16 may. 2011

Según economistas, las presiones inflacionarias en EE.UU. son temporales

Por Phil Izzo

La mayoría de los economistas consultados en la más reciente encuesta de pronósticos de The Wall Street Journal está de acuerdo con la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en que las presiones inflacionarias severas son "transitorias" y que los incrementos de precios serán más moderados hasta el próximo año.

"El reciente ritmo (de inflación) no puede ser sostenido, pero los alimentos y la energía seguirán subiendo", dijo Stephen Stanley de Pierpont Securities.

En promedio, los 55 economistas, de los cuales no todos contestaron todas las preguntas, esperan que la inflación se modere durante 2012. El Departamento de Trabajo informó el viernes que los precios al consumidor subieron en abril 3,2% con respecto a un año antes debido al alza de los alimentos y de la energía. Los economistas esperan que la tasa vuelva a 3% para fines de año y se mantenga por debajo de 2,5% durante 2012.

De los 52 economistas que respondieron la pregunta sobre ese punto, 36 dijeron que el alza en los precios de los alimentos y la energía sería temporal. De hecho, si bien esperan que los precios del petróleo sigan elevados con respecto a los niveles del año pasado, pronostican que es improbable que se repitan los rápidos incrementos vistos a comienzos de este año.

"Pensamos que cualquier incremento adicional en los precios de los commodities será pequeño", dijo Bruce Kasman de J.P. Morgan Chase.

Este punto de vista es compartido por la Fed. "Para que los precios de la energía afecten la tasa de inflación en los próximos cuatro años en la misma medida —aumentaron alrededor de 25% el año pasado— tendrían que seguir subiendo 25% al año durante los próximos tres o cuatro años. No creo que eso vaya a ocurrir", dijo el presidente de la Reserva Federal de Mineápolis, Narayana Kocherlakota, en un discurso que dio este mes en Santa Bárbara, California.

Se espera que la aceleración de la inflación sea temporal incluso a pesar de que los encuestados pronostican que la economía dejará atrás un primer trimestre débil y conseguirá un sólido crecimiento.

Los economistas proyectan que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos crecerá a una tasa anual desestacionalizada de 3,2% en este trimestre y que se acelere hasta 3,4% en el cuarto. A pesar de la expansión económica, se espera que el nivel de desempleo caiga de forma lenta y los pronósticos señalan que su nivel será de 8,4% para fines de este año y de 7,7% para cuando termine 2012. En abril, el nivel de desocupación fue de 9%.

Con este marco de una reducción del desempleo y de una inflación que se moderará, la mayoría de los economistas espera que la Fed dé el primer paso hacia un endurecimiento de la política monetaria —una decisión para permitir que los valores respaldados por hipotecas lleguen a su maduración sin ser reinvertidos— para fines de año y se espera que las tasas de interés suban a comienzos de 2012.

Cuando se les preguntó qué punto del globo representa la mayor amenaza para la fortaleza de la recuperación durante el próximo año, la mayoría de los economistas señaló a Medio Oriente. Disturbios adicionales en la región podrían generar otro salto en los precios de la energía que podría alimentar la inflación y obstaculizar el gasto de los consumidores estadounidenses. Las burbujas de activos en China y la crisis de la deuda soberana europea también fueron causas de preocupación.

Otro asunto importante es el tope de la deuda estadounidense. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ha dicho que si el Congreso no eleva el límite de US$14,294 billones antes del 2 de agosto, el gobierno federal no podrá pagar todas sus cuentas, lo que tendría "un impacto económico catastrófico".

Por un margen de 9 a 1, los economistas esperan que se llegue a un acuerdo para subir el tope de deuda antes de agosto, pero están divididos justo por la mitad respecto a si la decisión debería estar atada a recortes en el gasto público. Esa división entre los economistas refleja la que existe en el Congreso y es un recordatorio de que incluso pronósticos compartidos por muchos pueden resultar erróneos.

"El problema con jugar a ver quién es más valiente es que ocasionalmente resulta en choques", dijo David Wyss, economista jefe de Standard & Poor's Corp.

Fuente: WSJ