12 ene. 2011

Los gobiernos europeos debaten la ampliación del fondo de rescate

Por Marcus Walker y Stephen Fidler

BERLÍN (EFE Dow Jones)--Los gobiernos de la Unión Europea están discutiendo las propuestas de aumentar el fondo de rescate de 440.000 millones de euros para países del bloque con problemas financieros, un reconocimiento de que el fondo podría ser insuficiente si la crisis de deuda se extiende a España, según autoridades europeas.

No se ha tomado aún ninguna decisión, y no se espera que se tome en la reunión de los ministros de finanzas de la UE de la próxima semana, señala un alto cargo europeo, que destaca que apenas se ha usado aún la capacidad actual del fondo.

Responsables de los ministerios de finanzas europeos están debatiendo el lunes y el martes en Bruselas una posible modificación del principal mecanismo de rescate, la Línea de Crédito Europea de Estabilidad Financiera, EFSF en inglés. Están preparando el trabajo para la reunión de ministros de la próxima semana, pero lo sensible del asunto hace que una decisión pueda llevar semanas, dijeron las autoridades.

Aunque el EFSF está respaldado por garantías de crédito de los miembros de la eurozona de hasta 440.000 millones de euros, su capacidad de préstamo es significativamente menor, en parte debido a la necesidad de mantener garantías excedentes para asegurar una calificación crediticia libre de riesgo para los bonos que emite la propia EFSF.

Una propuesta estudiada por los gobiernos de la UE es aumentar la capacidad de préstamo efectiva de la EFSF hasta la cifra anunciada de 440.000 millones de euros, lo que exigiría un incremento considerable de las garantías de los países más fuertes financieramente, como Alemania y Francia.

Otras ideas que se están debatiendo incluyen que la EFSF compre deuda soberana de la eurozona en los mercados secundarios, en sustitución de parte de las actividades de compra de bonos llevadas a cabo por el Banco Central Europeo. Algunos gobiernos también quieren reducir los tipos de interés que se pagan por los préstamos de la EFSF, lo que facilitaría a países como Irlanda reducir el coste del pago de la deuda y reequilibrar sus cuentas.

Los gobiernos europeos están lejos de alcanzar un acuerdo, y Alemania es reticente a aceptar medidas que le exijan comprometer más dinero y suavicen las presiones de reformas sobre los países con mayores problemas financieros.

A los asesores de la canciller alemana, Angela Merkel, les preocupa el impacto político que tendría en Alemania una ayuda más generosa. Una mayoría de los votantes alemanes, así como muchos de los parlamentarios de la coalición de Merkel, se muestran hostiles a ayudar a los países del sur de Europa. La coalición de Gobierno se está viendo afectada en las encuestas antes de una serie de importantes elecciones regionales este año.

Sin embargo, al Ministerio de Finanzas alemán se le ve ahora más abierto a ampliar el importe del fondo de rescate. El ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, ha argumentado durante semanas que la UE necesita tomar medidas audaces para defender la divisa única.