1 dic 2011

Los países europeos en apuros reclaman ayuda a los bancos

Por David Enrich, Sara Muñoz y Patricia Kowsmann

LONDRES—Algunos países europeos que encuentran cada vez más dificultades para hallar compradores para sus bonos presionan a los bancos para que llenen el vacío y actúen como prestamistas de última instancia. En algunos casos, la política eleva el monto de la deuda riesgosa en los libros de los bancos del continente a niveles todavía más altos.

Italia y Portugal, entre otros gobiernos europeos, ejercen presión para que los bancos sigan comprando, o al menos no vendan bonos soberanos, informaron fuentes cercanas.

Al mismo tiempo, en España y otros países europeos, la cantidad de préstamos que los bancos están otorgando a los gobiernos locales y nacionales ha aumentado en forma pronunciada.

La presión refleja la preocupación de los gobiernos de que si no encuentran compradores para su deuda, sus costos de financiamiento se dispararán y perderán el acceso a los mercados.

Esta semana es crucial para los mercados de bonos soberanos de Europa. Mientras los líderes europeos negociaban nuevas medidas para contener la crisis, los gobiernos italiano y belga completaron exitosas subastas el lunes, a pesar de que las transacciones comprendían sumas relativamente bajas y las tasas de interés fueron alarmantemente altas. Las pruebas no terminaron el lunes. El gobierno italiano planea vender hasta 8.000 millones de euros (US$11.000 millones) de deuda el martes y España realizará una subasta importante el jueves.

La tibia demanda de bonos podría llevar los costos de endeudamiento de algunas economías a niveles insostenibles. Con el fin de impedir tal desenlace, los bancos de cada país probablemente afronten una intensa presión para participar en las subastas, dicen expertos. Las instituciones ya están entre los mayores tenedores de bonos soberanos, representando alrededor de 13% de la deuda en circulación de Italia y alrededor de 23% de la de Portugal.

La presión de los bancos europeos para que respalden la deuda de sus respectivos países pone de relieve la paradoja que encaran: inversionistas y reguladores quieren que liquiden sus carteras de deuda soberana, pero los políticos están en campaña para que no lo hagan.

Los estrechos vínculos entre los gobiernos y los bancos europeos han contribuido a exacerbar la crisis. Los bancos poseen cientos de miles de millones de euros en bonos emitidos por países que, en opinión de los inversionistas, estarían en riesgo de caer en cesación de pagos.

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Los mercados han castigado a los bancos que tienen grandes carteras de deuda emitida por naciones como Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España. Los reguladores, por su parte, les han dado a los bancos nuevas razones para reducir sus posiciones. La Autoridad Bancaria Europea calcula nuevos requisitos de capital que se basan, en parte, en sus portafolios de bonos soberanos de países en riesgo. Mientras mayor es el monto de esta deuda en los libros de los bancos, mayor es el capital que necesitan para protegerse de posibles pérdidas.

Mientras se acumulan las presiones sobre los bancos, los gobiernos se están quedando sin opciones de financiamiento y acuden a los bancos. Ello ahonda los vínculos financieros que ponen a inversionistas, reguladores y autoridades con los nervios de punta.

Cuando algunos bancos europeos han comenzado a vender grandes cantidades de deuda soberana en el mercado, han encontrado reacciones adversas de sus gobiernos, que los han exhortado a frenar las ventas, señalan fuentes cercanas. Un ejecutivo italiano reconoció que funcionarios del gobierno ejercieron "presión amistosa" después de que su banco se desprendiera de algunos bonos soberanos. Una portavoz del gobierno se negó a hacer comentarios.

Altas autoridades españolas, asimismo, telefonearon a mediados de año a inversionistas institucionales y particulares para instarlos a comprar las nuevas acciones de Bankia, la entidad creada tras la fusión de siete cajas de ahorro, dijeron fuentes cercanas.

La operación fue considerada como una prueba de fuego de los esfuerzos del gobierno para estabilizar la banca española.

Voceros de Bankia y del Ministerio de Economía de España dijeron que no estaban al tanto de que el gobierno haya jugado algún rol en la transacción.

