28 feb. 2011

¿Pasó EE.UU. de la recesión a la fiesta?

Por Mark Gongloff

Uno por uno, los indicadores económicos y bursátiles han vuelto a niveles que imperaban antes del colapso de Lehman Brothers en 2008, recuperándose convincentemente de algunos de los peores efectos de la crisis financiera.

La bosa ha duplicado su valor desde el mínimo que registró durante la recesión. El crecimiento económico y los paquetes de remuneración en Wall Street vuelven a estar en niveles récord. La brecha de rendimiento entre los bonos basura y los del Tesoro de Estados Unidos es la más pequeña desde 2007. Mientras, las fusiones y adquisiciones están al rojo vivo, como lo demuestra la reciente propuesta de unión entre NYSE Euronext y Deutsche Börse AG. La fascinación por las compañías tecnológicas está adquiriendo un cariz frenético: Facebook Inc. fue recientemente valorada en US$50.000 millones.

El regreso de estos y otros indicadores a niveles pre-crisis sugiere que la economía, las empresas y los mercados financieros se han fortalecido y están listos para andar por su cuenta.

Y si bien siguen apostando fuerte en el mercado, muchos inversionistas tratan de prepararse para lo que pasará a continuación. La recuperación de la economía y los mercados ha sido impulsada en gran parte por una agresiva intervención del gobierno. Como resultado, los inversionistas están preocupados por el costo final de acabar con la crisis, incluyendo qué pasará cuando el respaldo del gobierno empiece a menguar en los próximos meses.

"La recuperación es auténtica; hay razones muy reales que explican por qué hay crecimiento", dice Steven Romick, gestor del fondo FPA Crescent de First Pacific Advisors, una firma de gestión de capital de Los Ángeles. "Pero las ramificaciones de la forma en que se logró ese crecimiento también serán muy reales", advirtió.

[EE.UU.]

Gran parte del progreso de la economía y los mercados financieros es cortesía de los paquetes de estímulo del gobierno, especialmente los dos programas de relajamiento cuantitativo de la Reserva Federal. El segundo de ellos, un plan de US$600.000 millones para comprar bonos soberanos de EE.UU., caduca en junio.

"Todo el mundo entiende que un día se acabará la fiesta, y todos creen que pueden ser los primeros en salir", señala Howard Simons, un estratega de Bianco Research, en Chicago. "El día en que la Fed diga 'bien, se acabó, todos a casa', será un mal día".

Entre los problemas que sugieren que la crisis no es totalmente cosa del pasado se destacan un alto desempleo, un mercado inmobiliario maltrecho y las frágiles finanzas del gobierno.

El presidente Barack Obama dijo la semana pasada que se pronostica un déficit fiscal para 2011 de US$1,65 billones (millones de millones), o casi 11% del Producto Interno Bruto, el mayor desde la Segunda Guerra mundial. La deuda soberana ha escalado a 61% del PIB, la más alta desde 1952.

Algunos temen que la Fed podría demorarse demasiado en tomar medidas, dejando que la inflación se desboque. Después de dos rondas de apoyo excepcional a la economía, su balance suma unos US$2,5 billones. Ese efectivo podría alimentar un brote inflacionario. "La actividad real se está recuperando y la disposición de los inversionistas a asumir riesgos parece haber aumentado", indica Raghuram Rajan, profesor de finanzas en la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago. "¿Quiere decir eso que hemos vuelto a la normalidad? ¿Que todo marcha a las mil maravillas? La respuesta es que no", aseveró.

Mientras tanto, muchos de los síntomas de la crisis parecen haberse aliviado.

El PIB de EE.UU. ha vuelto a las cifras previas a la recesión y batió una nueva marca en el cuarto trimestre de 2010. La actividad manufacturera está en su nivel máximo desde 2004, según encuestas del Instituto de Gestión de Suministros y la Fed de Filadelfia.

El índice Standard & Poor's 500 terminó la semana pasada en 1.343,01 puntos, más del doble que el mínimo registrado durante el momento más negro de la crisis y el cierre más alto desde junio de 2008. El Promedio Industrial Dow Jones ha escalado hasta 12.391 puntos, un récord desde 2008. El martes, sin embargo, el índice retrocedió 1,44% para quedar en 12.212,79 unidades.

Incluso el golpeado mercado de empaquetar y vender deuda respaldada por activos está resucitando, con miles de millones de dólares en nuevos valores respaldados por hipotecas comerciales, préstamos para autos y otras deudas comerciadas en Wall Street.

Las arcas de Wall Street están más llenas que nunca. Los bancos registraron un año récord en remuneraciones en 2010.

BlackRock Inc., el mayor gestor de capital, vio cómo su ganancia neta se duplicó en el cuarto trimestre de 2010 en comparación al mismo lapso del año anterior.

"Por ahora, la crisis ha terminado y no creo que vuelva en el próximo año o dos", dijo Mary Chandler, una investigadora médica e inversionista particular de 54 años. "Pero volverá. Habrá otro 2008", pronostica.

Fuente: WSJ