23 sept. 2011

La Fed busca simplificar sus metas para calmar a los mercados

Por Jon Hilsenrath

Funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos, preocupados por que una economía vacilante y sus problemáticos debates estén confundiendo al público, están considerando adoptar metas económicas más específicas para aclarar su estrategia para reducir el desempleo sin alimentar la inflación.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, le pidió al presidente de la Fed de Filadelfia, Charles Plosser, y al presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans, dos adversarios intelectuales, que trabajen con la vicepresidenta de la junta Janet Yellen sobre cómo pueden hacer para que esa institución federal explique al público sus metas económicas de una manera más clara. Un tema prioritario en la agenda: detallar qué cambios haría falta que se produjeran en los índices de desempleo e inflación para que el banco central de EE.UU. alterara su política de bajas tasas de interés, según fuentes al tanto.

Es probable que los funcionarios de la Fed consideren otras medidas a corto plazo para impulsar a la economía cuando se reúnan el martes y miércoles, incluyendo la posibilidad de alterar la composición del portafolio de valores de la Fed para que contenga más deuda a largo plazo. La idea sería reducir las tasas de interés a largo plazo para estimular más inversión y gasto. También podrían intentar alentar los préstamos al recortar la tasa de interés de 0,25% que se le paga actualmente a los bancos privados cuando dejan dinero depositado en el banco central.

Bernanke tiene suficiente influencia como para obtener respaldo para esas medidas, si quiere. Pero no es probable que el tema de aclarar las metas sea resuelto en las reuniones de esta semana, si es que se resuelve en algún momento, debido al amplio rango de posturas en la Fed sobre cómo proceder.

Actualmente, varios de los presidentes de los 12 bancos regionales de la Fed se oponen a tomar nuevas medidas para impulsar el crecimiento. Tres de ellos se mostraron en desacuerdo durante su última reunión de políticas. Otros funcionarios de la Fed simplemente están convencidos de que hace falta tomar medidas más enérgicas de inmediato.

Algunos expertos sostienen que la cacofonía misma podría socavar los intentos de la Fed por ayudar a la economía, al generar dudas entre el público respecto de sus próximos pasos. Unas metas económicas más explícitas podrían ser una forma de clarificar cómo reaccionará la Fed y tranquilizar al público y los mercados.

"Sin duda me preocupa que se esté enviando más de un mensaje de manera simultanea por parte de personas distintas", indicó Michael Woodford, un economista monetario de la Universidad de Columbia. Indicó que las señales contradictorias han generado confusión entre el público sobre el compromiso de la Fed de mantener las tasas de interés bajas, lo que reduce el impacto de sus políticas. "Si yo hiciera parte de la institución, estaría preocupado por eso".

En épocas normales, la Fed anuncia cambios en la tasa de interés y los mercados responden de manera predecible. Pero estas no son épocas normales. La Fed ha mantenido sus tasas a corto plazo de referencia cerca de cero desde diciembre de 2008. No puede bajarlas mucho más.

En este tipo de situaciones, según ha señalado Bernanke una y otra vez, una comunicación clara por parte de la Fed sobre la economía y la dirección de las tasas de interés se convierte en una herramienta crucial de la política monetaria porque influye en las expectativas y el comportamiento de inversionistas, empresas y hogares. Al darles una guía clara sobre cuánto tiempo podría llevar subir las tasas de interés a corto plazo, por ejemplo, podría reducir las tasas de interés a largo plazo ahora.

Funcionarios de la Fed ya han dado pasos para simplificar su mensaje. En agosto, Bernanke intentó aclarar las intenciones de la Fed con una declaración pública en la cual indicó que las tasas de interés a corto plazo probablemente se mantendrían cerca de cero por lo menos hasta mediados de 2013. Y Bernanke ahora ofrece conferencias de prensa cuatro veces al año, lo que le brinda la posibilidad de llegar a más personas y más chances de explicar las acciones de la Fed.

Los próximos pasos en la agenda de comunicación en marcha podrían involucrar una guía explícita para el público sobre qué haría falta para que la Fed cambie su postura.

Fuente: WSJ