14 jul. 2011

¿Está llegando a su final el auge del oro?

Por Sarah Morgan

Para muchos inversionistas, el oro ha sido un bote salvavidas, que mantuvo sus portafolios y sus sueños de jubilación a flote cuando todas las demás inversiones parecían llenas de plomo. Pero luego de tocar su mínimo en cinco semanas el lunes, ¿el oro ya no es la salvación que muchos preveían?

Luego de 10 años de aumentos escalonados, los precios del oro han pisado los frenos repentinamente. El metal amarillo cayó más de US$50 desde fines de la semana pasada, y ahora se ubica alrededor de los US$1.500 la onza troy. Eso marca el fin de una década sin precedentes que elevó los portafolios —o al menos minimizó las pérdidas— para quienes compraron oro en 2001 cuando estaba a poco más de US$272. Quienes invirtieron en el popular fondo que cotiza en bolsa de acciones de oro SPDR en su origen han logrado más que triplicar su dinero. Y durante un tiempo, la demanda parecía insaciable: el fondo SPDR creció todos los años desde que fue creado, y ahora tiene US$59.000 millones en activos, alrededor de 13 veces su tamaño en 2005.

Pero ahora los inversionistas están comenzando a preguntarse si este es un revés temporal o el fin de la era dorada. Los expertos están divididos. Rob Lutts, el director de inversión de Cabot Money Management, una firma estadounidense con US$500 millones en activos, afirma que el ascenso del oro podría continuar si los gobiernos mundiales que tienen problemas de deuda siguen esencialmente imprimiendo más dinero, lo que devalúa sus monedas y fortalece los motivos para comprar el metal precioso como refugio ante la inflación. Las grandes instituciones como fondos de pensiones que buscan proteger su poder de compra "podrían ser el catalizador de un mayor" aumento, sostiene. En cuanto al interés de los inversionistas en el oro, "creo que nos movemos de la aceptación al amor", señala Lutts.

Otros no están tan seguros. Mientras la caída del oro por debajo de los US$1.500 no activa ninguna alarma para los analistas técnicos, los números redondos como esos pueden ser importantes psicológicamente para los corredores, indica Rodney Johnson, presidente de HS Dent. Además, en las últimas semanas, los precios del oro se han estado operando según un patrón de "consolidación" que sugiere que el impulso del activo está comenzando a desacelerarse, señala Johnson. "Si usted invertía por la fortaleza del cambio de precio, eso se acabó", afirma. Es más, dice Johnson, el fin del programa de alivio cuantitativo de la Reserva Federal de EE.UU. esta semana, sumado a la posibilidad de ganancias corporativas más débiles, podría debilitar significativamente los motivos para poseer oro y otros commodities como refugios contra la inflación, ya que el riesgo macroeconómico podría virar hacia la deflación.

Por supuesto, lleva más de una semana determinar una tendencia de largo plazo, señalan los expertos. El oro podría recuperarse pronto. Al menos, la caída debería servir como recordatorio de que el oro es una jugada riesgosa y especulativa en primer lugar, sostiene Mark Matson, el fundador y presidente ejecutivo de Matson Money, una firma de asesoría de inversión que maneja US$3.100 millones. A largo plazo, los retornos del oro no han sido tan sólidos como el reciente aumento podría hacerles creer a los inversionistas, afirma Matson. "Se toman períodos de tiempo cortos y se extrapola que el oro es una gran inversión porque tiene cinco años de ganancias; bueno, eso es ridículo", dice. "Los inversionistas estarían mejor si se alejan de él".

Fuente: WSJ