que el déficit presupuestal de Francia alcanzará 7% del Producto Interno Bruto en 2012; mientras que Alemania prevé que el suyo caiga por debajo de 3%, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El gobierno francés aún no enfrenta los problemas de financiamiento que padecen Irlanda y Grecia, los cuales necesitaron paquetes de rescate internacionales, o Portugal y España que ahora pagan 3,6 puntos porcentuales más que Alemania en sus créditos. A pesar de la especulación reciente, las agencias de calificación han mantenido el grado AAA de los bonos de Francia, y el país sólo paga 0,4 de punto porcentual más que Alemania en sus créditos.

Un motivo por el que las agencias de calificación aprueban a Francia es su determinación de reducir el déficit presupuestal. Entre otros incrementos impositivos para 2011, la tasa mayor del impuesto sobre la renta (en ganancias sobre 70.830 euros, unos US$94.118) se incrementará de 40% a 41% .

Sin embargo, estos incrementos a los gravámenes podrían afectar la campaña de reelección de Sarkozy en 2012. En 2007, el mandatario fue electo luego de prometer reducir los impuestos: se dirigió a la creciente legión francesa de exiliados por cuestiones fiscales y les imploró que regresaran.

El gobierno también está considerando derogar el impuesto al patrimonio y su "escudo fiscal", un mecanismo que impide que algún contribuyente pague más de 50% de sus ingresos en impuestos.

Sarkozy cree que el impuesto al patrimonio ocasiona que las empresas y los contribuyentes adinerados se muden de Francia a otros países con regímenes menos costosos. El escudo fue diseñado para detener este flujo hacia el exterior, pero las cifras del gobierno muestran que las personas adineradas siguen dejando el país. Además, el escudo es poco popular en un país donde mucha gente repudia que el gobierno devuelva grandes cantidades de dinero a los ricos.

"Cuando Alemania se deshizo de su impuesto al patrimonio, también se deshizo de su escudo fiscal", dijo Sarkozy en noviembre. "Nosotros debemos crear un sistema fiscal en el que nuestras contribuciones sean comparables y compatibles" con los impuestos alemanes.

Fuente: WSJ