Fuente: WSJ

30 nov 2011

La fortaleza de las monedas latinoamericanas ha sido clave para su crecimiento, dice el Banco Mundial

Por Prabha Natarajan

En la última década, las economías de América Latina y el Caribe se han fortalecido y sus sistemas financieros han mejorado gracias a la estabilidad de sus monedas, según un estudio del Banco Mundial publicado el martes.

Sin embargo, siguen existiendo grandes brechas en la capacidad de los bancos regionales para extender créditos al sector privado y en la liquidez de los mercados bursátiles locales, destaca el informe titulado "Desarrollo Financiero en América Latina y el Caribe: El Camino por Delante".

La principal característica del crecimiento regional es su capacidad de emitir deuda en moneda local para financiar los requisitos soberanos.

"El surgimiento de mercados de deuda en moneda local es clave para el desarrollo financiero y la política económica", dijo Augusto de la Torre, uno de los autores del informe. "Cuando una moneda se utiliza para almacenar valor, hace a esas monedas creíbles y respetables".

El uso de monedas locales para contratos financieros a largo plazo es un progreso dramático para esas economías. Muchas de ellas estaban ya sea acostumbradas a usar dólares como su principal vehículo de créditos o limitaban sus contratos a corto plazo debido a la debilidad de sus monedas.

La fortaleza del mercado local de deuda también ha ayudado a estas economías a sortear mejor la crisis actual pese al debilitamiento de sus monedas frente al dólar.

Hacia el futuro, el informe sugiere que estos países diseñen una estrategia a largo plazo mediante la emisión de deuda pública y créditos al sector privado de mayor vencimiento, y a través de la promoción de políticas macroeconómicas que hagan que estas economías sean más autosuficientes. El informe no analizó países específicos, sino que se enfoca en los temas generales de la región, según de la Torre.

Fuente: WSJ

29 nov 2011

Los costos de financiación de Italia volvieron a romper récords

Por Emese Bartha

Los costos de financiación de Italia aumentaron en una subasta el martes, con la tercera economía de la zona euro obligada a pagar rentabilidades en máximos históricos desde que existe el euro para atraer a los compradores, avivando las preocupaciones sobre la capacidad de los gobiernos para continuar recaudando fondos en niveles sostenibles.

Es probable que la fuerte subida de los costos de financiación de Italia aumente la presión sobre los responsables de las políticas monetarias a la hora de tomar medidas decisivas para hacer frente a la crisis de deuda que azota a la zona euro. Aunque Italia tiene capacidad de asumir mayores costos en la deuda a corto plazo, su descomunal endeudamiento implica que si se extiende el incremento de la rentabilidad durante un largo periodo de tiempo, la capacidad del país para devolver su deuda se verá gravemente afectada.

El Tesoro italiano ofreció entre 5.000 millones de euros y 8.000 millones de euros en tres tipos de bonos, conocidos como BTP, y vendió un total de 7.500 millones de euros frente a un total de 10.900 millones de euros de ofertas recibidas, una cifra no muy destacada pero suficiente para asegurar la cobertura de la cantidad vendida por Italia con una rentabilidad récord.

El lanzamiento de una nueva línea de BTP a 3 años con un cupón del 6%, atractivamente elevado para este plazo, se hizo conjuntamente con la reapertura de una línea de bonos a 10 años, con vencimiento en marzo de 2022 y de bonos con vencimiento a 2020.

El Tesoro pagó una rentabilidad del 7,89% para el BTP a tres años, la mayor que ha pagado desde que existe el euro en deuda pública con este vencimiento. Aunque no es estrictamente comparable, el Tesoro pagó una rentabilidad del 4,93% en los bonos a julio de 2014 frente a la anterior subasta de bonos a 3 años celebrada el 28 de octubre.

El Tesoro también pagó el martes un 7,56% por los bonos a marzo de 2022, al alza desde el 6,06% de la subasta anterior, que también fue celebrada el 28 de octubre.

Los futuros de los bunds alemanes ampliaron su tendencia bajista cuando se conoció el resultado de la subasta. Mientras tanto, la rentabilidad de los bonos de Italia se alejaba de los máximos marcados antes de la subasta, con la rentabilidad del bono a 2 años cayendo por debajo del nivel psicológicamente clave del 7%.

"Italia no tiene la capacidad para hacer caer sus costos de financiación a niveles sostenibles", señaló Jeffrey Sica, presidente de SICA Wealth Management, que gestiona más de US$1.000 millones en activos de clientes.

