5 oct. 2011

China estornuda y los commodities caen estrepitosamente

Por Liam Pleven

Los últimos años han demostrado el poder de China para mantener a flote los precios de las materias primas, incluso en medio de condiciones adversas.

Pero en días recientes, se ha visto cómo pueden reaccionar los mercados de commodities si China se inclina un poco.

A dos semanas de que se acabara el tercer trimestre, el índice de materias primas de DJ-UBS estaba en territorio positivo, a pesar de las preocupaciones sobre los problemas de deuda soberana en Europa y crecientes temores de otra recesión en Estados Unidos.

Sin embargo, el índice de 19 recursos naturales ampliamente consumidos terminó el trimestre con una baja de 11,3%, ante la posibilidad de que un enfriamiento de China y otros mercados emergentes de rápido crecimiento quite el soporte a los precios.

La soya, que China importa en altos volúmenes, registró un alza de 4% entre el 30 de junio y el 15 de septiembre, mientras que el cobre, que China consume más que cualquier otro país, cayó 8%. Desde entonces, los dos se han desplomado. Para el fin del trimestre, la soya cerró 9,7% a la baja, mientras que el cobre cayó 26%. Commodities como aluminio y maíz siguieron trayectorias similares, ya sea profundizando descensos previos o pasando a territorio negativo en las últimas semanas. El cobre y el petróleo, que cayó 17%, tuvieron su peor desempeño trimestral desde los últimos tres meses de 2008.

Los inversionistas "van a vender petróleo, y van a vender otros commodities, porque les preocupa una desaceleración global", dijo Paul Simon, director general de finanzas de Tactical Allocation Group, una firma que gestiona unos US$1.600 millones y quien a fines de septiembre retiró dinero de un fondo ligado al índice de commodities DJ-UBS.

A diferencia de lo que ocurre en los países desarrollados, China no tiene una deuda onerosa ni su economía está estancada. El gobierno intensificó esfuerzos hace unos meses para enfriar la economía y eso parece estar surtiendo efecto, así que puede que los inversionistas apenas estén tomando nota.

En años recientes, los vendedores de materias primas han podido contar con el creciente apetito de China, así que incluso mantener el status quo puede equivaler a la proyección de una menor demanda. Y a algunos inversionistas les preocupa que los problemas de China se agraven.

Los problemas del resto del mundo también podrían reducir la demanda de commodities de China. Calvin Lee, que estudia el mercado del crudo chino para el proveedor de datos Platts, dijo que si disminuyen los pedidos de bienes chinos por parte de otros países, eso podría llevar a una caída adicional en la demanda de crudo de China. Platts ya estimó que en agosto se registró el nivel más bajo en 10 meses, aunque también anticipa que la demanda china podría elevarse debido a las fiestas de fin de año.

En los últimos meses, los precios del crudo en EE.UU. han sido golpeados fuertemente, con una caída de 32%, frente a su punto máximo de 2011, alcanzado en abril. El viernes cerró a US$79,20 por barril, el nivel más bajo desde el 29 de septiembre de 2010. Si la demanda sigue cayendo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo podría recortar el suministro para apuntalar los precios.

Los precios de las materias primas agrícolas también pueden ser protegidos de una caída brusca con restricciones de suministro, dijo Kevin Norrish, director ejecutivo de investigación de commodities en Barclays Capital.

Algunos inversionistas, incluyendo Simon, piensan que el reciente retroceso del oro podría ser temporal.

Los precios del lingote han caído 14% desde que alcanzaron un nivel máximo en agosto, pero aun están 14% al alza en lo que va del año, lo que refleja que los seguidores del oro siguen teniendo poca fe en las divisas de papel y además creen que los bancos centrales debilitarán aún más las monedas al inyectar dinero adicional en sus economías.

"A la larga, creo que la Fed va a pisar el acelerador de nuevo", dijo Simon, cuyo portafolio incluye posiciones en fondos que cotizan en bolsa y que están respaldados por oro físico.

Por otro lado, el cobre podría ser vulnerable si China se debilita junto a EE.UU. y. El cobre de referencia para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró el viernes a US$7.018 la tonelada.

Algunos inversionistas no creen que la demanda de commodities desde China y otros mercados emergentes caerá significativamente. Gobiernos en muchos de estos países están financiando grandes proyectos de infraestructura que consumen mucha energía, metales y otros bienes, dijo Paul Dietrich, quien encabeza Foxhall Capital Management, firma gestora de dinero.

De todas formas, incluso sin caídas adicionales, la historia reciente sugiere que pasará algún tiempo antes de que los precios regresen a sus máximos recientes. El crudo empezó a declinar en julio de 2006 hasta alcanzar un descenso de US$34 y no regresó a su anterior punto máximo sino hasta un año después. Igualmente, el maíz retrocedió de un máximo en 2008 y más adelante cayó 61%. Los precios del grano no se recuperaron sino hasta comienzos de este año.

Fuente: WSJ