4 mar. 2011

Trichet sorprende a los mercados

Por Brian Blackstone

FRÁNCFORT—El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, señaló el jueves que probablemente haya un alza de las tasas de interés el próximo mes. Esto representa un poderoso mensaje de que las preocupaciones sobre el sobrecalentamiento en Alemania y otras economías sólidas de la zona euro han cobrado importancia frente a los temores sobre la vulnerabilidad de los países periféricos.

Este sería el primer aumento de las tasas de la zona euro en casi tres años. "Es posible un incremento en las tasas de interés en la próxima reunión", comentó Trichet en una conferencia de prensa luego de que el banco votara para mantener su tasa de referencia para créditos en 1% por vigésimo segundo mes consecutivo. Dijo en numerosas ocasiones que se necesita "una fuerte vigilancia" sobre la inflación, una frase que el BCE ha utilizado en el pasado para dejar entrever que puede subir las tasas.

Aunque Trichet aclaró que un alza de tasas el próximo mes no era una certeza, la última vez que el BCE indicó que una era "posible", en junio de 2008, las subió en su siguiente reunión en julio, pocas semanas antes de que el colapso de Lehman Brothers desatara una crisis financiera global que llevó a la zona euro a una profunda recesión. El BCE fue duramente criticado por esa decisión, pero Trichet frecuentemente la menciona como muestra de su credibilidad en la lucha contra la inflación.

Los mercados financieros se vieron sorprendidos por la advertencia, que se produjo mucho antes de lo que los analistas esperaban. El euro subió y el rendimiento de los bonos se disparó, una mezcla que podría influir en la recuperación de la región, especialmente en el sur de Europa y en Irlanda, que ya enfrentan una combinación tóxica de estancamiento económico, alto desempleo y austeridad fiscal.

Subir las tasas ahora podría ser un obstáculo para lo que sigue siendo una recuperación lenta de la zona euro, especialmente en los países de la periferia, donde las hipotecas y otros créditos están estrechamente ligados a las tasas de interés de corto plazo. "Uno puede ver fácilmente en qué se podría traducir el dolor (de las alzas del BCE)", señala Nick Matthews, economista de Royal Bank of Scotland, que advierte sobre "una renovada ola de contagio".

[BCE]

"Una sola talla no sirve para todos", dice Ken Wattret, economista de BNP Paribas, en referencia a una tasa para los 17 países de la zona euro. Luego de mantener políticas expansivas durante tanto tiempo, crecen las preocupaciones al interior del ECB de que "las consecuencias puedan ser bastante negativas para el núcleo" del bloque, dice.

Reconociendo que persisten las dificultades en la región, la entidad acordó el jueves proveer a los bancos créditos ilimitados de hasta tres meses de plazo. Muchos bancos de los países periféricos, en especial Irlanda, dependen de esos préstamos para su financiamiento.

Las bajas tasas de interés del BCE, los abundantes préstamos bancarios y las compras de bonos parecían estar dirigidas a proteger a los países de la periferia que fueron duramente golpeados por la recesión global y el estallido de las burbujas inmobiliarias. Esos países, no obstante, representan solamente alrededor de 20% del Producto Interno Bruto del bloque. El centro del bloque, compuesto por Alemania, Holanda, Austria y, en menor medida, Francia, tuvo un crecimiento saludable el año pasado, poniendo presión sobre la inflación. El alza de los precios de los alimentos y la energía aumentó esas preocupaciones.

Los funcionarios del BCE parecen haber estado convencidos de que era necesario enviar una advertencia a las empresas, los consumidores y los sindicatos de que la entidad no permitirá que el alza de los costos de la energía y los alimentos afecte los salarios y los precios al consumidor.

En su conferencia de prensa, Trichet dijo que un alza no iba a ser necesariamente seguida de otras. Los funcionarios del BCE esperan que la inflación del próximo año ronde 1,7%, por debajo de la meta del banco, y Trichet señaló que las expectativas inflacionarias están "todavía sólidamente ancladas".

Fuente: WSJ