"Italia ha perdido el control de su destino y su futuro está ahora en manos del Banco Central Europeo, al Fondo Monetario Internacional, Francia y Alemania", dijo. "Será una larga y dolorosa recuperación para Italia mientras sus costos suben y el crecimiento de su economía se desacelera".

Fuente: WSJ

28 nov 2011

El BCE aún se niega a pisar el acelerador

Por Brian Blackstone

FRÁNCFORT—El Banco Central Europeo (BCE) aún no da señales de abandonar su estrategia conservadora de compra de bonos, manteniendo la presión sobre los gobiernos de la zona euro para que sean ellos quienes tomen la iniciativa para sacar a la región de su crisis de deuda.

En privado y a veces incluso en público, los gobiernos del bloque económico llaman a una gran intervención del BCE en los mercados con el fin de contener el encarecimiento de la financiación para algunos gobiernos. Sin embargo, el organismo no dio ninguna pista el lunes de que tenga intenciones inmediatas de aumentar sus limitadas compras de bonos, pese a los crecientes temores de que el tiempo se está agotando para que la zona euro evite un colapso en sus mercados de deuda soberana, el cual podría significar el fin de la moneda común.

El BCE compró la semana pasada bonos por cerca de 8.600 millones de euros (US$11.500 millones), la mayor cantidad en tres semanas, aunque muy por debajo de lo que muchos expertos creen que es necesario para apaciguar a los mercados.

"El BCE debería comprar bonos y fijar un límite para los rendimientos, o un tope al valor del papel, para que los mercados sepan que hay una contraparte dispuesta para operar a ese nivel", dijo Pier Carlo Padoan, economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

La OCDE, con sede en París, que agrupa a países desarrollados y emergentes, dijo el lunes que anticipa una "leve recesión" en la zona euro y catalogó la crisis de deuda como "el principal riesgo en la economía mundial", que podría causar graves trastornos económicos si no se resuelve.

Las alarmas de la recesión volvieron a sonar el lunes, después de que un informe del BCE mostró que la oferta de dinero del bloque se contrajo en octubre frente a septiembre y que la concesión de hipotecas se precipitó, alimentando los temores de una sequía del crédito.

Se espera que el BCE anuncie la próxima semana durante su reunión mensual una segunda reducción consecutiva de su tasa de referencia de 1,25% a 1%, lo que iría acompañado de medidas adicionales para apuntalar los bancos europeos, incluyendo plazos más largos de vencimiento para sus préstamos a dos años o más. El máximo actual es de 13 meses. Representantes del banco central han destacado últimamente su papel como prestamista de última instancia para los bancos, señaló Nick Matthews, economista de Royal Bank of Scotland, y el BCE "necesita asegurarse de que no haya ningún accidente por el lado bancario".

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Representantes del BCE, incluyendo su presidente, Mario Draghi, han rechazado una y otra vez extender ese papel de salvavidas a los gobiernos.

El gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, dijo el lunes que si bien los mercados y algunos gobiernos han pedido que el BCE sea más enérgico a la hora de comprar deuda soberana, la liquidez en la zona euro "debe provenir de los gobiernos", y añadió que el Fondo de Estabilidad Financiera, el vehículo de rescate de la zona euro, debería ser considerado una fuente apropiada de fondos.

Los gobiernos están pasando apuros para convencer al BCE de lo contrario. Los líderes del bloque están negociando nuevas reglas para hacer que la disciplina fiscal sea legalmente vinculante y procurar una mayor cohesión.

Fuente: WSJ

25 nov 2011

Las zonas de peligro: competitividad, sistema bancario y deuda

Por Franscesco Guerrera

La crisis de deuda de Europa pareció dar un giro desastroso hace un par de semanas cuando los inversionistas empezaron a abandonar los bonos de las economías más sanas de la zona euro, suscitando temores de que los crecientes problemas podrían sacudir el sistema financiero global y dañar el crecimiento económico mundial.

Con este trasfondo, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, conversó con el columnista Franceso Guerrera de The Wall Street Journal acerca de la crisis financiera global, la perspectiva de resolverla y las implicaciones para el futuro. Estos son apartes editados de la conversación:

Francesco Guerrera: Hace algún tiempo, usted dijo que el mundo estaba en una "zona peligrosa". Hoy vemos que la situación en Europa parece haber empeorado. ¿Cuál es su impresión?

Robert Zoellick: Aún estamos en una zona de peligro. Hay tres problemas con los cuales Europa trata de lidiar simultáneamente: competitividad, el sistema bancario y deuda soberana. Los tres asuntos están interconectados y lo que se haga en uno afectará el otro.

Vale la pena prestar atención a tres rápidas implicancias de esto. Una es los mercados emergentes. Hay que ver si esto comenzaría a afectar la confianza del consumidor y las empresas en tales mercados, en cuyo caso, uno está en una situación muy diferente si se tiene en cuenta que los mercados emergentes han sido clave para el crecimiento global.

Segundo, lo que los europeos aún están haciendo es dar liquidez para ganar tiempo. No estoy en contra de ganar tiempo, pero depende de cómo se usa ese tiempo. Y en la base de esto tiene que haber una estrategia de crecimiento, algo que los europeos no han resuelto.

Lo tercero es el reequilibrio del poder. No dejó de impresionarme, cuando estaba en la [reunión del G-20 en Cannes], ver a los mercados emergentes en la sala mirando cómo los europeos no podían ponerse de acuerdo y pensar, "Estos son los países que nos daba sermones, los que nos decían qué hacer". Quizá estaríamos dispuestos a ayudar, pero primero ellos tienen que ver cómo se ayudan a sí mismos.

La impresión que me dejó es que nunca quiero ver a Estados Unidos en la posición en la que vi a Europa en esa reunión.

Guerrera: Y si los europeos no logran ponerse de acuerdo, ¿debería otro hacerlo por ellos? ¿Hay alguna otra solución que no sea que el Banco Central Europeo se convierta en el prestamista de última instancia?

Zoellick: Alemania será clave para esto, pero no podrá hacerlo por sí solo. Requerirá diplomacia cuidadosa con Francia, la Comisión Europea y otros actores.

Alemania tiene una serie de posturas que individualmente parecen razonables: no quieren que el BCE rescate a países que no hacen reformas, no quieren volcar su dinero a un pozo con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, etc. El problema es que la posición alemana en última instancia es que otros en Europa necesitan parecerse más a ellos. Y si bien eso sería bueno en materia económica, plantea el interrogante de si ocurrirá y qué significa para la zona euro.

Guerrera: ¿Cuán preocupado está usted sobre la economía china?

Zoellick: La inflación ha sido un riesgo, pero creo que en general la tienen bajo control, aunque no de forma definitiva.

Creo que habrá cierta desaceleración en la economía. Dicho sea de paso, lo mejor para EE.UU. y Europa es que China siga creciendo. Pero está ocurriendo algo mayor. Los chinos están reconociendo que no pueden depender de un crecimiento basado en exportaciones e inversiones en el futuro como lo han hecho en los últimos 30 años.

Admiro que un país que ha crecido a 10% anual por tres décadas tenga la entereza de decir, "Vamos a tener que cambiar la estructura". Quizá, alguna gente en EE.UU. y Europa debería pensar también acerca de cambiar la estructura de sus economías.

Guerrera: EE.UU. —especialmente el Congreso— ha estado criticando con dureza a China, lo cual no ha ayudado para nada. ¿Hay una manera más diplomática de trabajar en esto?

Zoellick: En la diplomacia en general, si se puede encontrar puntos de interés mutuos, probablemente avanzará más que si se trata de abrumar a alguien. Y no estoy seguro de que en este caso los abrumaremos.

Por ello, los puntos de interés comunes son la clase de cosas que expondremos con los chinos a comienzos del año próximo, que se concentran en algunos de los sectores que deben cambiarse, oportunidades para el desarrollo del sector de servicios, oportunidades para el desarrollo de la producción con valor agregado.

Y habrá otras posibilidades. Estamos comenzando a trabajar con los chinos sobre la opción de trasladar manufactura de bajo valor agregado a terceros países, incluyendo en el África Subsahariana.

¿Pero quiere saber qué es lo que realmente debe hacer un país? Dejar de acusar a otros; arreglar sus problemas internos primero. EE.UU. tiene que reparar algunas cosas en casa. Y eso será lo más importante que puede hacer.

Fuente: WSJ